jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz 2010

Muy buenas.

"Ena-moral-2" reanuda sus operaciones. Su principal función será repartir amor.
Mi buen amigo J dice que el dinero está en el aire y que sólo hay que estar atento para cogerlo, con decisión. Con el amor es igual, hay mucho, pero no todo el mundo lo interpreta o lo necesita de igual forma.

Este año tuvimos que parar la actividad, por lo que nuestro activo circulante ... bla, bla, bla, llamar a mis amigos G y B y que os lo expliquen, lo que nos ha hecho volver con más fuerza que nunca. En estos momentos disponemos de 5 varones y 4 señoritas, dependiendo de necesidades y/o interpretaciones (y para algunos, posturas). Se ruega discrección en el proceso.

Quería aprovechar para informaros de la apertura de un nuevo departamento de orientación que se llamará "la brújula del deseo". A petición de la Junta Directiva me haré cargo personalmente de este nuevo proyecto. Las citas las tomará mi mujer, ojito con nombres falsos!

Hemos instalado una webcam en casa para sesiones grupales, esto es, sin contacto. Trataremos temas genéricos y soluciones a problemas sencillos, tales como tareas domésticas y reparto de labores. Para sesiones avanzadas, pedir cita con al menos 1 semana de antelación.

Todos aquellos que se quieran apuntar, por favor, no dudéis. Nuestra misión será escuchar muy atentamente y, sobre todo, observar (no confundir con las vecinas cotillas!) Si tenemos que plantear nosotros el problema además de la solución, la sesión será doble.

Muchos besos a JMEJCSJPVLAPRRGP. Estoy fuerte y con ganas de actuar, en todos los sentidos. El que lo pase mal, que me llame. El que lo pase bien, que también me llame.

Feliz 2010.

Nos vemos.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Me sentiende bien?

Muy buenas, y perdón por el retraso.

Por qué si te preguntan qué hora es y contestas que las 3 y cuarto, ellas entienden "que te den"?
Ya se ha planteado aquí la existencia de la visión en distintos prismas, incluso el otro día me enteré de que había 11 dimensiones reconocidas por la ciencia, aunque sólo podemos ver 3. Pero entiendo que por muchos planos que tengamos, las palabras son las palabras, y para eso están.

- Cariño, puedes y a ese rincón?
Naturalmente vas al rincón, a ser posible directamente, y al llegar allí sueles preguntar que qué quiere. Sin más.
Si eres tú el que pides que vaya al rincón, lo más probable es que te lleves una bronca. Así, de entrada. Luego igual van al rincón, previo paso por una pared, el baño y la cocina, preguntándose por qué le has mandado al baño y que qué estarás tramando. "Seguro que alguna de su oficina ya ha ido al rincón"

Simplicidad. Acaso no hay suficientes problemas en la vida como para crear más? A veces pienso que las reminiscencias de la mujer esclava y sumisa florecen cuando las cosas van bien, como si hubiera que estropearlo de alguna manera. Sin explicación. Cuanto menos hay que preocuparse, más se preocupan. Es como si no fueran capaces de relajarse y disfrutar. Como cuando se prepara una cena, que la verdad, no sé si merece la pena pasar las peleas previas por los nervios de ellas. Que si está todo bien, que si la mesa, que si la comida, que si todo recogido. Cualquier cosa que pagará contigo si te cruzas por el pasillo. Lo mejor en estos casos es no aparecer mucho. hacer algún trabajo que requiera toda tu atención sin levantar la cabeza hasta que llegue el primer invitado. Incluso que tengas que ducharte después, que ya no le de tiempo a nada.

A lo mejor el problema soy yo. Sinceramente, a mí sólo me interesa que los que me rodean sean felices. No es una frase hecha. Es que eso me hace feliz a mí. En realidad el éxito de cualquier tío es que las tías disfruten con él, no que ellos disfruten (Bueno, esa es mi opinión). A lo mejor es que siempre soy feliz. Es la verdad. Las cosas pasan y tampoco se puede hacer mucho por remediarlas o interponerse, la vida sigue. Al final todo pasa y qué queda, pues eso, lo bueno.

Llegamos a casa con la mejor de nuestras sonrisas y ella está de mal humor por no sabemos qué. No se sabe muy bien cómo, pero tienen una capacidad especial para que el humor se vaya trasladando hacia ti y las tornas van cambiando. Empiezas a tener un globo importante, no por el problema (que ella y nosotros sabemos que no existe). Y finalmente tienes un mosqueo por no sabes qué. Y lo más curioso es que de repente te suelta: encima no te enfades. Como si sólo ella pudiera enfadarse por nada. Como si tuvieras algo que ver en todo aquello. Como si fuera contigo la cosa.

Si queréis algo de nosotros, lo mejor es que lo pidáis. Los rodeos nos despistan, dejamos de prestar atención. Lo normal es que sepamos lo que queréis desde el principio, si no os cortamos es porque queremos oírlo o porque no queremos oírlo (si acaso en uno de los rodeos os despistáis y se os olvida). Cuando queremos algo lo solemos pedir. Si queremos vuestro móvil lo pedimos y si os queremos llamar os llamamos, no esperamos a nada, no dejamos pasar los días. Y si no queremos nada, podemos ser amables, pero seguimos sin querer nada. Es posible que queramos algo y nada más, y solemos decirlo, pero vosotras no escucháis. Sólo oís lo que os interesa. O lo mejor, interpretáis lo que os ¿interesa?

Hay cosas contra las que no se puede luchar y, sin duda, vuestras interpretaciones son una de ellas. Lo mejor es retirarse y aceptar la derrota, esperando que no os moleste, claro.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un lugar en el mundo

Muy buenas.

Otra excelente película. Para los que hemos nacido en una gran ciudad es difícil decir de dónde somos, por lo menos en mi caso. Hay gente que busca su lugar y otros que van por tiempos: depende lo que tengan que hacer administran el tiempo que van a dedicar a ello y cuando han finalizado, van donde les lleve la siguiente tarea.

La gente suele defender, como dice un buen amigo, su carretera. Los de la sierra la Nacional VI (dónde quedó aquel maravilloso grupo!!!!) y dependiendo de su poder adquisitivo más arriba o más abajo, los de la A-3 ven en Rivas el nuevo Majadahonda, los de la A-5 nunca tienen atascos (???, ya se sabe que Aluche-Plaza de España, 5 minutos) y los de la A-2 no tardan nada en llegar a Guada porque tienen la R-2. Total, que todo el mundo tarda en llegar al trabajo 35 minutos y sin parar, aunque no tenemos muy claro cuándo y dónde empieza a contar el cronómetro.

Lo que me interesa saber es si, como tengo idea (Estaré prejuzgando?), la diferenciación sobre dónde ubicarse también diferencia a las personas. Normalmente los que buscan "su lugar", cuando lo encuentran, suelen atarse a la familia, a los amigos, a las rutinas, etc, mientras los que manejan tiempos no tienen problemas en hacer mil mudanzas y las raíces las llevan en las maletas.

Y a propósito, hay un tiempo para cada cosa? Alguien sabe cuándo hay que "parar" de formarse y pensar dónde y con quién quieres vivir? Esto me lleva a otra diferenciación:

- Los que saben con quién quieren estar. Piensan primero en "estar" y luego en cómo. Las dudas existenciales se comparten y la singularidad tiene que esperar a la resolución de los problemas caseros. Para éstos suele ser fácil ubicarse porque cuando uno tiene claro con quién quiere estar, suele saber dónde.

- Los que saben lo que quieren pero no con quién. Son los que conocemos como "triunfadores". Se preocupan por resolver sus inquietudes antes de que sean compartidas. Éstos sí esperan que, después de hacer todo según el manual y tras el éxito cosechado, el lugar donde vivir debería aparecer sólo.

- Los que no saben lo que quieren ni el lugar. Esto no me parece tan extraño, aunque parezca mentira. Es obligatorio saber con 18 años saber lo que harás? Creo que, salvo las profesiones muy vocacionales, es difícil elegir un futuro, no digo ya que deba ser prometedor. La gente va creciendo, madurando y cambiando de estación, por lo que es precisamente eso, la edad, lo que mueve sus actuaciones.

- Los que no saben lo que quieren ni el lugar, ni les importa un carajo. Es más, prefieren no saberlo y justamente hacen lo posible por huir de todo lo previsible. Estos no dependen de la edad, es más, la confunden. Pueden parecer mayores con 16 y unos críos con 40, dependiendo de lo que toque.

No me parece nada fácil tener una familia y un sitio dónde vivir. Cada uno tiene sus historias, sus inquietudes y su forma de resolverlas, y ninguna es la buena o la mala. Si queréis saber mi opinión, prefiero ser rico y tener salud, que pobre y estar enfermo.

Nos vemos.

jueves, 1 de octubre de 2009

Alta fidelidad

Muy buenas.

Me parece un excelente libro/película que recomiendo a quien tenga interés en las relaciones hombre-mujer. Es la versión masculina de la actual "En qué piensan los hombres", pero mucho mejor. Hay una parte que me gusta especialmente y es la búsqueda de respuestas a los "fracasos" anteriores que se creían superados. Digo que se creían porque parece que siempre queda algo en el aire y, después de unos años, uno es capaz de pensar con mayor nitidez y todo tiende a aclarase.

Que los tíos tenemos listas de todo tipo -tías, canciones, pelis, etc- y puntuaciones -idem- no es ningún secreto. Lo que me sorprende ahora no es descubrir que ellas también las tienen, naturalmente con diferente interpretación, sino que no las han compartido, sin duda lo mejor. En este sentido debo romper una lanza en favor de las herramientas cibernéticas tipo "Facebook" que nos han ayudado a contactar con gente que, de otro modo y a priori, nos hubiera parecido embarazoso. La frialdad de Internet nos ayuda a llevar mejor ese primer contacto.

También somos de "cajas". Guardamos en cajas, normalmente bien escondidas, recuerdos que no hemos querido tirar. Tiene sentido guardar algo que no quieres tirar? Tiene sentido guardar algo que no tienes interés en mirar? Pues yo creo que sí. La gente se empeña en borrar recuerdos, como si su incidencia en el presente fuera determinante. Los recuerdos son parte de cada uno y sin duda han contribuido a forjar cada presente, pero si de eso depende lo que vayas a hacer en cada momento será mejor que no las guardes...

Aclarar lo que pasó no es determinante, pero sí gratifica. Saber que no te odiaban, que no hiciste nada desagradable, incluso que estaban más enamoradas de lo que pensabas -más que tú si cabe- reconforta. Te enteras que alguien que no imaginabas, desde pequeño, "estaba por tí". Dios mío, pero si no me dijo nada! Todo bajo el telón de Internet, sin las emociones del cara a cara. Uno no podría evitar que le temblara la voz si lo intentara por teléfono, por muy sutil que fuera.

Las cosas se acaban y cuando lo hacen nadie está en condiciones de pensar. Por eso me parece interesante el punto de vista con el paso de los años. Parece que nadie tenía razón y todos estamos "contentos". Me parece que a la golpeada autoestima femenina (????) le vendría muy bien acciones de este tipo. Muchas sorpresas se llevarían.

Estáis invitadas a compartir vuestras listas.

Nos vemos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Veintipocos

Muy buenas.

No sé quién dijo que los 19 no es la mejor edad para una mujer: Que le busquen y le destierren. Podríamos entrar a hacer valoraciones del tipo están a medio hacer, no saben lo que quieren (como si alguna lo supiera a otra edad), les falta madurez, etc. El caso es que cuando son jovencitas están como locas por los MUCHO mayores que ellas con el pretexto de que les aportan seguridad y todos esos rollos que en definitiva se resumen en algo que no quieren decir: no tienen que pensar y ellos deciden. Todo esto desde la posición de privilegio que tienen, 19 años con todo lo que ello conlleva. No es que a ellos les haga gracia pensar, es que les da igual si es a cambio de ese caramelito.

En realidad, para ellos es un chollo. Efectivamente están sin hacer, y se puede participar en la construcción. No digo que haya que moldearlas a imagen y semejanza, pero algún toque personal nunca viene mal. Ellas tienen ganas de aprender y se esfuerzan en estas cuestiones porque naturlamente creen que si alguien de tanta experiencia en todos los campos (y/o posiciones) tiene a bien compartir con ellas parte de esa sabiduría, es realmente porque quiere lo mejor para ellas. No obstante, saben de sobra que cuando hayan adquirido lo que ellas creen que les pueden dar, pasarán al siguiente escalón (no diré nivel) sin el más mínimo remordimiento o pena por la patada en el culo que darán.

Esa patada siempre la dan ellas. Da igual si son de la misma edad. Cuando son iguales se escudan en que somos unos inmaduros y cuando somos mayores es porque no tenemos las mismas inquietudes. Esta es la clave, el único cambio de nivel, los hombre sólo tienen una inquietud. Cómo algo tan sencillo es incomprensible para ellas es nuestra única ventaja en las relaciones.
Además, luego llega el cambio de turno. Cuando se hartan de buscar lo que no existe, el reloj empieza a contar hacia atrás y a ellas les empiezan a gustar los jovencitos. Precisamente porque no tienen experiencia, porque no les aportan madurez y, sobre todo, porque no piensan.

Todo esto a nosotros nos pilla como una de esas pruebas de programas de la selva. Estamos atados a un poste y de repente viene el huracán (qué casualidad que siempre tengan nombre de mujer!). Nos balancea, aporrea, nos ciega sin control y tenemos que esperar que pase. En realidad estamos tranquilos porque sabemos que estamos atados y no tiene por qué pasarnos nada, así que nos ponemos a pensar. Y en qué pensamos?, pues en nuestras inquietudes. Así que podría decirse que mientras el huracán pasa y espera respuestas (???), nosotros sólo esperamos que, ya que estamos atados de manos, alguien nos baje los pantalones.

Y todo esto por una infancia mal entendida. Con 10 años ya nos gustan las de 19, y con 70. Vosotras nos hacéis dudar cuando no decís que os gustamos con 10, es más, nos decís que os gusta uno de 11 y además que es muy maduro. Eso es muy duro. Te hace pensar en el deporte y abstraerte de ellas con la esperanza de que vuelvan al redil, porque con esa edad todavía no las conoces. Pero es que con 14 les gustan los de 15 y así sucesivamente. Este sólo cambia cuando tienen 35, que SI les gustan los de su edad. A nosotros nos siguen gustando las de 19. Para qué contestar a la mítica frase de "está con él por lo que está". Pues claro, y por qué íbamos a estar nosotros con ellas si no fuera por lo que es? Esto se trata de felicidad y cada uno la busca como puede.

Nos vemos.

jueves, 6 de agosto de 2009

Treinta y tantos

Muy buenas.

No sé quién dijo que la mejor edad para las mujeres son los 19. Mentira, que le busquen y le juzguen. Muchas veces se dicen cosas y uno no debe ser esclavo de sus palabras, porque luego suceden otras que nos hacen tener otra visión del prisma. El famoso prisma que nos recuerda una y otra vez que nada es verdad o mentira.

El caso es que en mis momentos de observación -tenía que haber hecho la carrera de observador- me doy cuenta de los matices que, con la edad, ganan las mujeres. Sé que esto no será muy popular y que muchos pensaran que esos matices se compran o alquilan, pero noto que en cada movimiento suyo hay un descubrimiento en sí mismo. P.e.:

Estamos en un hotel para familias con todo lo que uno pueda desear para que los niños lo pasen bien. En estos lugares nuestras protagonistas tienden a olvidarse de sí mismas por la labor impagable de estar pendientes de todo, pero siempre hay chispazos. Suena la típica música pegadiza que en cada hotel ponen a los niños, de repente los animadores les piden que saquen a los padres (por no decir directamente a las madres) y allí las tenemos, bailando canciones sin sentido en medio de mocosos. Pero pasa algo especial. La música suena y ellas cogen el ritmo rápidamente, como pensando jóder, si esto se me sigue dando bien. Se miran de arriba a abajo porque un pareo y un bañador no les recuerda sus mejores momentos en la pista, pero la música sigue sonando. Todavía hay algo más, el pincha se emociona y en el calor de la noche, olvidándose de los chavales, ataca con la "Boooomba", donde, con el "movimiento sensual" ellas descubren definitivamente que si no están en el mercado es porque no quieren. Les ha costado bajar un poquito, pero atisban que su movimiento pélvico a engatusado a más de uno.

Lo mismo ocurre en la playa. Entiendo que bajar con palas, cubos, sombrillas, etc. no es el mejor preámbulo para sentirse rejuvenecer, pero los niños se van a la arena y los marido se quedan las palas, y allí están ellas pensando: pues voy a intentar disfrutar. Se ponen bronceador intuyendo las miradas adolescentes que se preguntan hasta dónde llegaran: es la era del topless. Y sólo hacen falta un par de paseos para comprobar que sí, siguen en el mercado. Y digo paseos tanto propios como ajenos. Se repasan de arriba a abajo, las repasan de arriba a abajo. Y ellas se miran y miran a las de 19 como pensando que no todo está en su sitio, pero que el sitio donde está no es ni mucho menos peor. Es el sitio de mirar pero no tocar, este jardín ya tiene su jardinero y el baño de autoestima que me estoy ganando en la playa no me lo quita nadie.

Me diréis que no tengo razón, que preferís que siempre estuviera todo en su sitio y que vuestro trabajo os cuesta. La verdad es que no sólo es eso. La verdad es que en nuestros paseos no hay cribas de edad. La verdad es que el atractivo de lo inalcanzable por inaccesible es muy superior a cualquier belleza juvenil. La verdad es que no sabemos de arrugas si no las recordáis vosotras. La verdad es que hoy por hoy, me quedo con las de treinta y tantos.

Nos vemos.

miércoles, 29 de julio de 2009

Gran Torino

Muy buenas.



No sé si los guionistas tienen un patrón a la hora de crear personajes o directamente se basan en alguien conocido y aportan los matices, una especie de cortapega con formatos varios.


El caso es que particularmente muchos de esos personajes los asocio a gente conocida y, sinceramente, me cuesta pensar que D. Clint y un servidor tengamos la misma red social (los mismos amigos, vaya, que parece que estoy "en el rollo" de las jergas juveniles).


Las pelis de D. Clint se clasifican en 2 tipos: las que les gusta a la gente porque le gusta él mismo y las que les gusta a la gente, sin más. Todos nos hemos identificado con sus personjes, duros en un principio y sorpresivamente tiernos en otros. En Gran Torino ha decidido mezclarlo todo. Hombre honesto donde los haya, defensor de las injusticias e instructor por vocación, que no por necesidad.


Creo que hay hombres de los que quedan pocos. Los que no dicen groserías a una dama, los que no soportan las injusticias, los que hacen de la educación y sus valores morales una forma de vida. Nunca defraudan a hacienda, nunca llegan tarde, no van mal vestidos y no les verás sin su mujer. De los que enseñan que las cosas se hacen sólo de una forma: la correcta.

Suele coincidir que estos tipos de hombres nos atraen, nos sentimos a gusto a su lado. Se nos plantean dudas existenciales que probablemente se resuelven por ese camino: el de la simplicidad. Las cosas bien hechas bien parecen. Es como jugar al fútbol, el que más fácil lo hace es el mejor. También es cierto que no todo el mundo acierta a entender esto. Se le acusa de monótono, poco variado y demasiado simplista, cuando posiblemente comprender esa simplicidad sea lo más difícil.

También suelen ser hombres serios, poco amigos de las bromas, tal vez porque hubo momentos en los que no estaban permitidas las risas, cuando había que elegir entre hacerlo bien y comer y tener oportunidades en la vida, o tomárselo a la ligera y ver hacia dónde les llevaba el destino. Hombres que no regalan miradas y que sólo captan tu atención cuando el interés es mútuo. Todo en la vida hay que ganárselo.

Seguramente hablo de otra época que nos pilla a contramano, pero está ahí, a la vuelta de la esquina. Nuestros padres, nuestros abuelos, tampoco es conveniente olvidarnos de todo eso. Porque el tiempo pasa muy rápido y nadie abrirá nuestro baúl de "cosas que quise decir". A D.Clint no le he conocido, pero sí a otros, iguales o mejores, que no conocieron los Gran Torino pero, qué diablos, aquí sólo había 124.

Va por tí, D. José.

Nos vemos.

martes, 14 de abril de 2009

El G-

Muy buenas.

He tenido una nueva revelación. No ha sido del tipo "nivel superior", pero me podía haber ahorrado muchos disgustos. He descubierto que cualquier cosa se puede solucionar creando un G-x, siendo x el número de personas que compongan el citado G.

1. Para empezar he creado un G-2 con mi mujer. Va a ser una relación duradera en la que el diálogo tendrá un papel determinante, además de otras cosas.

2. Paralelamente he creado un G-2+1+1, en la que he incluido a las niñas. Aquí no habrá diálogo. Se sentarán las bases del futuro y se macarán reuniones tras la limpieza semanal de la casa. 1+1 no tendrán voz ni voto por el momento, bastante hacen con no dejarnos dormir.

3. Voy a crear un G-2 con cada uno de los proveedores de casa (Luz, agua, teléfono, etc.) en los que el diálogo tendrá de nuevo un papel determinante. Les diré que no puedo pagar de momento, pero que mis intenciones son buenas. Paralelamente crearé otro G-2 con el Banco en el que, de nuevo, el diálogo será el hilo conductor. Les diré que si no les importa, de momento no pagaré, pero que no duden de mis intenciones. Seguramente esto me llevará a crear otro G-3 con mis amigos R&R, que intentarán sacarme del apuro.

4. Voy a crear un G-n, en el que n es indefinido por definición. Este G-n va a arreglar los problemas financieros. De momento, los míos. Se crearán sub G-n-1, que dialogarán con quien sea oportuno. Cualquier responsabilidad que se derive de las acciones de éstos, no repercutirán en el G-n, quedando este siempre abierto a futuros diálogos y comisiones futuras.

5. Los Viernes por la noche se crearán, paralelamente, 2 G-. Un G-n-1+1 que cuidará de 1+1 mientras se establece un G-8 del que normalmente se cae el G-2 C&S por motivos obvios, por lo que podríamos denominarlo G-6. En este G-6 caben permutaciones de elementos, pero no combinaciones de varios elementos tomados de 2 en 2 o de 3 en 3, salvo que se recurra al diálogo y se llegue a un entendimiento. En ese caso, el G-6 se reunirá con posterioridad para sacar las conclusiones oportunas, siempre dialogando.

6. Mi mujer, de manera excepcional, creará un G-1+coche+tiendas. Deberá estar al día de las negociaciones del G-2 bancario y asistir a las subcomisiones que se propongan en la hoja de ruta.
Cualquier extra del G-1+coche+tiendas tendrá contablemente un tratamiento aparte. Quiero decir, que será otro el que tenga que dialogar.

7. Quiero crear un G-1+1+perro, así que quien me consiga un schaunzer miniatura será invitado a un gran G-n-bbq en el jardín de casa.

8. La idea de crear un G-nivelsuperior en Facebook me halaga. No debería ser yo quien lo hiciera. Prometo un G-2 de estrecha relación de amistad y sobre todo diálogo a los que me contesten por vía reglamentaria (BLOG) y no "Responder" a los e-mail.

9. Sigo manteniendo el G-Ena-moral-2. Creamos escenarios de encuentro con piscolabis donde el diálogo volverá a predominar. No os de vergüenza crear efímeros G-2, que nunca se sabe. Aseguramos confidencialidad.

10. La opinión de la oposición a cualquier G-n no será tenida en cuenta por carecer de consenso ni diálogo entre las partes. El que no quiera G-n, que reclame al maestro armero.

Nos vemos.

Novios de alquiler

Muy buenas.

He leído recientemente que Jenifer Aniston está buscando un padre para tener hijos ya que ninguna de sus relaciones han fructificado hasta ese punto. Ésto no es algo nuevo. Me he encontrado con muchas mujeres que, en arrebatos de inseguridad, confían su futuro a su mejor amigo - quien sabe si su mejor amante- en un pacto velado para el futuro. Algo así:

- Oye, si cuando tengamos x años, ninguno de los 2 tenemos pareja estable, a te importaría que tuviéramos un hijo?
- Bueno, no sé
- Hijo, si sólo sería eso. No te exigiría nada. No tienes que preocuparte por él.

Aquí siempre surge la idea del cómo.

- Pero, nos acostaríamos?
- No hace falta. Podemos hacerlo por inseminación.

Yo creo que puestos a frivolizar, hay que hacerlo hasta el final.

- Vale, pero sólo si nos acostamos.
- Bueno, ya veremos.

Hasta en estas situaciones, que ellas han provocado, no olvidan el coqueteo. No quieren parecer fáciles, claro. Has de ganártelo. Está claro que el giro de la conversación invita a un "podemos ir ensayando"

- Y, si no somos tan fértiles? Quiero decir, no todo el mundo lo consigue a la primera.
- Es cuestión de frecuencia.

Empiezas a pensar que ya lo tiene todo atado. No la pillarás en un renuncio. Algo que en otras circunstancias resultaría promiscuo, en ésta pone de manifiesto el afán de superviviencia. No hay que dejarse guiar por los sentimientos y es el único escenario en el que una mujer se mostrará así.

No sé muy bien cómo funcionan los tratamientos de fertilidad y la fecundación in vitro. Supongo que será como en las pelis que vas a un sitio y al entrar siempre te recibe la única mujer que nunca te estimularía, y además de mala leche.

- Hola, vengo por lo de la donación.
- Siéntese y espere, por favor.

Ni una sonrisa.

- Puede pasar. Llene este vaso.

Intuyo que el vaso será vasito y que "llene" es una forma de hablar.

- Entro y ya?
- Si quiere tenemos complementos estimulatorios.

Está claro que no es plato de buen gusto poner la mejor de tus sonrisas y un buen escote cuando sabes que cada hijo de vecino pensará en 5 minutos después para ayudar a la población.

Entiendo que antes de esto te harán unos análisis en toda regla para no gastar cohetes sin pólvora, compatibilidades, ADN, vaguerías y todo eso.

También estoy perdido en las leyes de ¿Mendel? No sé qué aportamos: ojos, pelo, constitución, mala leche, etc. ni los derechos, si los hay, para saber algo más en el futuro, tanto de la madre como del bebé. Porque, no debería uno saber con quien se acuesta aunque sea virtualmente?

A la hora de elegir imagino que una mujer irá y pedirá unos requisitos tipo altura, color de pelo, complexión, etc. No sé si hacen exámenes de personalidad. Estoy seguro que puestas a elegir, todas eligirán lo mejor. No creo que nadie pida un espermatozoide de uno bajito con reloj.

Otra duda que se me plantea es si para las mujeres que su marido done es ser infiel. Me refiero a donar en condiciones, no a ir donando los fines de semana. En realidad, hay quien sostiene que si tú estás quieto y no haces nada, cualquier cosa que te hagan es ajena a y por lo tanto no es infidelidad.

En realidad no sabemos cómo está el mundo de la fertilidad. No sabemos si hacen falta donantes, por cierto, alguien sabe si es cierto que te pagan? Es un poco como contribuir a una ONG? El planteamiento de pareja es de tipo desinteresado, sin ánimo de lucro?

- He visto un cartel en el Centro de Salud en el que piden donantes de semen
- Y?
- No sé, igual hace falta de verdad.
- Y?
- Pues que he pensado que a lo mejor podría ser ...
- Y no has pensado en mí? En lo que yo quiero?
- Amor mío, todo lo mío es para . Esto es sólo para ayudar...


En fin, está claro que de los muy guapos y muy famosos, sólo unos pocos hemos tenido suerte.

Nos vemos.

viernes, 20 de marzo de 2009

De la infidelidad (o de la fidelidad)

Muy buenas.



No tengo claro que mi concepto acerca de la fidelidad sea el mismo que la gente con la que hablo. Siempre he creído que la principal característica de ésta era precisamente el acto que representa, quiero decir, ser fiel. No creo que el hecho de pensar, divagar, fantasear e incluso soñar con otras personas tenga algo que ver con la fidelidad. De hecho, lo más importante para mí de la fidelidad es que se hace conscientemente. Se hace porque se quiere. Es más, es un acto que uno asume en un momento determinado y con unas condiciones, con unos sentimientos presentes, pero también es para el futuro. Es una promesa que incluye comportamiento futuro, y ahí es donde creo que radican las diferencias de pensamiento.



Uno no puede decir que es fiel pero sólo hasta determinado momento. El compromiso de la fidelidad es para siempre, no entiende de sentimientos. Seguro que hay otra palabra que usar para otros casos. Cuando uno se desenamora o deja de tener los sentimientos que le llevaron a una determinada situación, lo lógico es asumirlo y afrontarlo, no huir hacia adelante.



Tampoco veo mayor problema en "pensar" en otras personas. Está claro que no somos únicos en el mundo ni, por supuesto, los más altos y los más guapos. Es más, veo cierta excitación en el hecho de que la otra persona piense a su vez en alguien distinto y aún así, permanezca con nosotros. Si lo piensas bien eleva el concepto que cualquiera tiene sobre sí mismo. De hecho, eso es la fidelidad. Da igual si el deseo es fantasioso o real. Eso es fidelidad.



- Es que yo no sé si soy fiel.

- Por?

- Pues porque me gustaría hacérmelo con otros?

- Y lo haces?

- NOOOOO, que quiero mucho a mi marido.

- Entonces?



A las mujeres no les basta con que seamos fieles. Quieren que no pensemos en nadie más. Bueno, mejor dicho, quieren que les digamos que no pensamos en nadie más. En definitiva, quieren creer que no pensamos en nadie más. Si mi pareja se siente atraída por alguien, y no hace nada, no debería yo pensar que se siente más atraída por mí?



Por qué se la da tan poca importancia a la fidelidad? Supongo que dentro del romanticismo que suele rodear a las mujeres tienen mucho más peso el deseo y la aventura que lo aburrido de la fidelidad. Y encima los más infieles son los hombres. Para mí es excitante pensar en el amor en términos de fidelidad. Hay quien me ha llegado a acusar de que en realidad no era fiel. Que teniendo otros deseos los hacía dominar y que por eso era fiel. Joder, pues como todo el mundo. Eso no debería quitar ni un ápice el amor que uno pueda sentir, ni hacerlo de menos.

En fin, estoy en un proceso de no callarme ante lo que no considero justo y la gente da por hecho precisamente porque no se alzan voces discordantes. Qué le voy a hacer!

Nos vemos.

lunes, 9 de febrero de 2009

Ir al fútbol

Muy buenas.

El hecho en sí de ir al fútbol constituye un acto de libertad. No en el sentido de estar enjaulado y necesitar salir, sino de poder elegir lo que a uno le gusta, de saber que vas a disfrutar. Al final no importa tanto el juego de tu equipo (gracias a Dios!!), sino todo lo que lo rodea. A saber:

1. Es fundamental que tus rivales no hayan ganado en algún partido adelantado.
2. La sensación de aparcar a la primera es indescriptible, aunque el morbillo de dejarlo encima de una acera sin saber si lo encontrarás al regresar tampoco está mal. En otra circunstancia uno ni se plantearía dejarlo en un sitio así, pero cuando ves que la hora del partido se echa encima tus niveles de imprudencia se disparan.
3. Un buen bocata para el descanso. Fundamental. Algunos presidentes tienen el dudoso honor de poner todos los partidos de tu equipo en un fabuloso horario televisivo sin tener en cuenta, por ejemplo, que la hora del descanso no coincidirá con el zénit de tu apetito. Aún así, pocas veces uno prepara un bocata con tanto mimo como cuando éste es para un partido.
4. Si tienes la suerte de ser hincha de un equipo grande, generalmente comienzas el partido esperando una batalla desigual, por lo que no te importa tanto el resultado sino la estética de tu equipo. Aquí entra en juego el entrenador que todos llevamos dentro y que SEGURAMENTE lo haría mucho mejor que el actual.
5. Te envuelve el partido en sí. Si es divertido, participas como los propios jugadores. Terminas sudando. Si es aburrido, te contagias en 5 minutos. Es como cuando vas conduciendo y no te acuerdas de tus últimos movimientos y piensas que quizás lleves kms sin mirar exactamente a la carretera. Puedes no recordar ni una sola jugada de interés.

Todo esto es un ritual para un buen aficionado. Me he saltado los pre y post partidos porque no bebo ni fumo, así que no los frecuento. Lo que sí me llama la atención es cómo cambia la cosa cuando vas con una mujer.

- Me sobra un abono, ¿vamos juntos?
Se queda pensando. Joder, pero si habrá un huevo de tíos que estarían deseando escuchar esa pregunta!
- Bueno, vale.

No se si os pasará lo mismo, pero tengo la sensación de que las mujeres de ahora no saben preparar bocadillos. Al menos no como nuestras madres o nosotros mismos. Creen que sólo es un poco de pan con algo enmedio. Tú ya tienes controlada la hora de salida, el tráfico que encontrarás y ese sitio que sólo tú sabes que existe para aparcar. Empiezas mal.

- Vamos que no llegamos.
- Claro, como tú no tienes que hacer nada!

Entiendo que cuando te vas de fin de semana y de vacaciones hay que organizar cosas y las mujeres suelen llevarse la peor parte (nosotros tenemos que mirar los niveles del coche y eso), pero estamos hablando de bajar al fútbol. Ya vas en el coche medio enfadado porque no es la rutina de siempre. Llegas a tu súper sitio y lo dejas orgulloso de ser el más listo del lugar.

- Pero cariño, si aquí no se puede aparcar.
- Ya, pero cuando hay fútbol hacen la vista gorda y, en fin...
- Pues yo prefiero que demos una vuelta a ver si lo dejamos bien, que luego acuérdate de la multa que te pusieron...

Es fundamental mantenerte firme. Es tu rutina. Empiezas a subir las escaleras hacia tu localidad. Por supuesto, siempre tienes el abono demasiado alto.

- ¿y todas estas escaleras tienes que subir todos los días?
- No cariño, hay días que quitan alguno, depende de las mareas y las lunas y eso...
- Pues no sé por qué tienes que ponerte así, era sólo una pregunta. Hijo, cómo eres.

Te sientas en tu sitio. Hay una pegatina en el respaldo que dice "Euroabonado", claro signo que te identifica y diferencia de los demás. Es cuando ella dice:

- Pues se ve mucho mejor en la tele. Pero si no se ve nada! Y cómo sabes quién es quién? Y dónde marcamos? Cuáles son los nuestros?

Todo el mundo sabe que el buen aficionado necesita un grado de concentración muy parecido al de los jugadores y esa batería de preguntas no favorecen en nada la mentalización requerida.

- Dónde están los baños?
- Tienes que bajar una planta.
- No tienen en esta planta?
- Si quieres espera al descanso y te acompaño.
- Pero en el descanso, habrá mucha gente?

Entendemos mucho de fútbol y podemos contestar preguntas tácticas y aspectos técnicos. El fuera de juego sólo lo podemos explicar una vez. A la pregunta de si el partido está siendo un poco rollo y si siempre es así, contestaremos que no os gusta porque no entendéis.

- Bueno, ahora lo mejor: el bocadillo.

Saca una bolsita de plástico y, aquí te arrepentirás si no supervisaste personalmente su elaboración, y saca 2 pulguitas. Eso sí, con 2 plátanos y un par de servilletas (de tela).

- Pero cariño...

No te salen las palabras. Creías que todo el mundo sabía que el bocadillo del fútbol nunca es lo bastante grande. En dos bocados te lo zampas y miras como a tu alrededor empiezan a surgir hogazas gigantescas que te recuerdan lo insensato que fuiste. Tras el descanso no sabes si estás mosqueado por el hambre que tienes o por lo coñazo del partido. Sí sabes que, cuando sacan el cartel de los minutos de descuento, debes levantarte de tu asiento para emprender una carrera antiatascos. Naturalmente no cuentas con que ella lleva tacones que no le permiten ir ni remotamente a la velocidad denominada crucero en estos casos. Ni con que vuelva a querer ir al servicio al finalizar el partido. Quién va al baño después de un partido? Todo el mundo sabe que hay que salir escopetado para no pillar atasco!

- Qué prisa tienes, hijo

Regla de oro: mejor no decir nada si tu equipo ha perdido

- Por qué estás enfadado? No será porque han ganado?

Como si fuese una cosa anormal que te enfadaras por eso. Lo lógico es que ese día no duermas bien.

- No entiendo para qué venís. Si te vas a poner así, pues no vuelvo a venir.

En fin.

Nos vemos.

viernes, 23 de enero de 2009

Tríos

Muy buenas.

El otro día leí un artículo de una conocida revista en el que una empresa regalaba como premio a uno de sus concursos un trío con Scarlett Johanson. Naturalmente dí por sentado que se refería a un trío en el que el ganador participase, no quedándome claro si la tercera persona en cuestión era aportada por la empresa o por el ganador. El caso es que me hizo pensar en el premio. Vuelves a casa y le dices a tu mujer:
- Cariño, he ganado un concurso (si el premio fuera otro directamente diríamos "he ganado un coche, un viaje, etc., pero aquí habría que hilar fino)
- Fenomenal, y qué es?
- Pues... vamos a conocer a lo mejor de Hollywood
Ya al ver que no hay algo tangible de por medio, la cosa se complica. Pero un premio así no pasa 2 veces en la vida.
- Nos ha tocado compartir una cena con Scarlett Johansonn! (hay que ir paso a paso)
La cara le cambia. No es lo que esperaba, pero tampoco tiene una la oportunidad de "medirse" a alguien así todos los días.
- y..., dónde será? cómo nos entenderemos? estaré a la altura? Toda una batería de preguntas que tú ni imaginaste.
- En un hotel, viene ella a España.
Es el momento de que se sienta segura.
- Me han dicho que es un tapón...
y a la vez ir al grano
- a pesar de lo buena que está
Entonces es cuando ella te mira y te pregunta:
- te parece guapa? No sabía que te gustara.
Hay que empezar a jugar las bazas. Se supone que si ponen de premio a Scarlett es porque es irrechazable, tanto como para tí como para ella.
- Joder, a tí no?
Y es momento de lanzarse.
- Estar contigo, que es lo que más quiero, y con una mujer así, que sólo se daría una vez en la vida, sería un sueño.
Ella, naturalmente, duda. Seguramente le esté pasando por la cabeza esa escena y lo prepara como si fuese una sorpresa para tí. Como si lo hubiese estudiado todo: cenamos, jijiji, jajaja, y el sorpresón. Creerá que esa "concesión" es suya.
Llegados a ese punto hay que pensar bien si decimos algo más o si por el contrario confiamos en que estamos en la vereda correcta. Que crea que es ella la que organiza todo.
Si es así, la cena será coser y cantar. Scarlett sabe a lo que viene y a medida que avanzamos nuestra mujer se dará cuenta de que hay feeling, naturalmente provocado por su superplan. Sólo tenemos que "dejarnos hacer".

2 cuestiones:

1. Tengo la sensación de que es más fácil que sea M-H-M, que no H-M-H y no sólo porque lo prefiera. En general, me parece que las mujeres son menos reacias a esto que nosotros, como que da menos reparo (digo reparo y no asco, que es lo que diríamos nosotros) CADA CUAL QUE BARRA SU PARCELITA, como diría aquel...
2. A alguien le importaría no estar a la altura? Tus amigos a quien van a creer, a una actriz (acostumbrada a fingir) o a un amigo. Lo que está claro es que hay que empezar por la mujer de uno, y que sea sobresaliente. Con la otra siempre habría excusas tipo estaba nervioso, los focos me han desconcertado o es que me he entregado a fondo con mi mujer QUE ES LA QUE QUIERO (acordados que la oportunidad es una vez, luego volvemos a lo nuestro).

En fin, he oído hablar en algunas pelis a las tías sobre otras tías y no parecen disgustadas. A mí, por si acaso, no me invitéis a un H-M-H, aunque sea con Brat Pitt.

Nos vemos.