Muy buenas.
Por mucho que te empeñes.
Como buen Piscis soy soñador e idealista. Entiendo la vida como una sucesión de cosas que deberían ser de una manera y adaptarse a los cambios que en ella se producen no debería hacernos perder el foco de lo que queremos. Sé que pasan cosas, cómo no, pero también es bonito pensar que siempre podemos estar mejor.
Hace poco me han "acusado" de ser desmesuradamente optimista ante la vida. Al parecer, pensar que tengo la mejor pareja, la mejor familia, los mejores amigos, el mejor equipo, etc. me lleva a estar feliz. No sé exactamente lo que está mal, si que sea feliz por una situación que sólo a mí me parece ideal o que no vea -como el resto- que no es así. El caso es que, tengo que admitirlo, es algo que no pienso: realmente lo creo. Creo que lo que tengo es así y lucho cada día porque todo sea aún mejor. Seguramente sea un mecanismo de defensa para no admitir que mis sueños no son correspondidos con la realidad. Pues fenomenal, que alguien lo firme. Debajo que ponga que aún así me hace feliz. El iluso feliz.
Y claro, cuando uno sueña lo que quiere, siempre es lo mejor! Siempre aspira a algo más, a algo que pueda mejorar lo que tienes. De hecho soy una persona que casi nunca recuerda los sueños, salvo aquellos que tienen que ver con los deseos. No sé si serán sueños o pensamientos dormido... Muchas veces me ha dado cierto vértigo pensar lo afortunado que era porque todo en mi vida era perfecto (sí, lo sé, perfecto sólo para mí) y aún así siempre he querido cultivar todo aquello que me hiciera mejor persona, mejor pareja y, en general, pudiera sumar a lo que me rodea.
No sé si por estar sólo en mi cabeza es más o menos válido, pero desde luego es algo que a mí me hace estar bien. No entiendo cómo alguien puede querer que no estés bien o que le moleste algo que te hace sentir mejor, aunque para ellos esté muy alejado de la realidad. Es como aquellos que se ríen del que baila horrorosamente mal en la pista sólo y sin complejos, cuando en realidad lo único cierto es que está disfrutando como un enano. Parece envidia.
Quizá todo esto que he contado y mi exagerada búsqueda de lo verdadero, tanto en los demás como en mí mismo, me haga estar siempre en alerta con lo que no quiero en la vida para desecharlo cuanto antes o tratar de solucionarlo. De igual modo, cuando sé lo que quiero, lucho con todas mis fuerzas para que sea real, para que todo aquello que sueño e ideo se convierta en algo. Es por ello que no puedo querer menos de lo que quiero, no sería justo conmigo mismo. Si quiero 10 porque ES REAL, no puedo querer 8 porque las circunstancias lo manden. Desde luego parece muy triste que, habiendo llegado a un punto donde no es fácil llegar, tengas que bajar porque la exigencia no es la misma.
No puede ser tan difícil aceptar que uno es feliz, que algo le hace tremendamente feliz. No lo hacen aquellos que no pueden corresponder, igual que prefieren reírse del que baila en lugar de intentar disfrutar ellos. Parece un juego de conformistas donde todo está escrito y hay que seguir como si no fuera con nosotros, aunque pensemos que podríamos ser mejores en otra situación. Mejor conservar, mejor callar.
Quizá soy yo demasiado fácil, quién sabe. Mi mirada debe ser demasiado introspectiva y sólo detecta mi bienestar y con eso le vale. Eso me aleja mucho de mis ideales, pues siempre deseo lo mejor para quien me rodea. Quizá mis sueños siguen y los tuyos se paran. O quizá simplemente es que yo soy Piscis y sólo vivo de ideales. Desde luego para mi es algo desgarrador no conseguir hacer feliz a alguien, porque yo lo soy, y mucho. Ojalá pudiera compartirlo.
Lo que es seguro es que si te quiero para todo, no voy a aceptar quererte menos.
Nos vemos.