"El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe". El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El Amor revela y desvela. por amor se vive y muere. El Amor es Dios, y Dios es el Amor".
Albert Einstein
Muy buenas,
Es difícil no estar de acuerdo con nuestro querido Albert. Más difícil es entender cómo estos alemanes, grandotes y sin sentimientos todos, han llegado a tener un interés y conocimiento del amor mucho más afinado que el resto del mundo. Desde el impresionante Thomas Mann, pasando por Nietzshe y llegando al mismísimo Einstein!! Creo que es porque no se pararon a recrearse en él, como nosotros, que no necesitamos explicaciones para disfrutar las cosas. Las tenemos, bien, cómo han llegado a nosotros? no importa. El frío les forja el carácter y deciden que si algo es tan grande y hace tanto bien, por qué no van a conseguir una explicación que les permita repetirlo cuando lo necesiten.
Es aquí donde entra la física cuántica. El mundo puede ser y no ser a la vez. El amor igual.
Existe una teoría en física cuántica que podría explicar por qué estamos conectados cósmicamente con otros, aún estando separados de ellos. Este vínculo o "enredo cuántico, como lo llaman, se trata de la conexión entre partículas subatómicas que no comparten el mismo espacio, pero que han estado en contacto en algún momento. Que esto se produzca sólo tiene una explicación: la posibilidad de pensar en un mundo interconectado más allá del espacio-tiempo.
Si tenemos que admitir entonces que el amor puede ser o no ser, estar o no estar, a la vez, ni siquiera en el mismo espacio-tiempo!! tendremos la explicación a todos nuestros desvelos. Lo que para uno es amor, el otro ni lo ve. Donde para uno es darlo todo y no sentirse reconocido en su esfuerzo -como si fuera necesario esforzarse-, la otra persona ve poca implicación y desigualdad de cargas.
Admitido que el amor no depende de nosotros -sería imposible ya que puede ser o no ser- nos preguntamos qué hacer al respecto. ¿Todo es destino? ¿Da igual lo que hagamos porque ya se sabe lo que pasará y además no estará en nuestras manos? Y lo más importante, ¿qué hacemos al respecto?
Podríamos pensar, de entrada, que el amor es. Existe, es tangible y nos da la oportunidad de hacer cosas, de contribuir. Poner todo de nuestra parte para que mejore, crezca y no decaiga. Como es así, podríamos medirlo y eso nos volvería a la casilla de salida: ¿aportamos todos lo mismo? De ser así, todo sería estable, equilibrado, y todos sabemos que no lo es. Jamás.
Supongamos ahora que el amor no es. Sólo es una posibilidad (de partículas subatómicas!!!) cuyo proceso está totalmente fuera de nuestro alcance. Hacemos bien los latinos entonces en sólo disfrutar de la vida, ya que su comprensión no está a nuestro alcance. Disfrutemos pues de Espronceda. Esta opción, en realidad, nos viene bien. El resultado final no depende de nuestros actos. Somos libres de maniobrar sin el veredicto del juicio final. Nada es culpa de nadie, debía ser así y así sucedió.
Y nos queda aún la mejor opción! El amor es y no es a la vez, en el mismo espacio o no, y no siempre al mismo tiempo...
Podemos querer con todo lo que tenemos y no ser suficiente. Nos pueden querer con todo y no darnos cuenta. De hecho, podemos estar siendo queridos ahora mismo y no saberlo. O lo que es peor, podemos estar siendo no queridos y tampoco saberlo.
Aquí y ahora. El futuro no existe, el pasado menos. Nada que esperar, todo por dar. No quiero estar enamorado en la distancia, ni siquiera en dos calles más arriba o abajo, mucho menos a través de un wsp. Si todo está por descubrir, que sea o no sea amor, prefiero que sea con roce.
Feliz año a todos.
Nos vemos