Muy buenas.
Hoy he leído una interesantísima noticia acerca de las repercusiones de una "marca". Al parecer, todo depende del posicionamiento y la influencia que tenga este sobre los demás. Así lo explicaban:
1) Posicionamiento simple.- Va un señor por el mundo y le preguntan:
- Conoce España?
- Sí
Puede incluso nombrar ciertas características especiales.
- El sol, los toros, etc.
2) Posicionamiento espontáneo.- Va un señor por el mundo y le preguntan:
- Dígame 5 países
- USA, Rusia, Italia, Alemania, etc.
Al parecer, el hecho de ganar el mundial ha hecho que España pase de un posicionamiento simple a uno espontáneo. Esto no tendría nada de especial si no fuera porque es algo que no se puede conseguir con dinero. Es algo que se gana. Además, a países como China, USA, Alemania, etc no les vale de nada ganar el mundial porque siempre están en el top 5 de los países, por lo que no cambian de posicionamiento. Si es que son unos sosos. Si cuando todos decimos que como en España no se vive en ningún lado...
Todo esto me ha llevado a reflexionar sobre la necesidad de cambiar de posicionamiento. No sé si refiere a no permanecer estático -abierto a los cambios- o a los cambios de posiciones, tan necesarios contra la monotonía.
Desde luego, está muy bien que si a alguna le preguntaran por ti, supiera reconocerte (tampoco pedimos que diera cualidades o características), pero uno estaría encantado de escuchar su nombre dentro del top 5 de tíos (si es de tíos buenos mejor). Este cambio de posicionamiento siempre es interesante.
En qué se basan las listas de las tías? Qué ponderan? Tienen listas? Las enseñan, las comparten? En qué top 5 estoy, please! Una vez más, "Alta Fidelidad".
Por qué se nos pone esa cara cuando alguien habla de nosotros? En realidad, todos deberíamos saber cómo somos, con nuestras virtudes. No es que me haya olvidado de los defectos, es que no los solemos tener, a no ser que sean del tipo "soy muy perfeccionista", "de bueno que soy parezco tonto", "me entrego demasiado" y un sinfín de ellos que ya sabréis. Conozco muy pocas personas que admitan pensar en ellos como primera opción y que lo digan sin ningún complejo. Bravo por ellos. Seguramente sea mucho peor darse cuenta de que alguien es así por sus actos.
Además, cuando alguien habla de nosotros sólo nos dice lo bueno. Y supongo que todo el mundo es bueno para alguien, lo que hace inútil las comparaciones. Lo único que podemos dar como cierto es cuando varias personas nos dicen algo que no es tan bueno, que no es malo pero que nos escuece. Ahí anda rondando la verdad. En el fondo sabemos que somos como somos, pero todo el mundo lleva un gran litigiador muy dentro de sí que le hace defender posturas inimaginables.
Casi todo el mundo dice que en el punto medio está la verdad, no estoy muy de acuerdo. La verdad estará donde esté y somos nosotros los que nos quedamos a medias. Eso se llama posicionarse. Algunos se posicionan en su verdad y no se mueven esperando que la gente simplemente les reconozca por su nombre y otros la buscan para que su nombre sea lo primero que se te venga a la cabeza.
Alguien sería capaz de encajar una lista con, no diré demasiadas, 5 cosas "no buenas"?
No es lo mismo ir con tu mujer y que te diga si conoces a Mónica, que te pregunte 5 nombres de mujeres. En cuanto digas Mónica el primero, te preguntará por qué ese. Acto seguido te preguntará si has tenido algo con ella, luego si estuvo bien, luego que si te acuerdas alguna vez de ella, para luego volver para decirte que sigue sin entender por qué dijiste su nombre primero...
La verdad es que sólo me gusta oír lo bueno de mí. Cuando es malo me mosqueo, seguramente porque creo que no es verdad, supongo que como todos. De lo bueno podéis decirlo todo, de lo malo también, pero no os haré mucho caso.
Nos vemos.
miércoles, 14 de julio de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Autoayuda
Muy buenas.
Hace poco he tenido un viaje de relax, o de salud, o no sé cómo llamarlo. El caso es que he estado en un sitio que por supuesto ya os recomendaré y estaba lleno de libros para estar sano física y mentalmente. Hay gente que hace de la salud su forma de vida, ya sea a través del deporte, de la alimentación o de la psicología; y otros escriben libros sobre cómo vivir precisamente eso.
Lo que más me llama la atención son los títulos de estos libros. Lo cierto es que, junto con los de las pelis porno, son de lo más divertidos. Además veo ciertos paralelismos, lo que me da a entender que, definitivamente, lo que le importa a la gente es la salud y el sexo.
"Las peras: del árbol a la boca". Qué puedo decir? Está claro que cuando somos pequeños no llegamos, pero en cuanto crecemos unos palmos estamos como locos por llegar a ellas. No confundir con "Espero esas peras", de Pajares y Esteso.
"Los melones de Murcia: lo mejor que da la tierra". Pues claro, qué esperaban? La verdad es que no se complican mucho con los nombres. Imagino que buscan algo que la gente identifique rápidamente, sin tener que pensar mucho: uno piensa en los melones de Murcia e inevitablente se le hace la boca agua. Dicen que por la noche son indigestos...
"El pepino: recetas varias". Recetas varias? Joder, si al final esto es todo marketing. Apuesto a que a mayoría pasarían por el súper sin caer en los pepinos, pero con un título así de sugerente, pues se empieza a pensar.
"La chirimoya y nuestro destino". Este es el típico ejemplo de algún listo que se cree que por poner un título enigmático la gente se hartará a comprar chirimoyas, al precio que está el kilo y con la que está cayendo...
Desde luego, son títulos que pretenden enganchar a la gente. "Qué hacer cuando te dejan?", puede ser oportuno y la gente seguro que cae e incluso contará cosas interesantes, pero desde luego para mí pierde toda credibilidad cuando en el segundo estante encuentras "Qué hacer cuando te dejan: lo que no te contamos en el primero"
"El dolor de la primera vez". Lo ves en la librería y qué haces? Qué será lo que duele? Seguro que hay gente que lo compra porque, sin duda, algo le ha dolido. Además, hubo una primera vez que le dolió. Sin duda es su libro. Para no llevarse sorpresas es mucho mejor la famosa "Lali, mi primera vez por detrás" o la archiconocida "Torpedeadas por la popa", que no dan lugar a equívocos.
No quiero, ni mucho menos, quitarle importancia a este tipo de libros que, seguramente y lejos de cualquier frivolidad, han ayudado y ayudarán a mucha gente. Me gustaría entender por qué es más válida la opinión de cualquier otro que la cercana. En definitiva, todos queremos que la gente busque soluciones y lo cierto es que el camino no importa, pero llama la atención que todos damos por hecho que "si algo está escrito" debe ser verdad.
Al final, saber que todo lo que comemos está estrechamente relacionado con alguna parte del cuerpo y que nuestros excesos o defectos con ellos son la causa de todos nuetros males es, cuando menos, jodidamente revelador. Todos sabemos lo que nos va bien o mal y lo que nos sobra o nos falta, pero está claro que leerlo nos dicta una sentencia que no podemos obviar.
Mi recomendación personal -y si queda escrito debe ser verdad- sería "El ciruelo español: el pequeño Hulk".
Nos vemos.
Hace poco he tenido un viaje de relax, o de salud, o no sé cómo llamarlo. El caso es que he estado en un sitio que por supuesto ya os recomendaré y estaba lleno de libros para estar sano física y mentalmente. Hay gente que hace de la salud su forma de vida, ya sea a través del deporte, de la alimentación o de la psicología; y otros escriben libros sobre cómo vivir precisamente eso.
Lo que más me llama la atención son los títulos de estos libros. Lo cierto es que, junto con los de las pelis porno, son de lo más divertidos. Además veo ciertos paralelismos, lo que me da a entender que, definitivamente, lo que le importa a la gente es la salud y el sexo.
"Las peras: del árbol a la boca". Qué puedo decir? Está claro que cuando somos pequeños no llegamos, pero en cuanto crecemos unos palmos estamos como locos por llegar a ellas. No confundir con "Espero esas peras", de Pajares y Esteso.
"Los melones de Murcia: lo mejor que da la tierra". Pues claro, qué esperaban? La verdad es que no se complican mucho con los nombres. Imagino que buscan algo que la gente identifique rápidamente, sin tener que pensar mucho: uno piensa en los melones de Murcia e inevitablente se le hace la boca agua. Dicen que por la noche son indigestos...
"El pepino: recetas varias". Recetas varias? Joder, si al final esto es todo marketing. Apuesto a que a mayoría pasarían por el súper sin caer en los pepinos, pero con un título así de sugerente, pues se empieza a pensar.
"La chirimoya y nuestro destino". Este es el típico ejemplo de algún listo que se cree que por poner un título enigmático la gente se hartará a comprar chirimoyas, al precio que está el kilo y con la que está cayendo...
Desde luego, son títulos que pretenden enganchar a la gente. "Qué hacer cuando te dejan?", puede ser oportuno y la gente seguro que cae e incluso contará cosas interesantes, pero desde luego para mí pierde toda credibilidad cuando en el segundo estante encuentras "Qué hacer cuando te dejan: lo que no te contamos en el primero"
"El dolor de la primera vez". Lo ves en la librería y qué haces? Qué será lo que duele? Seguro que hay gente que lo compra porque, sin duda, algo le ha dolido. Además, hubo una primera vez que le dolió. Sin duda es su libro. Para no llevarse sorpresas es mucho mejor la famosa "Lali, mi primera vez por detrás" o la archiconocida "Torpedeadas por la popa", que no dan lugar a equívocos.
No quiero, ni mucho menos, quitarle importancia a este tipo de libros que, seguramente y lejos de cualquier frivolidad, han ayudado y ayudarán a mucha gente. Me gustaría entender por qué es más válida la opinión de cualquier otro que la cercana. En definitiva, todos queremos que la gente busque soluciones y lo cierto es que el camino no importa, pero llama la atención que todos damos por hecho que "si algo está escrito" debe ser verdad.
Al final, saber que todo lo que comemos está estrechamente relacionado con alguna parte del cuerpo y que nuestros excesos o defectos con ellos son la causa de todos nuetros males es, cuando menos, jodidamente revelador. Todos sabemos lo que nos va bien o mal y lo que nos sobra o nos falta, pero está claro que leerlo nos dicta una sentencia que no podemos obviar.
Mi recomendación personal -y si queda escrito debe ser verdad- sería "El ciruelo español: el pequeño Hulk".
Nos vemos.
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