Muy buenas.
Esto será lo que seguramente piensen muchos cuando todo se acaba. O mejor dicho, cuando deciden que acabe. Como si la ilusión de lo que va a ser sostuviera lo que no es -todavía- sin saber si será... También es muy recurrente el "mientras me compense", aunque a mí me parece que esa frase ya tiene fecha de caducidad implícita. Parece que estás esperando que deje de agradarte la situación para terminarla, cosa que sin embargo parece lógica, ¿no? Preferiría no esperar, claro.
Fue bonito mientras duró. Es distinto. Las cosas parece que van tomando un giro que no va con nosotros y, entrando en la vorágine del día a día, uno por otro, lo que había ya no está y nadie ha conseguido pararse y pensar cómo se ha llegado a esa situación. Sólo aciertas a saber que ya no tiene solución. Estaba enamorado, ya no lo estoy. No me preguntes lo que pasó, es la suma de muchas pequeñas cosas, nada concreto, etc.
Creo que todos queremos pensar que buscamos la relación perfecta. Los objetivos comunes (casarse, estabilidad, hijos...) nos unen y nos confunden a la vez, pues es de las pocas cosas que nos ponen de acuerdo ya que es una querencia natural si consideramos la pareja como algo que debe desarrollarse. Pocas veces se da que la pareja sea perfecta realmente. Que quieras hacer todo con tu pareja, que no te haga falta pensarlo. que salga de ti (esa frase que les gusta tanto a ellas!) Si se da, y lo consigues reconocer, no lo dejes escapar. Si puedes, claro.
Sé que es muy frívolo hablar del aprovechamiento del tiempo en pareja y que hay muchos factores que influyen en la vida de cada persona. Lo que es incuestionable es que todos hemos tenido el pensamiento de "ojalá hubiera aprovechado ese momento" alguna vez, o "tenía que haberlo disfrutado mientras lo tuve" y, aún así, hemos seguido camino. La vida pasa, otro tópico. Pero no es menos tópico el darse cuenta en algún momento de lo que realmente importa en la vida: querer y ser querido. Por ese orden.
Si te ha llegado el turno de no creer más serás una de las personas más desgraciadas que puede haber. Lo serás porque seguirás enamorado y no podrás hacer nada salvo resignarte. No habrá pasado nada cotidiano que te hayas callado o que la otra parte haya dejado pasar, simplemente no ha llegado lo que estabas esperando, por lo que luchabas para ser feliz. Error. Si luchabas para ser feliz, sería difícil que por el camino lo fueras.
Para mí no hay nada que creer, sólo hacer. Te quiero, me quieres, nos queremos. Life is too short.
Nos vemos.
jueves, 18 de diciembre de 2014
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Fantasías sexuales
Muy buenas.
Me han pasado un artículo acerca de las fantasías sexuales. Interesante. Parece que poco a poco, se cumplan o no, va desapareciendo ese incomprensible miedo a hablar sobre ellas porque, en principio, no son ni buenas ni malas, verdad?
Según Freud, que de esto sabía un rato, una persona feliz no fantasea, sólo una insatisfecha. Mi interpretación es que somos felices a medida que vemos cumplidas nuestras fantasías, pero esto conlleva intrínsecamente que en ciertas ocasiones no somos felices, claro. Sólo la predisposición a querer cumplirlas, bajo mi punto de vista, ya nos va haciendo más felices, porque al fin y al cabo no es algo obligatorio, sólo algo que nos gustaría.
Es cierto que dejarse llevar por ellas nos hace evadirnos de la realidad, de lo cotidiano, y a menudo son tan lejanas y difíciles de conseguir que podrían llevarnos a una perspectiva que no es nuestra, sólo de la propia situación que debería darse para que se realice. A cambio, sin embargo, nos hace mantener una ilusión desaforada por algo que nos motiva, igual que los objetivos: difícilmente alcanzables.
Una de las afirmaciones del artículo es que cuanto más detalladas y precisas, mejor, más sanas. Igual hablo de más -y si hay algún experto en sueños podrá rebatirme- pero las mujeres recuerdan con mucha más precisión sus sueños. Sin embargo, las fantasías de las mujeres no suelen tener cara, son más la recreación de situaciones deseadas pero sin una persona concreta: saben lo que les gustaría u les da igual quien se lo de, parece... Por el contrario, los hombres fantaseamos mucho más nítidamente lo que queremos, mucho más específico. Ya sé que la tendencia es que nos vale cualquiera, pero no creo que sea el caso de las fantasías, esto es mucho más concreto.
Según el estudio, un 50% del éxito de masturbarse es cómo te tocas y el otro 50% lo que imaginas. Esto es, tienes un 50% restante para tocarte mal que quedará compensado por cómo te imaginas que lo estás haciendo!! Esta teoría podría explicar la insatisfacción de alguno/as. Tú estás tocando a razón de tu 50% y crees que con lo que estás imaginando será suficiente para que la otra persona quede satisfecha, aunque eso no parece demostrado científicamente... Claro que si sumas tu 50% de tocar y su 50% de imaginar, y viceversa, cada uno de nosotros debería tener el 100%, verdad?
Otro de los puntos importantes del artículo es la explicación sobre los diversos beneficios de las fantasías. Aparte de los propios de acabar en orgasmo, también tienen un efecto calmante y de meditación, por no hablar de pasar el rato. Quién no se ha dejado llevar por alguna fantasía en un largo viaje absorto en sus pensamientos sin idea alguna de acabar con final feliz? Adiós Platón y Aristóteles, la lógica y la moral no tienen cabida aquí, no se busca sentido a lo que pensamos, son los pensamientos más básicos y primarios de satisfacción.
Lo bueno de las fantasías es que no tienes que compartirlas ni hacerlas si no quieres, aunque se admiten como más sanas las relaciones en las que se habla de ello y se propone realizarlas, pues no son fruto del resultado de algo que hacemos, sino de lo que uno anhela. Cuando una fantasía se transforma en deseo ya se ha completado el primer paso para realizarla. Si pretendemos en esos casos obviarlas cometeremos un gran error pues no desaparecerá y probablemente nos producirá una gran insatisfacción al no poder ni siquiera tener acceso a ella.
Señores, en estas cosas hay que dar el 200%...
Muy buenas
Me han pasado un artículo acerca de las fantasías sexuales. Interesante. Parece que poco a poco, se cumplan o no, va desapareciendo ese incomprensible miedo a hablar sobre ellas porque, en principio, no son ni buenas ni malas, verdad?
Según Freud, que de esto sabía un rato, una persona feliz no fantasea, sólo una insatisfecha. Mi interpretación es que somos felices a medida que vemos cumplidas nuestras fantasías, pero esto conlleva intrínsecamente que en ciertas ocasiones no somos felices, claro. Sólo la predisposición a querer cumplirlas, bajo mi punto de vista, ya nos va haciendo más felices, porque al fin y al cabo no es algo obligatorio, sólo algo que nos gustaría.
Es cierto que dejarse llevar por ellas nos hace evadirnos de la realidad, de lo cotidiano, y a menudo son tan lejanas y difíciles de conseguir que podrían llevarnos a una perspectiva que no es nuestra, sólo de la propia situación que debería darse para que se realice. A cambio, sin embargo, nos hace mantener una ilusión desaforada por algo que nos motiva, igual que los objetivos: difícilmente alcanzables.
Una de las afirmaciones del artículo es que cuanto más detalladas y precisas, mejor, más sanas. Igual hablo de más -y si hay algún experto en sueños podrá rebatirme- pero las mujeres recuerdan con mucha más precisión sus sueños. Sin embargo, las fantasías de las mujeres no suelen tener cara, son más la recreación de situaciones deseadas pero sin una persona concreta: saben lo que les gustaría u les da igual quien se lo de, parece... Por el contrario, los hombres fantaseamos mucho más nítidamente lo que queremos, mucho más específico. Ya sé que la tendencia es que nos vale cualquiera, pero no creo que sea el caso de las fantasías, esto es mucho más concreto.
Según el estudio, un 50% del éxito de masturbarse es cómo te tocas y el otro 50% lo que imaginas. Esto es, tienes un 50% restante para tocarte mal que quedará compensado por cómo te imaginas que lo estás haciendo!! Esta teoría podría explicar la insatisfacción de alguno/as. Tú estás tocando a razón de tu 50% y crees que con lo que estás imaginando será suficiente para que la otra persona quede satisfecha, aunque eso no parece demostrado científicamente... Claro que si sumas tu 50% de tocar y su 50% de imaginar, y viceversa, cada uno de nosotros debería tener el 100%, verdad?
Otro de los puntos importantes del artículo es la explicación sobre los diversos beneficios de las fantasías. Aparte de los propios de acabar en orgasmo, también tienen un efecto calmante y de meditación, por no hablar de pasar el rato. Quién no se ha dejado llevar por alguna fantasía en un largo viaje absorto en sus pensamientos sin idea alguna de acabar con final feliz? Adiós Platón y Aristóteles, la lógica y la moral no tienen cabida aquí, no se busca sentido a lo que pensamos, son los pensamientos más básicos y primarios de satisfacción.
Lo bueno de las fantasías es que no tienes que compartirlas ni hacerlas si no quieres, aunque se admiten como más sanas las relaciones en las que se habla de ello y se propone realizarlas, pues no son fruto del resultado de algo que hacemos, sino de lo que uno anhela. Cuando una fantasía se transforma en deseo ya se ha completado el primer paso para realizarla. Si pretendemos en esos casos obviarlas cometeremos un gran error pues no desaparecerá y probablemente nos producirá una gran insatisfacción al no poder ni siquiera tener acceso a ella.
Señores, en estas cosas hay que dar el 200%...
Muy buenas
viernes, 21 de noviembre de 2014
Los pobre pingüinos...
Muy buenas.
Me han enseñado un vídeo que me ha dejado atónito. Se trata de un león marino violando a un pingüino. El resto de leones marinos y pingüinos no hacían otra cosa que mirar, algo parecido a lo que pasa por las calles cuando se lían uno par de borrachos a la vista de todos, que la gente incluso aplaude!
El que ha puesto el vídeo dice que es una violación, y tiene toda la pinta porque el pobre pingüinín está ahí abajo totalmente aplastado y no parece disfrutar mucho. No sé mucho de las costumbres de estos animales, pero muy desesperado tiene que estar un lobo marino para tirarse a un pingüino, que se lo saca prácticamente de entre los dientes. Imagino que las lobas marinas, como otras lobas, no les harán mucho caso y tendrán que buscarse las habichuelas en otra parte.
Puestos a pensar en todo esto y buscando alguna razón, nos pararemos a pensar en el cambio climático o simplemente que esta locura general de promiscuidad se ha trasladado de los humanos a los animales, aunque creo que justamente fue al revés, los humanos tomamos ese comportamiento animal de dejarnos llevar por el deseo sin tener en cuenta lo que precisamente nos diferenciaba de ellos, decir que no queremos comer cuando tenemos hambre.
Ena-Moral-2 se creó precisamente porque siempre quise pensar en la necesidad de que la gente estuviera acompañada: hay dos personas majas y pienso que estarán mejor juntas, sin más. Sí, ya sé que no siempre 1+1 son 2 pero, ¿y el rato bueno que pasamos todos? Unos mirando como espectadores qué pasará y luego preguntando por los detalles y los otros con cierta ilusión al menos por algo nuevo que podrá o no ser, pero que tiene al menos un camino que recorrer.
Sí, ya sé que algunos (sobre todo algunas) no tienen ninguna necesidad de estar con gente, incluso alguno no quiere que le jodan la vida!, pero yo veo mucho interés e ilusión en general por conocer gente nueva. Ya sé que no es comparable, pero lo putis están llenos de leones marinos y, aunque reconozco que siempre habrá clientes vagos habituales, estoy seguro que muchos preferirían dejar de salir de noche en busca de un imposible.
Vuelvo a las cruzadas, a pedir para todos una oportunidad, una ilusión. Sé que hay gente que merece mucho la pena y está dispuesta a subir montañas aunque no sea su camino en la vida, pero sabe que al hacerlo habrá premio. Desde Ena-Moral-2 apuesto por todos, por la comunidad del amor.
Nos vemos.
Me han enseñado un vídeo que me ha dejado atónito. Se trata de un león marino violando a un pingüino. El resto de leones marinos y pingüinos no hacían otra cosa que mirar, algo parecido a lo que pasa por las calles cuando se lían uno par de borrachos a la vista de todos, que la gente incluso aplaude!
El que ha puesto el vídeo dice que es una violación, y tiene toda la pinta porque el pobre pingüinín está ahí abajo totalmente aplastado y no parece disfrutar mucho. No sé mucho de las costumbres de estos animales, pero muy desesperado tiene que estar un lobo marino para tirarse a un pingüino, que se lo saca prácticamente de entre los dientes. Imagino que las lobas marinas, como otras lobas, no les harán mucho caso y tendrán que buscarse las habichuelas en otra parte.
Puestos a pensar en todo esto y buscando alguna razón, nos pararemos a pensar en el cambio climático o simplemente que esta locura general de promiscuidad se ha trasladado de los humanos a los animales, aunque creo que justamente fue al revés, los humanos tomamos ese comportamiento animal de dejarnos llevar por el deseo sin tener en cuenta lo que precisamente nos diferenciaba de ellos, decir que no queremos comer cuando tenemos hambre.
Ena-Moral-2 se creó precisamente porque siempre quise pensar en la necesidad de que la gente estuviera acompañada: hay dos personas majas y pienso que estarán mejor juntas, sin más. Sí, ya sé que no siempre 1+1 son 2 pero, ¿y el rato bueno que pasamos todos? Unos mirando como espectadores qué pasará y luego preguntando por los detalles y los otros con cierta ilusión al menos por algo nuevo que podrá o no ser, pero que tiene al menos un camino que recorrer.
Sí, ya sé que algunos (sobre todo algunas) no tienen ninguna necesidad de estar con gente, incluso alguno no quiere que le jodan la vida!, pero yo veo mucho interés e ilusión en general por conocer gente nueva. Ya sé que no es comparable, pero lo putis están llenos de leones marinos y, aunque reconozco que siempre habrá clientes vagos habituales, estoy seguro que muchos preferirían dejar de salir de noche en busca de un imposible.
Vuelvo a las cruzadas, a pedir para todos una oportunidad, una ilusión. Sé que hay gente que merece mucho la pena y está dispuesta a subir montañas aunque no sea su camino en la vida, pero sabe que al hacerlo habrá premio. Desde Ena-Moral-2 apuesto por todos, por la comunidad del amor.
Nos vemos.
jueves, 13 de noviembre de 2014
He sido bueno
Muy buenas.
He sido bueno. En general, en mi vida, he sido bueno. Desde pequeño he mirado siempre por los demás, tanto en no molestar como en que estuvieran bien. Nunca dí collejas porque sí ni llamé "gordito" o "gafotas" a nadie. Nunca me peleé más allá de las cosas de niños. De hecho, a día de hoy, no recuerdo haberme peleado salvo para responder a una agresión.
He hecho las cosas bien. Las cosas generales, claro. Fui a catequesis sin rechistar y pasé todos mis cursos porque era lo suyo, imagino, lo mínimo para tener un futuro. Trabajé y gané dinero, unas veces más y otras menos, para poder seguir con una vida independiente. No le debo dinero a nadie, salvo al banco (que se aguante) y mis gastos están más o menos controlados.
He sido fiel. Siempre. Ya sé que es una elección y que lo ideal sería que ni siquiera se te pasara por la cabeza mirar a otra mujer. En fin, en eso he hecho lo que he podido, pero he sido fiel. Y lo seré siempre. Me parece el peor de los engaños hacer creer a una persona que todo está en orden mientras no es así. Indefensión total.
He querido de verdad. Nunca he tenido que pensar en querer, es lo que me apetecía. Cuando he visto problemas los he dicho y cuando he notado cosas que no me cuadraban, también. Nunca he dejado pasar una sensación sin comentarla ni me he quedado con algo guardado para luego echarlo en cara. Lo he dicho en el momento.
He sido buen amigo. Tampoco es ningún mérito. Me gusta ayudar a la gente y ver que se siente bien. He escuchado y preguntado cuando creí que las cosas no iban bien. A veces me ha costado más de un disgusto por preguntar más de la cuenta, pero no quería dejarlo pasar y hacer como si no pasara nada. Me parecía que era echarme a un lado. Una vez fallé y me ofrecí a pedir disculpas, pero no fueron aceptadas. También me fallaron y alguien muy sabio, y ahora muy lejano, me dijo que perdonara y olvidara. También lo hice lo mejor que pude.
He sido buen hijo, hermano y familiar. La familia nunca falla y está claro que la sangre tiene algo especial. Como dicen los gitanos, te quiero más que a mi sangre. Sólo espero no fallar como padre, aunque para ser honesto, estoy tranquilo. Mi abuela era única y todos somos uno, así que no fallaré.
Y después de enumerar OBJETIVAMENTE todas mis virtudes y buenas maneras, debo decir que no es suficiente para llevar la vida que uno quiere. Uno se cae y se levanta, se tambalea, se marea y busca su sitio, se reinventa, en definitiva. Es así, la vida es así. Nos pone a prueba y sólo la manera en que uno encara los problemas define el resultado final. Volvemos a poner parapetos y tapamos las goteras a la espera de que no filtren nuevas fugas, pero es imposible.
Así que nos rearmamos e intentamos hacer una nueva casa desde los cimientos, desde lo que realmente importa, desde los sentimientos. Y crece y crece a medida que pasa el tiempo. Y vence las dificultades y es resistente a las nuevas amenazas y todo tipo de ataques. Es la casa que quieres. Pero hay que estar alerta. Llegarán nuevas dificultades y nuevos retos y ¿estaremos con las herramientas adecuadas para vencerlas? Uno cree que sí, que con la predisposición es suficiente, pero no lo es. Hay que levantar el muro y bajarse a pie de obra para evitar que haya fugas. Sabemos la casa que queremos, vamos a construirla.
Debo decir que mi casa son las personas que quiero. Si pudiera vivir de eso, lo haría. Querer. Querer de verdad y por encima de todo. Sin excusas. También tengo que admitir que la vida para los demás no es así, que esa vida quizás sólo me vale a mí. Mas que comprenderlo, lo encajo, como los golpes. Sé positivamente que soy mejor persona cuando estoy con la gente que quiero. Me motiva, me anima y me hace querer hacer más y mejores cosas. Ojalá siempre me dejaran. A cambio, prometo ser buen chico.
No quiero terminar sin dedicar una mención especial a todos los hipócritas de los cuales estoy rodeado, que preferís echaros unas risas antes que preocuparos por los demás. Mejor así. No podríais encajar la verdad.
Nos vemos.
He sido bueno. En general, en mi vida, he sido bueno. Desde pequeño he mirado siempre por los demás, tanto en no molestar como en que estuvieran bien. Nunca dí collejas porque sí ni llamé "gordito" o "gafotas" a nadie. Nunca me peleé más allá de las cosas de niños. De hecho, a día de hoy, no recuerdo haberme peleado salvo para responder a una agresión.
He hecho las cosas bien. Las cosas generales, claro. Fui a catequesis sin rechistar y pasé todos mis cursos porque era lo suyo, imagino, lo mínimo para tener un futuro. Trabajé y gané dinero, unas veces más y otras menos, para poder seguir con una vida independiente. No le debo dinero a nadie, salvo al banco (que se aguante) y mis gastos están más o menos controlados.
He sido fiel. Siempre. Ya sé que es una elección y que lo ideal sería que ni siquiera se te pasara por la cabeza mirar a otra mujer. En fin, en eso he hecho lo que he podido, pero he sido fiel. Y lo seré siempre. Me parece el peor de los engaños hacer creer a una persona que todo está en orden mientras no es así. Indefensión total.
He querido de verdad. Nunca he tenido que pensar en querer, es lo que me apetecía. Cuando he visto problemas los he dicho y cuando he notado cosas que no me cuadraban, también. Nunca he dejado pasar una sensación sin comentarla ni me he quedado con algo guardado para luego echarlo en cara. Lo he dicho en el momento.
He sido buen amigo. Tampoco es ningún mérito. Me gusta ayudar a la gente y ver que se siente bien. He escuchado y preguntado cuando creí que las cosas no iban bien. A veces me ha costado más de un disgusto por preguntar más de la cuenta, pero no quería dejarlo pasar y hacer como si no pasara nada. Me parecía que era echarme a un lado. Una vez fallé y me ofrecí a pedir disculpas, pero no fueron aceptadas. También me fallaron y alguien muy sabio, y ahora muy lejano, me dijo que perdonara y olvidara. También lo hice lo mejor que pude.
He sido buen hijo, hermano y familiar. La familia nunca falla y está claro que la sangre tiene algo especial. Como dicen los gitanos, te quiero más que a mi sangre. Sólo espero no fallar como padre, aunque para ser honesto, estoy tranquilo. Mi abuela era única y todos somos uno, así que no fallaré.
Y después de enumerar OBJETIVAMENTE todas mis virtudes y buenas maneras, debo decir que no es suficiente para llevar la vida que uno quiere. Uno se cae y se levanta, se tambalea, se marea y busca su sitio, se reinventa, en definitiva. Es así, la vida es así. Nos pone a prueba y sólo la manera en que uno encara los problemas define el resultado final. Volvemos a poner parapetos y tapamos las goteras a la espera de que no filtren nuevas fugas, pero es imposible.
Así que nos rearmamos e intentamos hacer una nueva casa desde los cimientos, desde lo que realmente importa, desde los sentimientos. Y crece y crece a medida que pasa el tiempo. Y vence las dificultades y es resistente a las nuevas amenazas y todo tipo de ataques. Es la casa que quieres. Pero hay que estar alerta. Llegarán nuevas dificultades y nuevos retos y ¿estaremos con las herramientas adecuadas para vencerlas? Uno cree que sí, que con la predisposición es suficiente, pero no lo es. Hay que levantar el muro y bajarse a pie de obra para evitar que haya fugas. Sabemos la casa que queremos, vamos a construirla.
Debo decir que mi casa son las personas que quiero. Si pudiera vivir de eso, lo haría. Querer. Querer de verdad y por encima de todo. Sin excusas. También tengo que admitir que la vida para los demás no es así, que esa vida quizás sólo me vale a mí. Mas que comprenderlo, lo encajo, como los golpes. Sé positivamente que soy mejor persona cuando estoy con la gente que quiero. Me motiva, me anima y me hace querer hacer más y mejores cosas. Ojalá siempre me dejaran. A cambio, prometo ser buen chico.
No quiero terminar sin dedicar una mención especial a todos los hipócritas de los cuales estoy rodeado, que preferís echaros unas risas antes que preocuparos por los demás. Mejor así. No podríais encajar la verdad.
Nos vemos.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Soltar lastre
Muy buenas.
Ayer vimos una peli interesante: "Paraíso, cuánto pesa el amor". Se trata de una pareja que se lleva fenomenal desde siempre y de repente empiezan a distanciarse sin motivo aparente y sin que ninguno de los dos haga nada al respecto, con o sin conocimiento. Al final, como siempre, cada uno hace lo que cree que tiene que hacer (acostarse cada uno con otro) y, finalmente, se dan cuenta de que lo que quieren es al otro y se juntan. Bien, no tengo precio como crítico.
El caso es que, como ya he comentado en otras ocasiones, la carrera en pareja se compone en realidad de dos carreras individuales e indisolubles a la vez, lo cual hace que llegar a buen puerto sea muchas veces más mérito de la desidia y el miedo al fracaso que de nuestros quereres.
Hay una cosa que me llama la atención, la necesidad de la gente de soltar lastre. Puedo entender que en el crecimiento personal no contemos con nadie más, porque es nuestro, de nadie más. El de los demás será distinto, con otras inquietudes y otras resoluciones distintas a las nuestras. Dicho esto, creo que se confunde la individualidad con el pisoteo. Parece que es necesario pisar al que tenemos al lado -que es el que hemos elegido nosotros- para saber y demostrar que efectivamente es nuestro camino, no el suyo.
Si sólo tuviéramos esto en cuenta no tendría sentido compartir la vida, y seguramente eso sea por lo que tantas y tantas personas deciden estar solas, porque su crecimiento es suyo. Es muy respetable. También lo es compaginar nuestro crecimiento con lo que nos rodea y parece que eso está mal visto. Es incompatible ser el número 1 en más de una cosa a la vez. Si quieres ser el mejor en algo tienes que dedicarle tanto tiempo que has de dejar en el camino cosas que querrías para ti, es inevitable.
Llegar a ser mejor (no el mejor) en cualquier cosa no puede pasar por desacreditar a otro. Lo que le quitamos no nos suma a nosotros, aunque a veces parezca que apartando gente del camino se ven las cosas más claras. No estoy de acuerdo. Me parece más satisfactorio hacer las cosas sin que nadie lo sepa y nadie se vea salpicado que hacerlo a costa de los demás. Es muy fácil pensar que todo lo que hemos o no conseguido depende de otro según nos convenga, alguien más a quien echar la culpa.
Me quedo con compartir incluso los caminos. No veo ahora mismo otra manera de compartir mi vida que no sea compartir crecimientos, de otra manera me parece desigual. Y no estoy hablando de distintos niveles de crecimiento, que los veo salvables, sino de contar con el otro para todo. Tal vez sea ilusorio o simplemente lo que deseo, pero desde luego es lo mejor por lo que luchar.
En fin, fue un final feliz, como tiene que ser.
Nos vemos.
Ayer vimos una peli interesante: "Paraíso, cuánto pesa el amor". Se trata de una pareja que se lleva fenomenal desde siempre y de repente empiezan a distanciarse sin motivo aparente y sin que ninguno de los dos haga nada al respecto, con o sin conocimiento. Al final, como siempre, cada uno hace lo que cree que tiene que hacer (acostarse cada uno con otro) y, finalmente, se dan cuenta de que lo que quieren es al otro y se juntan. Bien, no tengo precio como crítico.
El caso es que, como ya he comentado en otras ocasiones, la carrera en pareja se compone en realidad de dos carreras individuales e indisolubles a la vez, lo cual hace que llegar a buen puerto sea muchas veces más mérito de la desidia y el miedo al fracaso que de nuestros quereres.
Hay una cosa que me llama la atención, la necesidad de la gente de soltar lastre. Puedo entender que en el crecimiento personal no contemos con nadie más, porque es nuestro, de nadie más. El de los demás será distinto, con otras inquietudes y otras resoluciones distintas a las nuestras. Dicho esto, creo que se confunde la individualidad con el pisoteo. Parece que es necesario pisar al que tenemos al lado -que es el que hemos elegido nosotros- para saber y demostrar que efectivamente es nuestro camino, no el suyo.
Si sólo tuviéramos esto en cuenta no tendría sentido compartir la vida, y seguramente eso sea por lo que tantas y tantas personas deciden estar solas, porque su crecimiento es suyo. Es muy respetable. También lo es compaginar nuestro crecimiento con lo que nos rodea y parece que eso está mal visto. Es incompatible ser el número 1 en más de una cosa a la vez. Si quieres ser el mejor en algo tienes que dedicarle tanto tiempo que has de dejar en el camino cosas que querrías para ti, es inevitable.
Llegar a ser mejor (no el mejor) en cualquier cosa no puede pasar por desacreditar a otro. Lo que le quitamos no nos suma a nosotros, aunque a veces parezca que apartando gente del camino se ven las cosas más claras. No estoy de acuerdo. Me parece más satisfactorio hacer las cosas sin que nadie lo sepa y nadie se vea salpicado que hacerlo a costa de los demás. Es muy fácil pensar que todo lo que hemos o no conseguido depende de otro según nos convenga, alguien más a quien echar la culpa.
Me quedo con compartir incluso los caminos. No veo ahora mismo otra manera de compartir mi vida que no sea compartir crecimientos, de otra manera me parece desigual. Y no estoy hablando de distintos niveles de crecimiento, que los veo salvables, sino de contar con el otro para todo. Tal vez sea ilusorio o simplemente lo que deseo, pero desde luego es lo mejor por lo que luchar.
En fin, fue un final feliz, como tiene que ser.
Nos vemos.
jueves, 16 de octubre de 2014
Polvo a polvo
Muy buenas.
Desde el "golpe a golpe, verso a verso" de
Serrat, hasta el tan manido "partido a partido" actual, muchos han
sido los que se han encargado de recordarnos que para conseguir algo en la vida
hay que marcarse objetivos muy a corto plazo.
Cuando empezamos a entrenar los trails nos dieron un
consejo: cuando tengas que conseguir un ritmo, zancadas cortas hasta conseguir
una cadencia adecuada. Dicho y hecho. Se trata de buscarte a ti mismo en cada
paso que das, de disfrutar de lo que estas haciendo -para mi esto ha sido todo
un descubrimiento- y no competir contra nadie. Hace poco me preguntaban si en
una carrera larga el factor psicológico contaba mucho, y solo pude contestar
que ni me di cuenta. Andaba medio en simbiosis con la montaña tratando de
arañarle cuanta energía pudiera tomar prestada, ya que algún día se quedara con
toda la mía...
Bueno, al lío. Todo esto viene, como no, por una
reivindicación al "polvo a polvo". Visto que no puede uno marcarse
hitos muy lejanos porque la energía que uno gasta en conseguirlos difícilmente
es proporcional a los resultados logrados, hay que pensar en éxitos inmediatos.
Cuando digo inmediatos quiero decir, si pudiera ser, diarios. Trataremos de
considerarlos una prueba de nuestra cadencia para objetivos mayores, para
largas carreras, que todo llega.
Como tenemos la suerte de tener el hábito no hará falta
una puesta a punto preliminar. Solo hay que reconocer una posibilidad como una
tarea diaria para un bien común, para ser mejores, para prepararnos lentamente
hacia el gran objetivo. Como en las grandes carreras se requerirán grandes
entrenamientos: sesiones dobles, series largas, series cortas, combinación de
fuerza y resistencia, combinación de ritmos tipo Farlek y flexibilidad.
Cualquiera sabe que una de las partes fundamentales del
entrenamiento es el descanso activo, lo que toda la vida llamaban baño y
masaje. Un jacuzzi, unos aceites y a deshuntemecer los músculos. Sin esto un
entreno nunca estará completo y la sobrecarga podría llevarnos a estar
inactivos mas tiempo del que hubiéramos deseado.
Tengo que decir que, al igual que en la montaña, esto no
lo habría conseguido solo. Ha sido fundamental hacerlo acompañado -y cómo de
acompañado!!- por alguien que también quería ir paso a paso, haciendo camino al
andar, pero sin dejar de correr... Por todo ello, reabriremos Ena-Moral-2, con
el único animo de que cada uno encuentre su cadencia. Polvo a polvo, eso si.
Nos vemos
miércoles, 8 de octubre de 2014
El nuevo hombre del renacimiento
Muy buenas.
“Virtud ("virtus", en latín). Cualidad que permite a quien la posee, ayudarlo en
las situaciones más difíciles para cambiarlas a su favor. El virtuoso es el que
está en camino de ser sabio,
porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a
los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo diferente Su posesión significaba viva inteligencia,
pasiones violentas, una voluntad indomable acompañada por una energía que todo
lo vence. La persona que quiere ser virtuosa
lucha por adquirir ese hábito bueno que hace al hombre capaz de cumplir el bien.
“
Reclamo desde ya mi condición de hombre
moderno. Exijo que se me reconozcan mis talentos personales aunque no sean
remunerables o menos valiosos para vosotros, no los subestiméis. Soy un hombre
que busca su lado femenino para tener un campo de visión más amplio, más
práctico si se quiere, pero no por ello menos importante.
El nuevo hombre del renacimiento está
dispuesto a aceptar su destino tanto en los momento prósperos como en los
adversos, sabiendo que las circunstancias del presente no pueden hacerte no
disfrutar del mismo. Hay que gozar! Cada tarea que hacemos tiene su recompensa,
por nimia que sea. A nadie le gusta fregar suelos, pero cuando lo has hecho y
lo ves, tienes la misma o mayor satisfacción que cuando has de hacer algo que
te gusta. El problema es la predisposición. Soy mejor porque he ampliado mi
abanico de habilidades a fregar suelos, planchar y medir mi tiempo para que no
se me pase ninguna extraescolar.
Mi deseo es alcanzar mi potencial
máximo, y esto en todo cuanto pueda: desde planchar, pasando por el ejercicio físico
y llegando hasta lo más minúsculo. Búsqueda de conocimiento, desarrollo físico,
sociedad y arte. Estos son mis parámetros. Todo cuanto yo pueda mejorar en
cualquier campo será beneficioso para mi desarrollo y el de los demás. Me niego
a competir con los demás bajo un baremo que alguien marca –parece que las
universidades nos enseñan a ser grandes especialistas- y no para desarrollar mi
talento per se. Soy un tío todo terreno, que fríe una camisa o plancha un
huevo.
Cuanto más sepa, mejor seré y estaré
mejor contigo. Cuanto mejor esté físicamente, mejor me encontraré y mejor
estaré también contigo, y tú conmigo ;-)) . Cuanto mejor me relacione con la gente, más
conocimiento tendré de todos y me hará mejor. Porque, quién ha dicho que no es
un arte cada cosa que hacemos a conciencia? Cada paso que damos para ser
mejores? Cuánta gente podría detectar un estado de ánimo decaído a un amigo y
ofrecerle aliento, y a la vez saber el precio de los tomates en cada
supermercado?
El nuevo hombre del renacimiento tiene
que saber todas esas cosas. Tiene que preocuparse por las mujeres, saber qué les
gusta, qué les preocupa, qué quieren y que no, aunque esto no sepan explicarlo
ni ellas.
Quiero tener el dominio de cuanto esté a
mi alcance porque ello me fortalecerá. Cultivar sólo aquello que se nos da bien
nos hace ser, además de conformistas y mediocres, blanco perfecto para que la
desidia se instale en nosotros. Ser excelente en algo sólo debería ayudarnos a
intentar aumentar nuestro deseo de ser mejores en las demás cosas, pues todo es
complementario y nos ayuda a tener un mayor conocimiento de nosotros mismos y
nuestro entorno.
El nuevo renacimiento nos da la
posibilidad de ser la medida de todas las cosas. Que todo lo que pase en
nuestras vidas sea medido por nuestra forma de encararlo, de estudiarlo, de
preocuparnos por ello y, en último caso, de intentar solucionarlo.
Un mundo mejor es posible. Ser una
persona completa también lo es y para mí, intentarlo ya es un reto.
Nos vemos
martes, 16 de septiembre de 2014
Loves run out
Muy buenas.
Hasta que el amor se acabe, eso es. Y eso que no creo haber dejado nunca de querer, pero parece que sí, que todo tiene un fin. Bajo mi punto de vista siempre que tengas ilusión por querer hacer cosas nuevas, contarlas, disfrutarlas y, sobre todo compartirlas con otra persona, eso significa que el amor está ahí. Al fin y al cabo nadie dijo que el amor fuera un ente autónomo que estuviera ahí esperándonos para agarrarnos a él cuando más nos conviniera, no lo creo, sino más bien algo que creamos, cuidamos e intentamos conservar.
Más o menos todo el mundo tendrá esa idea en un principio. Y digo intentamos conservar porque lo que no nos cabe duda a ninguno es que cuando lo tenemos nos hace inmensamente felices, quizá sea por eso que lo anhelamos cuando no lo tenemos y ponemos todas nuestras energías para conseguirlo.
Todo esto viene de una idea preconcebida de cuando uno decide compartir su vida. Cree que el amor que siente es suficiente para afrontar ese nuevo paso, que el futuro con hijos le dará una estabilidad emocional que hasta entonces no ha tenido y que la "familia" nos hará durar en el tiempo. Casa más grande, coche mejor, status social, etc... No estoy de acuerdo.
El único amor natural que existe es el que se siente por los hijos. Ni siquiera el de tus padres o hermanos tienen ese privilegio. Las relaciones personales hay que cuidarlas hasta el último detalle y con una constancia que no todo el mundo está dispuesto a conceder, porque a medida que avanzas en la vida (tú, individualmente) te das cuenta que tu conciencia y tu personalidad son las que marcan tu bienestar. Tener una bonita familia y una estabilidad no garantiza nada (corazón lleno, bolsillos vacíos, y viceversa) y esa podría ser la clave de tantos desencantos. Uno tiene la esperanza de que todo transcurrirá según los planes previstos y se da cuenta que, por más que quieras apoyarte en lo que "tienes", lo único que vale es lo que eres.
Y todo esto para decir, como mis cada vez más admirados One Republic, Till Loves run out (Hasta que el amor se acabe), porque si no depende sólo de ti, al menos que lo que hayas vivido sea de verdad, auténtico, que no hayas dejado nada por hacer. Escuchar una canción así en el coche y que te den ganas de no parar de hacer cosas, de compartirlas, de querer hacer. No sé si eso es literalmente hacer el amor, pero desde luego la predisposición a pasarlo bien es clave para ser feliz, no creéis? Pasarlo mal tiene poco sentido y la inutilidad del sufrimiento ha quedado sobradamente probada.
Bueno, qué me decís, subimos el volumen y seguimos??
Nos vemos.
Hasta que el amor se acabe, eso es. Y eso que no creo haber dejado nunca de querer, pero parece que sí, que todo tiene un fin. Bajo mi punto de vista siempre que tengas ilusión por querer hacer cosas nuevas, contarlas, disfrutarlas y, sobre todo compartirlas con otra persona, eso significa que el amor está ahí. Al fin y al cabo nadie dijo que el amor fuera un ente autónomo que estuviera ahí esperándonos para agarrarnos a él cuando más nos conviniera, no lo creo, sino más bien algo que creamos, cuidamos e intentamos conservar.
Más o menos todo el mundo tendrá esa idea en un principio. Y digo intentamos conservar porque lo que no nos cabe duda a ninguno es que cuando lo tenemos nos hace inmensamente felices, quizá sea por eso que lo anhelamos cuando no lo tenemos y ponemos todas nuestras energías para conseguirlo.
Todo esto viene de una idea preconcebida de cuando uno decide compartir su vida. Cree que el amor que siente es suficiente para afrontar ese nuevo paso, que el futuro con hijos le dará una estabilidad emocional que hasta entonces no ha tenido y que la "familia" nos hará durar en el tiempo. Casa más grande, coche mejor, status social, etc... No estoy de acuerdo.
El único amor natural que existe es el que se siente por los hijos. Ni siquiera el de tus padres o hermanos tienen ese privilegio. Las relaciones personales hay que cuidarlas hasta el último detalle y con una constancia que no todo el mundo está dispuesto a conceder, porque a medida que avanzas en la vida (tú, individualmente) te das cuenta que tu conciencia y tu personalidad son las que marcan tu bienestar. Tener una bonita familia y una estabilidad no garantiza nada (corazón lleno, bolsillos vacíos, y viceversa) y esa podría ser la clave de tantos desencantos. Uno tiene la esperanza de que todo transcurrirá según los planes previstos y se da cuenta que, por más que quieras apoyarte en lo que "tienes", lo único que vale es lo que eres.
Y todo esto para decir, como mis cada vez más admirados One Republic, Till Loves run out (Hasta que el amor se acabe), porque si no depende sólo de ti, al menos que lo que hayas vivido sea de verdad, auténtico, que no hayas dejado nada por hacer. Escuchar una canción así en el coche y que te den ganas de no parar de hacer cosas, de compartirlas, de querer hacer. No sé si eso es literalmente hacer el amor, pero desde luego la predisposición a pasarlo bien es clave para ser feliz, no creéis? Pasarlo mal tiene poco sentido y la inutilidad del sufrimiento ha quedado sobradamente probada.
Bueno, qué me decís, subimos el volumen y seguimos??
Nos vemos.
lunes, 16 de junio de 2014
FFF
Muy buenas.
Últimamente estoy dando mucho valor a todos los que consiguen ganarse la vida dedicándose a aquello que, además de gustarles, les hace felices o les define como personas. No es fácil. Todos intentamos buscar un equilibrio entre lo que tenemos que pagar y aquello que tenemos que hacer para generarlo, que no se haga muy tedioso. Ya sabemos que no podemos estar parados, así que al menos intentemos disfrutar en el camino.
Hace poco vi un reportaje en el que básicamente se decía que cualquier alternativa era mucho mejor a estar parado. Ideas. Esto siempre trae consigo algún comentario quejoso acerca de si es lícita o no la manera de ganarse la vida dada su naturaleza. Por ejemplo: una persona monta una empresa sobre cualquier chorrada que se nos ocurra y lo primero que dice la gente es que si le pagan por esa gilipollez. Pues sí. se le ha ocurrido a él y no a ti y además le pagan por ello.
También despiertan cierta envidia aquellas profesiones en las que te pagan por "disfrutar", ya sea crítico gastronómico, de cine, etc., por no hablar de los reporteros deportivos que se sientan y viajan con nuestros jugadores preferidos o aquel tipo cuya misión principal era esperar al término de cada escena de Jennifer López con las manos metidas en un cubo de agua fría para estimularle los pezones y que estos estuvieran siempre a punto... Pues sí, oye, haberte planteado la vida de otra manera. Yo todavía estoy en ello.
De todas estas "envidiadas" profesiones, sin duda, se lleva la palma una que encontré casualmente el otro día, por cierto, leyendo la edición digital de un periódico deportivo: FFF (fuck for forest)
Sí, señores, sí. Se trata de un grupo de amigos que han decidido juntar sus dos pasiones, el amor a la naturaleza y el sexo. La cosa es bien simple. Se trata de irse al campo, subirse a un árbol y ponerse a meter mientras otro lo graba todo. Se sube a la web, publicidad, una corta explicación y a funcionar...
En realidad tiene sentido que algo tan natural se practique en fusión con un entorno dado a ello, o sea, la naturaleza, por no hablar de las endorfinas y demás sustancias segregadas al contacto de nuestro cuerpo con este medio. Pues eso, mucho ánimo.
No me digáis que no tiene mérito. En realidad todos teníamos que estar agradecidos a estos arduos esfuerzos de nuestros compañeros por salvar nuestros bosques. Toda ayuda es poca.
Aquí os dejo un enlace para los malpensados que creían que escribí este post para aprovecharme de mis continuas salidas al campo.
Nos vemos
http://www.fuckforforest.com/
Últimamente estoy dando mucho valor a todos los que consiguen ganarse la vida dedicándose a aquello que, además de gustarles, les hace felices o les define como personas. No es fácil. Todos intentamos buscar un equilibrio entre lo que tenemos que pagar y aquello que tenemos que hacer para generarlo, que no se haga muy tedioso. Ya sabemos que no podemos estar parados, así que al menos intentemos disfrutar en el camino.
Hace poco vi un reportaje en el que básicamente se decía que cualquier alternativa era mucho mejor a estar parado. Ideas. Esto siempre trae consigo algún comentario quejoso acerca de si es lícita o no la manera de ganarse la vida dada su naturaleza. Por ejemplo: una persona monta una empresa sobre cualquier chorrada que se nos ocurra y lo primero que dice la gente es que si le pagan por esa gilipollez. Pues sí. se le ha ocurrido a él y no a ti y además le pagan por ello.
También despiertan cierta envidia aquellas profesiones en las que te pagan por "disfrutar", ya sea crítico gastronómico, de cine, etc., por no hablar de los reporteros deportivos que se sientan y viajan con nuestros jugadores preferidos o aquel tipo cuya misión principal era esperar al término de cada escena de Jennifer López con las manos metidas en un cubo de agua fría para estimularle los pezones y que estos estuvieran siempre a punto... Pues sí, oye, haberte planteado la vida de otra manera. Yo todavía estoy en ello.
De todas estas "envidiadas" profesiones, sin duda, se lleva la palma una que encontré casualmente el otro día, por cierto, leyendo la edición digital de un periódico deportivo: FFF (fuck for forest)
Sí, señores, sí. Se trata de un grupo de amigos que han decidido juntar sus dos pasiones, el amor a la naturaleza y el sexo. La cosa es bien simple. Se trata de irse al campo, subirse a un árbol y ponerse a meter mientras otro lo graba todo. Se sube a la web, publicidad, una corta explicación y a funcionar...
En realidad tiene sentido que algo tan natural se practique en fusión con un entorno dado a ello, o sea, la naturaleza, por no hablar de las endorfinas y demás sustancias segregadas al contacto de nuestro cuerpo con este medio. Pues eso, mucho ánimo.
No me digáis que no tiene mérito. En realidad todos teníamos que estar agradecidos a estos arduos esfuerzos de nuestros compañeros por salvar nuestros bosques. Toda ayuda es poca.
Aquí os dejo un enlace para los malpensados que creían que escribí este post para aprovecharme de mis continuas salidas al campo.
Nos vemos
http://www.fuckforforest.com/
viernes, 18 de abril de 2014
El Matrix del amor
Muy buenas.
Al grano. Todos sentimos cierta curiosidad/admiración al oír un análisis de nosotros mismos, las mismas palabras que nosotros tenemos en nuestra cabeza pero que dichas en boca de otro parecen más ciertas, como si confirmaran nuestra verdad. Esa persona nos tendrá ganada nada más pronunciar las palabras.
¿Y sabéis por qué pasa eso? Porque lo que pensamos muy dentro de nosotros suele ser la verdad, esa que no siempre se quiere contar. Cuando encontramos alguien que dice exactamente lo que pensamos, enseguida empatizamos y damos valor a nuestros propios pensamientos. Pero, ¿qué pasa cuando alguien nos dice lo que pensamos pero no es exactamente lo que nosotros hemos dado a conocer? Según brotan sus palabras pensamos que están invadiendo nuestra intimidad, que nadie tiene derecho a decir algo "falso" -más bien nuestro- además poniendo esas palabras en nuestra boca.
Cada uno vive su Matrix particular. Sé que es muy osado poner en tela de juicio la vida de cada cual, "a quien juzgue mi camino, le presto mis zapatos", eso está claro. Sólo pondré un pero: el momento en el cual descubren a uno en sus "mentiras". Ese es el momento de elegir la pastilla, enfrentarse a un futuro incierto en el que tampoco puedes confiar que será todo cierto o seguir creyendo lo que hasta el momento ha sido tu verdad, o la verdad real, ¿no?
¿Quién puede decir o decidir cuál es la realidad? Esta es una buena pregunta. Parece que no hay una sola y cada uno tenemos la nuestra. Buena excusa para hacer lo que queramos sin culpables. El problema es que siempre hay víctimas, y si las hay, alguna realidad no es tal o está distorsionada. Igual sí hay un realidad, una verdad absoluta basada en lo que realmente pensamos en nuestro interior, eso que siempre llamamos "el primer pensamiento o lo primero que aparece en mi cabeza". Seguramente eso es crudo, sin pasar por el tamiz de los argumentos y condicionantes que todos buscamos para justificar nuestro comportamiento, pero las pocas veces que actuamos guiados por esos primeros pensamientos ¿no os parece que salga mal o bien siempre tenemos la conciencia más tranquila? Es lo que realmente quería, solemos decir.
El problema es que, incomprensiblemente, siempre hay alguien empeñado en vivir así (cada cual está en su derecho) pero no deja que los demás elijan una pastilla distinta. Esto es muy frecuente en los matrimonios. Uno empieza una aventura común donde los objetivos, digamos, son muy parecidos (quererse, formar una familia, estabilidad, una bonita casa, dinero, etc.), pero el crecimiento personal de cada uno -indivisiblemente- es distinto. Cuando uno se reencuentra con esas antiguas preguntas de las que hablaba antes, esos primeros pensamientos, surge una duda muy razonable en cuanto a lo que es real y lo que no, lo que tiene que ser. Difícil separarlo.
Nada más. He decidido definitivamente la pastilla de sólo la verdad, me encuentro mucho más a gusto porque nunca he podido mentir y lo que casi es peor, no saber si me están mintiendo. Esto es el Matrix del amor, ya veremos cómo marchan las pruebas para el elegido.
Nos vemos.
"MORFEO:
Puedo verlo en tus ojos. Tienes la mirada de un hombre que acepta lo que ve porque espera despertarse. Irónicamente, no dista mucho de la realidad ¿Crees en el destino, Neo?
Puedo verlo en tus ojos. Tienes la mirada de un hombre que acepta lo que ve porque espera despertarse. Irónicamente, no dista mucho de la realidad ¿Crees en el destino, Neo?
NEO:
No.
No.
MORFEO:
¿Por qué no?
¿Por qué no?
NEO:
No me gusta la idea de no ser yo el que controle mi vida.
No me gusta la idea de no ser yo el que controle mi vida.
MORFEO:
Sé exactamente a lo que te refieres. Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?
Sé exactamente a lo que te refieres. Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?
NEO:
¿De Matrix?
¿De Matrix?
MORFEO:
¿Te gustaría saber lo que es? Matrix nos rodea. Está por todas partes incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla, cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.
¿Te gustaría saber lo que es? Matrix nos rodea. Está por todas partes incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla, cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.
NEO:
¿Qué verdad?
¿Qué verdad?
MORFEO:
Que eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. (...) Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme"
Que eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. (...) Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme"
Nos puede pasar a cualquiera. Podemos ir por la calle y que nos asalte una mujer embutida en cuero negro y nos pida que la acompañemos. Aunque sea sólo por curiosidad sana, imagino que casi todos iríamos... Si llegamos a un cuarto con mobiliario vintage y nos espera un negrata de dos metros con unas gafas sin patillas, es posible que nos lo pensemos dos veces...
Al grano. Todos sentimos cierta curiosidad/admiración al oír un análisis de nosotros mismos, las mismas palabras que nosotros tenemos en nuestra cabeza pero que dichas en boca de otro parecen más ciertas, como si confirmaran nuestra verdad. Esa persona nos tendrá ganada nada más pronunciar las palabras.
¿Y sabéis por qué pasa eso? Porque lo que pensamos muy dentro de nosotros suele ser la verdad, esa que no siempre se quiere contar. Cuando encontramos alguien que dice exactamente lo que pensamos, enseguida empatizamos y damos valor a nuestros propios pensamientos. Pero, ¿qué pasa cuando alguien nos dice lo que pensamos pero no es exactamente lo que nosotros hemos dado a conocer? Según brotan sus palabras pensamos que están invadiendo nuestra intimidad, que nadie tiene derecho a decir algo "falso" -más bien nuestro- además poniendo esas palabras en nuestra boca.
Cada uno vive su Matrix particular. Sé que es muy osado poner en tela de juicio la vida de cada cual, "a quien juzgue mi camino, le presto mis zapatos", eso está claro. Sólo pondré un pero: el momento en el cual descubren a uno en sus "mentiras". Ese es el momento de elegir la pastilla, enfrentarse a un futuro incierto en el que tampoco puedes confiar que será todo cierto o seguir creyendo lo que hasta el momento ha sido tu verdad, o la verdad real, ¿no?
¿Quién puede decir o decidir cuál es la realidad? Esta es una buena pregunta. Parece que no hay una sola y cada uno tenemos la nuestra. Buena excusa para hacer lo que queramos sin culpables. El problema es que siempre hay víctimas, y si las hay, alguna realidad no es tal o está distorsionada. Igual sí hay un realidad, una verdad absoluta basada en lo que realmente pensamos en nuestro interior, eso que siempre llamamos "el primer pensamiento o lo primero que aparece en mi cabeza". Seguramente eso es crudo, sin pasar por el tamiz de los argumentos y condicionantes que todos buscamos para justificar nuestro comportamiento, pero las pocas veces que actuamos guiados por esos primeros pensamientos ¿no os parece que salga mal o bien siempre tenemos la conciencia más tranquila? Es lo que realmente quería, solemos decir.
El problema es que, incomprensiblemente, siempre hay alguien empeñado en vivir así (cada cual está en su derecho) pero no deja que los demás elijan una pastilla distinta. Esto es muy frecuente en los matrimonios. Uno empieza una aventura común donde los objetivos, digamos, son muy parecidos (quererse, formar una familia, estabilidad, una bonita casa, dinero, etc.), pero el crecimiento personal de cada uno -indivisiblemente- es distinto. Cuando uno se reencuentra con esas antiguas preguntas de las que hablaba antes, esos primeros pensamientos, surge una duda muy razonable en cuanto a lo que es real y lo que no, lo que tiene que ser. Difícil separarlo.
Nada más. He decidido definitivamente la pastilla de sólo la verdad, me encuentro mucho más a gusto porque nunca he podido mentir y lo que casi es peor, no saber si me están mintiendo. Esto es el Matrix del amor, ya veremos cómo marchan las pruebas para el elegido.
Nos vemos.
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