sábado, 15 de diciembre de 2012

A good old fashioned orgy

Muy buenas.

Es lo que tiene haber aprendido a planchar, que me trago todo tipo de pelis. Estas americanas en las que todo vale me encantan, las veo en versión original para sentirme menos culpable, eso sí, pero me hacen pasar el rato, y de eso se trata, no?

Pues bien, esta pandilla cercana a los cuarenta ha decidido que ya han perdido demasiado tiempo y que es hora de hacer lo que realmente quieren: una orgía. Las tías suelen ser más reacias, pero la ley no escrita de la gravedad (como la del reloj biológico) no falla. Es como si su tesoro más guardado, lejos de considerarse un trofeo, fuera a olvidarse sin más como "aquel bañador que os quedaba tan bien".

Yo he pensado que, bueno, ya somos todos mayorcitos, qué os voy a contar! Nos conocemos, nos apreciamos, tenemos cierto contacto... y, por qué no decirlo, el Viernes que viene se acaba el mundo!!! Qué hacemos?? Yo creo que esta semana es tiempo más que suficiente para tenerlo todo preparado, no? Qué haríais si de verdad eso pasara, ibais a dejar de hacer todas esas cosas pendientes que siempre habéis pensado?

Vamos con calma. En realidad, lo peor que puede pasar es que al final no se acabe el mundo el día 21 y nos despertemos todos juntos con cara de "a ver quién va a comprar los churros ahora". Si eso pasa, tampoco os preocupéis: estoy seguro que este año me va a tocar el único décimo que tengo, así que estaréis todos invitados, churros y porras, a tutiplén!

Si alguien tiene alguna petición especial, esta semana es el momento de decirlo, el Dr. Tomás os escuchará con atención. Sé que son momento de zozobra, de crisis mundial!, pero bueno, aquí estamos todos, no? sanos y salvos, con todo lo necesario para esta ocasión: no hace falta dinero, sólo mucho ánimo. Conocéis muchas cosas tan enriquecedoras que se puedan conseguir tan sólo con voluntad?, sí, claro, antes podemos dar un paseo y tener una buena conversación, pero no me digáis que el premio gordo no merece la pena!!

Bueno, sin presión, ya sabéis.

Nos vemos

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La doble vida

Muy buenas.

"Todas las mañanas, en el desayuno, papá se toma un café y lee el periódico. Varios periódicos, de hecho.Se enfrasca en su lectura durante al menos media hora. Para poder disfrutar de esta media hora, tiene que levantarse muy, muy temprano porque tiene muchas cosas que hacer todos los días. Pero cada mañana, aunque haya habido sesión nocturna y sólo haya dormido dos horas, se levanta a las seis y se lee su periódico tomándose un café bien cargado. Así se construye papá cada día. Digo "se contruye" porque pienso que, cada vez, es una nueva construcción, como si por la noche todo se hubiera reducido a cenizas y tuviera que volver a empezar desde cero. Así vive su vida un hombre, en nuestro universo: tiene que reconstruir sin cesar su identidad de adulto, ese ensamblaje inestable y efímero, tan frágil que reviste la desesperanza y, a cada uno ante el espejo, cuenta la mentira que necesitábamos creer. Para papá, el periódico y el café son las varitas mágicas que lo transforman en hombre importante. Como la calabaza se convierte en carroza. Obsérvese que le produce una gran satisfacción: nunca lo veo tan tranquilo y relajado como ante su café de las seis de la mañana. Pero ¡alto es el precio que tiene que pagar!¡Alto es el precio cuando se lleva una doble vida! Cuando caen las máscaras, porque sobreviene una crisis -y, entre los mortales, siempre hay momentos de crisis-, ¡LA VERDAD ES TERRIBLE!"

Muriel Barbery, "La elegancia del erizo"

Pues eso, qué difícil llevar una doble vida. Qué difícil hacer lo que no quieres con la excusa de ser necesario para lo que quieres. O no. Igual es que es lo que realmente quieres. El caso es que es la vida misma: ¿alguno vivimos lo que de verdad queremos vivir?

Si de algo sirve que tu vida se desordene súbitamente es que, inexorablemente, tienes que construirla de nuevo (afortunados los que ya tienen ciertos mimbres!!!). Esto te da la posibilidad de elegir bien qué es lo que quieres y, sobre todo, sin influencias intangibles que condicionan nuestras decisiones. Puedes pensar qué quieres de verdad, porque lo que creías tener, ya no está.

Lamentablemente no hay más que escuchar para darse cuenta de esta doble vida. Unos por las otras, otras por los unos. Ya sé que pensaréis que es ventajista hablar cuando se está con el solar vacío, sin contruir, aunque cualquiera con un poco de memoria -y ganas de usarla- podría oír estas palabras en mi boca siempre. Ya sé que es más fácil hablar y, sobre todo, difícil callarse, cuando se está enfadado con el mundo de las relaciones, pero no deja de ser un reconocimiento de la realidad.

Hay que reconocer las cosas que pasan. Lo más fácil para todos es reconocerlas cuando ya han pasado, cuando ya no se pueden tomar decisiones al respecto, sino como consecuencia de ellas. Aquí es donde chirría todo. Todo el mundo las conoce y las reconoce, eso sí, sólo cuando ellos quieren. Es como llamar tonto a alguien de la familia, lo puedes hacer tú cuando quieras, pero cuidado si lo hace otro.

Sí, lo sé. Lo sé. No soy perfecto. No soy Don perfecto. No soy ningún ejemplo para nada. Quién me creo que soy!!! Ya sé todo eso. Pero sí se una cosa. Sé que no he vivido nunca ni viviré bajo una mentira que no se cree nadie, por muy común que sea. Que eso me hace mejor?, pues no lo sé. Desde luego me hace coherente con mis pensamientos, esto es, mucho mejor para mí que los demás. Que esto no quiere decir nada y que la vida es como es?, pues muy bien, allá cada uno. Al menos sabré que los besos que recibo son de verdad o, en su defecto, cuando sepa que no lo son, podré decidir no recibirlos más.

Claro que otro puede elegir recibirlos para siempre, ya se encargarán ellos de decidir si son ciertos o no, verdad? Quién es quién para decidir qué es verdad o mentira! Claro, no jodáis, a ver si no voy a saber yo lo que tengo y lo que no! Pues eso, que vosotros lo sabéis mejor que nadie...

Esta manera de pensar, así, queriendo ver siempre la verdad, lo bueno de cada persona, sé que es difícil, aunque me parece que es lo mínimo que alguien puede hacer para con la persona que comparte su vida. Se trata de eso, de compartir tu vida, no?, no de compartir lo que se supone que debería ser...

En fin, daría mis botas de fútbol (algún días os mandaré una foto de ellas) a cambio de una mujer que me dijera la verdad. Siempre. Estoy en ello.

Nos vemos.

viernes, 26 de octubre de 2012

Corazones en alquiler

Muy buenas.

No es que quiera seguir con los temas de corazón, que puede ser, sino más bien que cuando uno no tiene ocupadas ciertas parcelas de su vida, se refugia en el corazón.

Pues bien, en mi búsqueda de negocios brillantes -que no rentables- siempre tiendo a pensar en las necesidades de las personas. Últimamente (y obviamente) no paro de pensar en negocios para gente separada: un hotel con zona infantil y de juegos para que la parte de la pareja que tenga que "sobrevivir" allí tuviera todas las comodidades posibles y sus hijos más; un sistema de gastos compartido para todos aquellos que no lleguen a fin de mes en esas circunstancias; etc., y pensando pensando he llegado a la conclusión de que los separados son un negocio en sí mismos.

No hay más que ver la cara de cualquiera de ellos para comprender que una vida sin una parte, es menos vida. Primer asunto a tratar: crear una nueva vida, primera traba: cada uno ya cree tener su vida, pero hay una parte que es inaccesible, lo que nos lleva a una segunda cuestión: se decide no tener vida.

Esta no vida consiste básicamente en ocupar el tiempo que no puedes disponer de la parte de vida que has sido desposeido en cualquier cosa, llámese barbacoas en "familias" de alquiler, "mujeres" de alquiler (de las buenas!!) o cualquier otra cosa que no impida que volvamos a nuestra gélida a la par que confortable habitación de hotel donde nos aguarda el mayor de los silencios. Por cierto, silencios y habitaciones que para sí querrían muchos casados (????????).

Y como los alquileres, aunque no reconocidos por la otra parte en estos casos, están de moda y es lo único que desgrava, podríamos hacer una nueva proposición de ley donde se conjugaran los parámetros separación-utilización de vivienda por tiempo determinado-corazones en alquiler. Sí, esta es una buena solución. Los separados no usan sus corazones, prefieren dejarlos en barbecho en espera de tiempos mejores, pero sí pueden ser utilizados por otros!! Imagino que un disgusto más y una puñalada en sentido contrario a las existentes no hará más daño...

Se alquilan corazones. Incluso yo podría hacer una sinergia Ena-moral-2 con el alquiler de corazones. Seguro que cualquier separado estaría encantado de alquilar su corazón, es la única manera de no sentirlo. Un poco de descanso, coger fuerzas y ponerlo de nuevo para encajar los golpes que vienen, porque lo peor de todo es que casi nadie quiere que se pongan en funcionamiento. Al menos que lo ponga en funcionamiento su dueño. Has tenido tu oportunidad y no la supiste aprovechar, desde ahora tienes un órgano que te sirve para vivir, no te quejes.

Así que tenemos corazones, tenemos separados y nos faltan demandantes. Eso es mucho más fácil, el mundo está lleno de casados que alquilan sus corazones cada día, en secreto, eso sí, a cambio de una bonita estampa al llegar a casa. Cualquiera de ellos pagaría, y mucho.

Brindo por los casados que quieren a sus mujeres, y por los separados que quisieran querer, pero que no les dejan.

Nos vemos.

martes, 25 de septiembre de 2012

Corazón corazón

 Muy buenas.

No me voy a poner a hablar de chismes, no. Parece que eso está de moda a mi alrededor, como si no hubiera cosas más importantes de qué hablar que la vida de los demás... La verdad es que sí podría, pero estoy en fase total de no preocuparme más de los que se preocupan por mí o por los míos, así que no, esto no va de "ese" corazón.

Hace poco me han contado unos experimentos que se están llevando a cabo hace tiempo y que tratan de la colocación de un corazón suplementario paralelo al existente. Al parecer el corazón está preparado para vivir cerca de 160 años, pero los factores externos hacen que no aguante tanto. Vamos, lo normal, factores externos,

Un corazón para vivir y otro para sufrir. Os imagináis que pudiéramos dar una orden al cerebro para que todo lo malo fuera a un corazón? El otro quedaría libre de dolor y seguro que aguantaría 150 años. Aunque en realidad no estoy tan seguro que el corazón que vive, no se gaste. Es un gasto con gusto, pero un gasto al fin y al cabo.

Si esto fuera posible, cómo podríamos estar seguros de que no entrarían en conflicto? Como sabría un corazón que vivir le hace bien y el otro que el dolor le haría mal? No querría el sufridor disfrutar la vida por un momento y el vividor saber que existe otra posibilidad además de la felicidad absoluta? Dos corazones, una sola vida.

También podría darse que los dos corazones se repartieran las alegrías y las tristezas. Compartir la vida. En este caso, se doblaría nuestra vida? Dos corazones, dos vidas? Podríamos decir que nuestros corazones han sufrido y han gozado a partes iguales. En realidad la filosofía oriental siempre ha defendido el equilibrio entre el bien y el mal, algo así como la compensación de lo que pasa, lo bueno y lo malo. No sé para qué haría falta un doble corazón.

Aún así, con dos corazones, habría gente capaz de perderlos. El corazón es un músculo y, como tal, está hecho para ejercitarse, dependiendo de cada cual el uso que quiera darle. Tener un corazón complementario o suplementario no garantiza que puedas mantenerlo sano, ejercitarlo sí. Esto nos devuelve al principio: factores externos.

Los factores externos son todo aquello que nuestro corazón no puede controlar. Cuanto menos controlamos, más nos duele el corazón, más castigado está. Es increíble la capacidad de nuestro corazón para no hacernos caso cuando se le antoja, aún sabiendo que dolerá, y mucho. Él no sabe lo que está bien y lo que está mal, sólo vive, sólo se ejercita. Somos nosotros los que le añadimos los factores externos. La vida está en las cosas buenas y las malas, por igual, nos tocan por igual, pero nos emperramos en detenernos cuando son malas.

Quiero dedicar esta entrada a las ladronas de corazones y me pregunto, para qué los querrán? Da igual que tengamos uno, dos o tres, ellas seguirían birlándonoslos. Aun así, seguimos apostando, porque el corazón sólo vive, no sabe de pararse. En eso estamos, en vivir, en no pararnos, verdad ladrona?

Nos vemos.

lunes, 27 de agosto de 2012

El mundo según Garp

Muy buenas.

Quería aprovechar esta entrada para confesar mi más absoluta admiración por la gente que recomienda libros. Me refiero a la gente que te dice expresamente que leas algún libro, a ti, no en plan "a mí me ha gustado, así que a ti también te gustará". Es más bien un "he leído este libro e inmediatamente he pensado en ti, es más, creo que te gustará más a ti que a mí".

Si, además de todo eso, la recomendación es porque el personaje le ha recordado a tu persona, eso no tiene precio. Cierto es que puede no gustarte lo que vas a leer, pero el sólo hecho de que "alguien haya escrito sobre ti", aunque no seas tú, lo hace todo más interesante.

Es difícil reflejar mejor una vida con sus alegrías y sus tristezas. Puede ser la vida de cada uno. A todos nos pasan cosas y todos creemos que son muy importantes -las más importantes. Esto es un problema grande. La estrechez de miras de nuestra vida con respecto al prójimo hace que todo lo nuestro se magnifique y no consigamos ponernos en el sitio de los demás.

La aceptación de que las cosas pasan y que nuestro deber es seguir con la mayor naturalidad posible es, en mi opinión, el mayor de los logros del personaje. Es más, a medida que los problemas se agravan, a la vez se van solucionando. Es como si la gravedad eliminara a su avance lo que ha sido superado: si hay algo más grave, para qué preocuparse por lo que es menos grave.

El personaje de la madre no se queda atrás. Su lucha contra los instintos más básicos -en los hombres sobre todo- es su batalla personal en la vida: la lujuria. El hecho de ser la energía más elemental hace que esté al alcance de cualquier persona, sin distinción. Esto es maravilloso. Cualquiera puede sentirla y aprovecharse de ella, y esto la convierte en imprevisible. Una vez más, Garp, consigue sobreponerse sin escapar a ella, afrontándola como lo que es, una realidad peligrosa, que pone en peligro su mundo, cualquiera de nuestros mundos. Esta es otra de las características del personaje, el cuidado casi enfermizo de lo suyo.

Como es natural, es imposible tenerlo todo controlado. Aquí entra en juego otro de los pilares del libro: la familia. Cuando uno no llega, otro le aproxima. Como decía mi ángel de la guarda, "si uno se costipa, todos estornudamos". Es posible que el apoyo de la familia, muy cercana, nos haga desviarnos del cultivo personal. Quiero decir, tanto para lo bueno como para lo malo, contamos con más gente, gente para disfrutar y gente para llorar. Algunos han tenido malas experiencias y han decidido que su vida es suya, de nadie más, bien, otros han disfrutado su vida en compañía hasta su muerte. Empate.

Para terminar, y esta es una opinión muy personal, la idea que me queda del libro es la de unos personajes que intentan comprenderse mutuamente, dejando atrás las opiniones de cada uno. El nexo de unión es la propia vida, la supervivencia, y el amor que dejas cuando pones todo en lo que haces.

Me gustaría darle las gracias especialmente a mi muy mejor amiga E. Espero que, ya que me ha recomendado el libro y "asociado" con el personaje, consiga entender que hacerlo todo bien es imposible, pero nunca se sabe. Uno es único y antes de que existiera, no había nadie como él. Igual es el primero.

Nos vemos.

viernes, 29 de junio de 2012

Mismas quejas, distinto final

Muy buenas.

Ultimamente he tenido la suerte de hablar con muchas mujeres que piensan -por primera vez y como concepto- o están pensando en el divorcio. Digo la suerte porque, aunque es algo que me entristece profundamente, conocer distintos puntos de vista sobre las relaciones, siempre es enriquecedor.

Aparte de este enriquecimiento personal, también el hecho de que confíen en mí para contar algo tan íntimo y personal me hace sentir bien, no creo que sea mi ego, sino simplemente que tengo oídos grandes y predispuestos. Sólo tengo que pulir algunas cosillas, como el hecho de que todo lo que me cuentan me afecta sobremanera, como si tuviera que dar una solución. Pero eso será otro post.

Para resumir, diré que básicamente son las misma quejas con disitintos finales. Las mujeres se quejan de que los hombres no les hacen caso, y es totalmente cierto. Sin más. Es cierto que es difícil saber qué quieren exactamente y que no tiene porqué ser lo mismo hoy que mañana, pero esa es una excusa demasiado fácil y recurrente para que la usemos. Las mujeres sólo quieren que les hagan caso.

Creo no equivocarme si digo que la principal queja de las mujeres es esta. Podría ser mucho peor, podrían esperar que las quisiéramos! Pero no. Quieren que no seamos un compañero de piso. Esto choca frontalmente con aquella idea de que tienen un espíritu de supervivencia y que con que el entorno familiar esté bien, es suficiente. Para nada.

Esta es una confusión habitual de los hombres por tanto. El hecho de que consigamos éxitos profesionales y todo nuestro entorno esté "normalizado" no es suficiente para que una mujer, al menos en lo que respecta a la parcela de la pareja,  esté satisfecha. Es muy común confundir el pack familiar con el de pareja.

Elegir la persona con la que quieres estar es lo más importante de nuestras vidas. Cuando has luchado por lo que quieres y diseñado un futuro para los tuyos, lo único que merece la pena es compartirlo, si no, es mejor estar sólo. Los trabajos, por mucho que nos den, se acaban; los hijos, por mucho que los queramos, se van; los amigos, por mucho que nos juntemos, siguen su camino. Qué nos queda? Nos queda la persona con la que hemos decidido compartirlo todo. Y compartir es eso, formar parte de uno.

Esto, aunque no lo creáis, se repite constantemente. Sólo cambian los finales. Algunas deciden "aguantar" por diversos motivos: que sea verdad que en esos momentos es lo que quieren, la seguridad familiar, el bienestar de los hijos, el miedo a la soledad, etc. Todas muy respetables, y todos los motivos de ellos, también. Pero "todo fluye, nada permanece, sólo existe el movimiento", y es así, por mucho que nos empeñemos en enrocarnos en posturas que creemos firmes.

Lo más difícil de todo esto es que no tiene que ver con el amor, al menos si no profundizamos. Y todos queremos, o creemos querer, y estamos convencidos de nuestro amor. Pero hay algo que casi todo el mundo olvida, y es lo que uno quiere hacer. Esto es cambiante y no se puede planear, y lo que es peor, no se puede obviar, que es lo que hacemos.

Sería un ejercicio de honradez por nuestra parte -la de los hombres- reconocer que algo está mal cuando una mujer decide separarse "teniéndolo todo", algo de lo más común. Podríamos reconocer también que el desconocimiento universal de la mente femenina y la incapacidad mundial para controlar sus emociones tiene algo que ver. Hasta que no encontremos un mecanismo de comunicación más eficaz -al parecer no basta con nuestro "emisor" y su "receptor"- tendremos que contarnos experiencias, único camino para hacer frente al día a dia.

En fin, encantado de recibir vuestra confianza.

Nos vemos.

lunes, 4 de junio de 2012

El Ivanismo

Muy buenas, a todos!!!

Perdón por el retraso. Como dije, estoy a bordo de un barco muy especial y he bajado un momento para hacer acopio de alimentos y, como no, recoger nuevos pasajeros...

Ya que estoy en tierra firme, me gustaría presentaros una nueva corriente de pensamiento que ha terminado de fraguarse en este mini crucero: el Ivanismo.

El Ivanismo, o forma de pensar de Iván, reune una serie de pensamientos y acciones que persiguen el ideal de la felicidad sin dejar de vivir el presente. Esto quiere decir que, mientras buscamos, actuamos.

Podrían citarse muchas influencias, pero básicamente son las mujeres en general y algunas en particular las que han ejercido mayor presión a la hora de asentar las bases de dicha filosofía.  L, M, E, M, C, R y alguna otra tienen en sus actos la explicación de mi comportamiento, o mejor dicho, mi interpretación de sus actos.

Todo nace de la necesidad de hacer las cosas bien, dando por buena la idea de que no puede ser de otra manera. Esto parece una obviedad, pero no lo es. Todo el mundo puede reconocer entre lo que está bien y lo que no, y también todo el mundo se pasa media vida encontrando argumentos para convencerse y convencer a los demás que sus actos sí que son buenos, por muchas razones. Es por ello que cada uno es feliz, o eso cree, porque sus actos para ellos están bien.

Normalmente soy "acusado" de no seguir mis pensamientos, de no dejarme llevar. Está bien, es así, no me dejo llevar. No me quiero dejar llevar, no le encuentro sentido. Y no se lo encuentro por la misma razón de antes: creo que hay cosas buenas y cosas malas. Eso no me impide reconocer los instintos más básicos de la condición humana, de todo tipo, que son los que nos llevan a pensar en todo tipo de cosas, las buenas y las malas.

Seguramente la conciencia de cada uno es la que marca el rasero de nuestro bien y nuestro mal, por lo que todo el mundo suele estar tranquilo con lo que hace, sin importarle demasiado lo que piensen los demás. Pero la realidad es que hay gente que se siente mal, y muy mal, con los actos de los demás, por lo que podríamos llegar a la conclusión de que, efectivamente, alguien hace algo mal.

Una vez hemos asumido que queremos hacer el bien -reconociendo que podemos estar haciendo el mal- podríamos pensar qué queremos en la vida, y DECIRLO. Esta es una de las grandes contradicciones entre lo que queremos y lo que solemos dar a entender a los demás que queremos. Al final la verdad siempre se muestra, como mis canas. Reconocerlas da cierta elegancia por despreocupación, y ocultarlas es una huida hacia adelante.

Pues ya sabemos qué queremos hacer y además lo vamos a hacer bien. Son dos grandes pasos. Nos hemos quitado de enmedio a los que no saben lo que quieren y a los que harían cualquier cosa por conseguirlo, me parece que no es poco. El siguiente paso es saber que esto nunca tiene final, que siempre vamos a estar persiguiendo algo que no sabemos si conseguiremos, pero que sabemos que es lo que queremos y nada ni nadie puede interponerse en eso.

Y cómo vamos a conseguir aguantar toda esa presión que significa estar persiguiendo toda una vida lo que queremos? Esta parte es la que más me gusta!! Pues viviendo... Viviendo lo que queremos, de verdad, no lo que queremos que oigan... Aquí están naturalmente los instintos de los que hablaba antes, cómo no!, los que el deseo, la ira, la soberbia nos obligan a pensar, e incluso a realizar, pero que no nos apartan de nuestro camino.

El barco está lleno de gente que quiere ser feliz. Si fuera esa la única condición, estaría lleno, pero no, hace falta saber que para conseguir ideales, hay que perseguirlos. Y eso cuesta una vida, pero una vida llena de sentimientos y sensaciones, de actuaciones sin demoras.

Un beso grande.

Nos vemos.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Este barco zarpa ya

Muy buenas.

No es un barco cualquiera, es más bien del "tipo arca", salvando las distancias y las calidadades de las maderas, claro, que IKEA ha hecho mucho daño al sector... (pediremos tornillos de recambio, que nunca se sabe).  La fecha de partida es inminente, el que quiera subir, esta es su oportunidad, luego sólo echaremos el ancla a conveniencia y para pises varios.

Los patrones prometemos no abandonar el barco hasta que el último de los tripulantes haya conseguido su objetivo. Se admiten parejas de todo tipo -animales incluidos- (hombres incluidos) siempre que tengan la firme voluntad de seguir el decálogo de a bordo:

1. El barco se dirige a "Un mundo feliz". Quien dude de su existencia, como ya hicieran muchos otros en misiones anteriores, no tiene cabida entre nosotros.

2. Todos los que subimos a él tenemos problemas, ninguno más importante que el del vecino, ninguno tan poco importante para no tratarlo y todos con solución.

3. Si esperas que te quieran, tienes que querer. El querer es exponencial. Infinitas personas te quieren (sabía que algún día encontraría un significado práctico al infinito).

4. En el barco se entrará en pelotas. Esta propuesta fue mía. Pensé que era una buena manera de empezar el viaje con una sonrisa.

5. Se garantiza el uso de las redes sociales. Esto a petición de mis nuevos amigos twitteros.

6. El que no ha vivido no puede recordar. Los pasados son experiencias, no algo que olvidar, y el que vive intentándolo se pierde el presente y por extensión, el futuro.

7. Hemos discutido si establecer el amor libre... pero no. Mejor que prevalezca el instinto, y así de paso damos vida a la discoteca de a bordo.

8. Es posible que uno esté por tiempo indefinido en el crucero, ya que lo que a uno le parece suficiente a otro no le vale. Noe se adaptó a todas las necesidades.

9. El que mienta, será el mentiroso del barco. Allá él.

10. Quien quiera bajar, deberá haber acreditado suficientemente su capacidad de querer. No de querer bajar, sino de querer a los demás.

Este decálogo se puede resumir en el clásico amarás al prójimo como a ti mismo, única manera por otra parte de quererse a uno mismo.

Ena-Moral-2 tendrá su stand en cubierta, para todas vuestras dudas y sugerencias.

Nos vemos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Same time, next year

Muy buenas.

O, "El próximo año a la misma hora", que esto de utilizar idiomas en el blog siempre da un toque internacional para las nuevas tecnologías y usuarios de redes sociales, esperando que algún editor extranjero intuya algo que los demás, incluido un servidor, estamos por descubrir...

Excelente película. Cuenta, a grandes rasgos, cómo una pareja, adúlteros ambos, luchan contra sus más íntimos instintos a cambio de poder seguir disfrutando de unos maravillosos encuentros casuales, anuales, por cierto, en los que satisfacían todas aquellas cosas que en sus vidas no podían, o no querían.

El personaje de Alan Alda es extremadamente neurótico -del tipo Woody Allen- a la vez de asombrosamente tierno. Sufridor y pecador por igual, incapaz de abandonar aquello que le ha sorprendido. Ellen Burstyn es todo sonrisa. Poco más se puede decir de una mujer que tiene una sonrisa así. Es como si dijera: a mí no me hables de problemas cuando estoy disfrutando.

Quería escribir, en realidad, de la gente que lucha contra el amor. Es como si supieras que vas a estar toda la vida luchando contra algo que sabes que sentirás, pero que disfrazarás lo mejor que puedas para que no afecte a tu vida. Hay muchos motivos para vivir situaciones así: enamorarte de alguien casado, de alquien que no te conoce, de primos, etc. Todos ellos tienes algo en común: deciden hacer de su sufrimiento una virtud, ya sea pensando en su bienestar o en el de la persona amada.

Con el paso del tiempo todo esto acaba saliendo, es inevitable. A veces, cuando no se puede más, decidimos confesar aquello que nos ha atormentado tantos años sin esperar más que comprensión. Otras, las más inverosímiles, nos encontramos con que la otra persona también ha tenido un sufrimiento paralelo. Conclusión: dos personas sufriendo para nada.

No voy a volver a deciros la necesidad de vivir lo que toca en cada momento, imagino que todos lo sabéis. Si quisiera responder a todos aquellos que opinan que no se puede hacer todo aquello que quieres porque hay otras muchas cosas que te lo impiden. Nadie impide nada. En realidad, todos nos escudamos en "seguridades" que necesitamos como excusas para no cargar con la oportunidad que se nos presenta. No quiero frivolizar, quien me conoce sabe de mi fidelidad. Sólo hablo de hacer caso a nuestros instintos, no aparcarlos.

Merece la pena vivir toda una vida esperando nada? Yo creo que no. Seguramente lanzarse a querer sin importar las consecuencias implica que alguien salga dañado, o no, nunca se sabe. Lo que sí sabemos es lo felices que estamos cuando queremos, eso es muy real. Tan real que nos lleva a hacer cosas que nunca imaginamos, sin importarnos las consecuencias. Eso, en todas sus vertientes, es querer.

He vuelto a ver la peli el otro día, después de 20 años. Tengo que decir que no recordaba el final, o mejor dicho, recordaba otro final. Será la edad? Será que esperaba lo que quería que sucediese? Será que mi memoria es tremendamente engañosa y sólo me lleva a donde yo quiero? Puede ser.

Después de ver una peli así sólo te queda disfrutar de la vida, sin excusas.

Nos vemos.

lunes, 13 de febrero de 2012

Por qué no me quieren?

Muy buenas.

Me llama mucho la atención la diferente forma que tenemos de ver, hombres y mujeres, las rupturas. En general, todos tenemos un tiempo de asimilación en el que nos preguntamos cuál es la razón por la que no nos quieren, si hemos hecho todo bien! Aquí siempre aparece la majestuosa frase de alguien muy tranquilo, y que no tiene ni puta idea, que dice: se acabó el amor, se ha desenamorado, todo tiene un principio y un final. Vale, no es lo que quería oír, pero vale.

Está claro que, sea cual sea la razón, no nos quieren y ya está. Es bien cierto que una vez superado el periodo de asimilación, aparece un ramalazo de energía que nos hace pensar que podemos revertir la situación. Es una inyección de adrenalina que nos lleva a buscar a nuestra pareja a la mayor brevedad posible para decirle cualquier cosa que hemos considerado brillante. Normalmente la otra parte ni se imagina algo así y está en la fase de haberlo dejado y, por lo tanto, a otra cosa mariposa. Además, en esta situación cometemos el error, seguramente por la excitación, de contarle el plan al primero que se nos cruza, desoyendo por completo sus más que acertadas observaciones. Sería algo así:

(Esperándola en algún lugar)
- Hola
- Qué tal?
- Pues había pensado que a lo mejor no me habías entendido bien cuando te dije que te quería y que eras la mujer de mi vida.
- No empieces con eso. Ya lo habíamos hablado.
- Sí, pero es que yo te quiero!!!
- Yo a ti también te quiero mucho.

Nunca mucho fue tan poco. De hecho, es de las pocas veces que mucho significa menos. "Te quiero mucho" es menos que "Te quiero". Es así. No digo nada si es "te quiero un huevo"... Vais a ser súper amigos.

Hasta aquí, todo sigue el cauce normal. Dicen que los hombres tenemos más capacidad de rehacer nuestras vidas porque necesitamos menos cosas (eso lo decís como algo bueno, malo, regular?), como si conformarse fuera la clave de la felicidad. Las mujeres prefieren complicarlo un poco, y tal vez pueda ser esta una clave para explicarse el porqué de tanta desdicha. Esto es francamente desmoralizante. Pensar en cómo satisfacer a una mujer y darse cuenta de que lograrlo es sólo una victoria parcial deja tocado a cualquiera. Ni que decir tiene lo que significa descubrir que nunca ganarás la batalla. La explicación es bastante simple a la postre: los campos de batalla son distintos.

Por qué preocuparse del motivo por el que te dejaron de querer? Por qué empeñarse en que te quieran como una obligación? Los hombres somos más racionales en este sentido y puede que esto sea la explicación de nuestros renaceres. No quiere decir que en verdad no os quisiéramos, que es lo que muchas pensáis, sino que pararse y buscar dónde nos perdimos es una misión imposible. Al menos a mí, llamadme soberbio, me queda la satisfacción de haber hecho todo lo que creí que debía hacer, sin fisuras. Está claro que no se acierta siempre.

Si no te quieren, tiene sentido seguir queriendo? No es necesario explicar lo mal que lo pasa cualquier persona al sentirse no querido. Es una mezcla entre desplazado, engañado y repudiado, que en realidad se pasa en cuanto te vuelven a querer. Todos veríamos normal que dos personas no estuvieran juntas si ninguno se quisiera, por lo que parece irracional "obligar" a alguien a vivir sin querer... Por lo tanto, dónde nos lleva esto?

Esto nos lleva a que en realidad lo que nos atormenta son los motivos por los que nos dejaron de querer. Si "lo he hecho todo bien", cómo tengo la seguridad de que no me volverá a pasar? Cómo no voy a insistir en algo en lo que puse todo lo que tenía? Pues es muy sencillo, porque te han dicho que no te quieren.

El amor lo es todo para mí. No merece la pena perder un segundo con alguien que no te quiere. Lo difícil es saber quién sí y quién no.

Nos vemos.

martes, 31 de enero de 2012

El puzzle y el amor

Muy buenas.

Hay una creencia generalizada sobre la idea de que los puzzles son como el amor: si dos piezas no encajan, es imposible insistir. Imagino que es algo muy válido para todos lo que únicamente creen en lo que ven y ni se plantean cualquier otra posibilidad. No es válido para mí, que creo en muchas cosas, incluida la voluntad; ni para los Tauro, por ser lo cabezones que son; ni para las tías en general, que creen lo que quieren creer...

También dependerá, supongo, del tamaño del puzzle. Hay gente que se hace un lío con uno de 2 piezas, aunque sólo haya que encajarlas (igual ahí está el problema), otros que se empeñan en empezar por uno de 10.000 creyendo que lo simple es demasiado sencillo para ellos y que el desafío no es tal, y otros que se quedan a mitad de camino, con el puzzle medio hecho, o medio deshecho, claro.

He pensado mucho en esto y creo haber encontrado la solución. Las piezas que nos son dadas, no tienen porqué ser así. Se pueden moldear según las necesidades. Esta es la clave, las necesidades. Construimos un puzzle que ya viene construido de serie, aunque sea en un papel. Cuando hemos terminado de construirlo, tenemos un grado de satisfacción, sí, pero limitado. Es como si sólo nos quedara la opción de colgarlo en la pared, o destruirlo y volver a montarlo. Al final, nos cansamos de verlo y que siempre sea igual. Esto pasa porque el "diseñador" del puzzle no sabe nada de nuestras necesidades, y es estándar. Cómo va a gustar a todo el mundo el mismo diseño?

Que podamos coger distintas piezas -aunque vengan con otra marca por detrás- y moldearlas para crear nuestro propio puzzle es algo que nos corresponde a cada uno. Tiene ciertos inconvenientes, como pedir prestadas de vez en cuando algunas piezas que no conseguimos encajar, pero el resultado final es nuestro, de nadie más. Es nuestro puzzle. Además, para qué iba alguien a inventar algo que hubiera que montar si no fuera para tener la posibilidad de desmontarlo? No sería más sencillo haberlo inventado de una pieza?

Esto sólo puede tener una respuesta, y es que los puzzles eternos y enteros, cogen polvo. Podemos desmontarlo una y otra vez e intentar volver a montarlo de otra manera, sin reparar en que las piezas tengan aristas más pronunciadas, se puede. Bajo ningún concepto perder piezas. Que no nos sean útiles no significa que no sirvan, o al menos sólo a nosotros.

Los acoplamientos perfectos están sobrevalorados. Quedan bien, pero no te obligan a mejorar, a pensar, aunque a muchos le asuste... No estoy hablando de desorden, quien me conoce lo sabe, sino de inmovilismo. Todos hemos cambiado los cuadros de pared, y los muebles. Quien necesite unas clases particulares de acoplamiento, Ena-moral-2 continúa a vuestro servicio.

Nos vemos.

martes, 10 de enero de 2012

Amigos Amigas

Muy buenas.

A los que nos gustan las conversaciones hombres-mujeres, Cuando Harry encontró a Sally es una de las películas de referencia. Como es normal uno tiende a identificarse con sus iguales y tal vez por ello aún llama más la atención que la guionista sea una mujer, Nora Ephron, a la que no conozco todavía, pero si algún día eso sucede le diré que estoy muy de acuerdo con ella.

"Naturalmente comprenderás que no podamos ser amigos". Siempre que he defendido, al igual que Billy Cristal, esta afirmación, me he encontrado la misma respuesta: no sé porqué dices eso! Aquí es donde viene la parte en la que se explican las teorías sobre la naturaleza de hombres y mujeres y su inevitable atracción... ante lo cual también nos encontramos la misma respuesta: pues yo tengo amigos con los que no existe atracción.

Podría defender simplemente la postura de que eso es mentira, que siempre existe atracción, pero prefiero no pecar de soberbia. Diré, únicamente, que si no existe atracción la sola presencia de un hombre y una mujer, la provoca. Y es así.

Es muy bonito pensar que todos podemos ser amigos y que el sexo no tiene porqué interponerse en una relación de amistad. Esto es muy cierto. En realidad, voy a cambiar mi postura y diré que sí, los hombres y las mujeres pueden ser amigos. Puedo aceptar esto siempre que los demás acepten la posibilidad de que la atracción, en alguna de sus versiones, aparezca.

Pasear con una mujer toda una tarde charlando es una atracción en toda regla. Ir al cine -da igual de quién y en qué momento sea la petición- es una atracción que también pocos podrían discutir. Preferís pensar que sólo el sexo es importante en ese tipo de atracción? Iré más allá, al que le apetece pasear o ir al cine con una tía, es muy posible que le apetezca algo más. Vale, vale, las que me quieran contestar que ellas tienen un amigo con el que pasean y van al cine, que primero se pregunten si para ellos es lo mismo...

Y ojo, que no estoy hablando de amor, que es seguro lo que pensáis, como buenas tías, claro. Sólo digo que un hombre y una mujer se atraen. Yo no quiero renunciar a lo que siento cuando estoy, en cualquier orden de la vida, con una mujer. Hay gente que siempre me ha dicho que me pierdo la posibilidad de ser amigo de mucha gente, lo acepto. En realidad, no creo que sea cuestión de perder o ganar, sino de sentir.

Y ahora voy a decir algo, cómo diría, no muy popular, pero creo sinceramente que es verdad. Es muy difícil encontrar amigos que sean extremadamente distintos en cuanto a belleza. Y esto no sólo entre hombres y mujeres, sino entre el mismo sexo. Aceptemos pues que, cuando entramos en un vagón de metro, según va pasando y vamos viendo por el cristal, siempre tendemos a sentarnos al lado de la más guapa... al igual que elegimos nuestros amigos-amigas de manera que nos atraen.

Por cierto, cuanto más se empeñan en aclarar que son sólo amigos, más atracción hay. Sobre todo entre ellos, que se autoconvencen: "somos sólo amigos, no podríamos ser otra cosa..." Malo. O bueno, nunca se sabe. Podríamos reconocer que somos hombres y mujeres y que, ADEMÁS DE AMIGOS, nos atraemos?

Supongo que alguna creerá que es mi amiga, con todas las letras, y no seré yo quien les quite la razón, siempre y cuando sepan con quién están...

Nos vemos.

PD: Estoy en disposición de oír a las que quieran confesarse. No problem, como amigos...