martes, 3 de agosto de 2010

Las tetas

Muy buenas.

He estado buscando alguna palabra que pudiera sustituir el título y que nadie se sintiera escandalizado o cohibido, pero resulta que no está muy clara su etimología y para ponerla en cualquier idioma, pues la pongo en español, que es el idioma oficial de este blog (aunque varios editores me recomienden su tradución a los idiomas más importantes).

El caso es que hacía tiempo que tenía este tema entre manos -comentario libre de interpretación- y finalmente he decidido tocarlo, el tema. Mi intención, como siempre, es aportar una pequeña vela en el conocimiento de las mujeres sobre los gustos de los hombres: por qué nos gustan las tetas (tanto).

Podríamos hacer un simposio sobre su belleza y/o tacto, volúmenes, pesos, etc, pero todo es sería en vano. Seguramente son cosas que a vosotras os importan y además creeis que a nosotros nos importan también, por eso nos soléis preguntar:

- Tengo las tetas más caídas? (Haciendo un gesto de sujetarlas y soltarlas)
- Para nada, están perfectas
- Tú crees?
- Sí lo creo

Esto lleva a confusión cuando de repente, y por casualidad, en la playa, aparece una tía con unas súpertetas y -inevitablemente- tendemos a las comparacíones:

- Por qué le miras las tetas?
- No las estaba mirando
- No decías antes que las mías eran perfectas?
- Claro, y es verdad

Conclusión: nos gustan todas. A esto le sigue el típico comentario femenista que diría "sois todos iguales" o "siempre pensando en lo mismo", pero la verdad es esa. No sé si lo malo es que nos gusten todas o que no nos gusten "sólo" las vuestras, cosa harto improbable, porque lo que importa es el deseo, la querencia de toda la vida. Sería algo así:

Te la encuentras por el pasillo e, instintivamente, le tocas las tetas. Aprentando, como si pudieras meter la cabeza entre ellas.

- Ay cariño, pero qué manía. Por qué te gustan tanto? Qué notas?
- Pues no sé, me gustan. Me gusta tocarlas.

Hay alguna prueba mayor de amor, tocar a tu pareja por el sólo hecho de que te apetezca? Acaso es necesario algo más? Esto, en realidad, podría explicar muchas cosas. Es cierto que es posible que nos apetezca tocar alguna más, pero es sólo eso, tocar. Nada de amor. Es suficente? Cuela?

Además, también tendéis a olvidar vuestro primer encuentro con nuestro hermano pequeño, que diría alguno que conozco:

- Espera, que la quiero ver de cerca
(Naturalmente uno espera algo más)
- Qué grande! (Esto siempre me gusta pensar que es así, es mi blog)
(Es el momento que aprovechas para moverla un poquito)
- Hala, la puedes mover cuando quieras!
- Y más cosas!

Es algo instintivo. Podría buscar alguna explicación científica o preguntar a Punset, pero la realidad es que uno va por la calle y ve unas buenas tetas y le dan ganas de tocarlas. También pasa con las menos buenas. De hecho, no entiendo a qué tanto esconderlas cuando, inevitablemente y con el paso del tiempo, no serán igual. No es que nos importe, pero influye finalmente en que las podamos tocar porque seguro que en ello encontráis un motivo para impedírnoslo (que no, que nos gustan todas).

En el fondo, cada una sabe lo que tiene:

- Las que son menos guapas con buenas tetas aprovechan cualquier momento para sacar el tema (y mostrarlas del modo más recatado y también más explícito posible)
- Las que son guapas con menos tetas siempre tienden a restarles importancia (auque luego se gasten una pasta en sujetadores mágicos).
- Las que son guapas y con buenas tetas suelen curiosamente no darles importancia, porque al final siempre se quejan de que nadie las "entra" (pocas veces he oído algo tan injusto)

Este post está dirigido a las que son menos guapas y sin tetas. Deben comprender que es verdad que nos gustan. Ya sea por un instinto animal o porque, al final, todo es mucho más sencillo de lo que creemos.

Sólo puedo animar desde aquí, plataforma para el conocimiento, a disfrutar de nuestra sin razón. Siempre en disposición.

Nos vemos.