jueves, 22 de abril de 2010

Culpable

Muy buenas.

¿Qué culpa tuve yo si no pude quererla?

Pues eso. Qué culpa tiene uno de no poder querer en un momento determinado? Sabes que la chica merece la pena, que os entendéis, que está dispuesta a intentarlo, pero a la vez sabes que no podrás. Lo intentas porque sabes que podría ser, pero cuando ya has pensado una vez que no es, es difícil dar vuelta a la situación.

Qué puede hacer uno cuando sabe que no es el que quiere sino el que se deja querer? Está bien aguantar hasta encontrar alguien que creamos nos convenga más? Cómo puede uno dejar volar sus pensamientos para que el tiempo pase mientras estás con una persona esperando a otra, que ni siquiera conoces?

Probablemente haya "acuerdos" tácitos de gente que, no diré que no se quiere, decide esperar juntos. Sin decirlo, claro. Igual ese es el amor vedadero. Porque si surge no será nada preparado y responderá a las cosas que les han pasado juntos, probablemente sin quererlo. Puede ser que el chispazo que todo el mundo busca y que es tan efímero en realidad, no deje ver lo realmente importante: la convivencia.

Puede estar uno enamorado de la convivencia? Yo creo que sí, siempre que se luche contra la cotidianeidad. Tengo que negarme a aceptar por sistema que todo lo que es largo implica aburrimiento. A mí no me ha dado tiempo a hacer todo lo que tengo pensado y ya llevamos unos cuántos años juntos, y no tengo un petardo en el culo ni soy el colmo de la movilidad.

Esto me lleva a pensar en la necesidad de saber lo que uno quiere. Cuando no quieres, sabes que no quieres. También sabes que la otra persona quiere "al menos" algo más que tú y eso te deja 2 posibilidades: dejarte hacer o buscar querer. Está claro que uno puede buscar otra persona y que la situación se de la vuelta y que seas tú el que quieres y sepas que la otra persona quiere menos que tú.

Joder, pues entonces se complica. Puedes pensar entonces que mejor te quedas como estás y que ya se irán solucionando y suavizando los problemas que tanto te hacen pensar. En realidad, tampoco se está tan mal siendo querido. Es más, uno sabe que tiene la sartén por el mango, eso lleva, sobre todo a ellas, a desmotivarse. Necesitan estar un poco regular porque si no, no tendrían de qué quejarse. Por cierto, creo que lo de quejarse es una forma de comunicarse con nosotros. Normalmente los tíos vuelven del trabajo y están cansados (cómo pesan los picos y las palas!) y no expresan -digámoslo así- todo lo que sienten por su mujer.

Por lo tanto, qué culpa tiene uno de no poder querer?

Nos vemos.

martes, 13 de abril de 2010

Elecciones

Muy buenas.

Me parece increible que cualquier película que vea, por mala que sea, tiene alguna frase que queda para el recuerdo. Lo mismo puedo decir de las canciones, sobre todo de las que entiendo. Incluso me atrevería a decir que de los artículos de opinión, casi siempre hay algo con lo que estás de acuerdo. Eso debe significar que todos pensamos más o menos lo mismo y lo expresamos cómo y cuándo podemos, y sobre todo que al menos algo de lo que dices le sonará a alguien como propio.

Con las mujeres creo que pasa algo parecido: que te gusten más o menos es cuestión de tiempo o de costumbre. Lo que lo hace diferente es que no todos conceden ese tiempo y la oportunidad no surge. Tampoco tiene que ser en plan súper amor, basta con que empieces a ver cosas que no veías la primera vez que la viste. Esto me lleva a una conclusión: todos somos más o meno iguales.

Dónde está entonces la diferencia? Yo creo que en la disposición de cada uno. Todos hemos visto parejas que no nos cuadraban, al menos en un principio. Siempre pensamos aquello de "de flor en flor y al final, coliflor" o acusamos a las tías que han perdido el tren y cuyo reloj biológico les mete prisa de casarse con el primero que pillan a determinada edad.

Está claro que las parejas más "enamoradas" son las jovencitas, al menos a primera vista. Luego surgen ciertos requisitos sin los que nadie parece poder vivir y que condicionan las elecciones. Estudios, carreras profesionales, coche, casa, etc. son cosas que siempre estarán por delante en nuestras preferencias antes que la pareja. Todo esto significa que hay que conformarse con lo que tenemos? Yo creo que no.

Lo cierto es que el amor joven es seguramente el más desinteresado, pero a la vez el menos sincero, sin quererlo seguramente. Querer cuando todo se vuelve en contra es mucho más difícil y requiere un acto de voluntad que ni siquiera tenemos en cuenta cuando somos jóvenes. No creo que querer querer sea menos que querer a secas. Oigo muchas veces que el amor no se piensa ni se planea, que sólo se siente. Quizás es que soy poco romántico, o muy realista.

Lo que sé es que cada día tengo más capacidad de querer y que antes no la tenía, lo cual me hace dudar de lo que la gente llama "enamoramiento". Creo que todo suma en las relaciones y que, lejos de aferrarse a las declaraciones de que sólo queda cariño, el tiempo hace el amor más puro y valiente. Para los que tengan dudas, es posible.

También es posible conseguirlo en segundas oportunidades. Estoy un poco cansado de escuchar como se tildan de taras a los hijos o relaciones tormentosas. Todos tenemos pasado y lo que cuenta es lo que haces ahora. Además, las parejas que se juntan después de otras relaciones suelen quedarse con 2 casas..., que no es poco hoy en día (de las cuales una Ena-moral-2 podría subarrendar, o un refugio para los gatos que han sido sustitutivos de los tíos en las tías, etc).

En fin, hoy me han dicho que estoy cabreado con el mundo, y seguramente sea verdad, pero mi capacidad amatoria está intacta.

Nos vemos.

viernes, 9 de abril de 2010

El lagarto

Muy buenas.

Cada vez que tengo que empezar con un "he leído" supongo que el personal pensará que me paso el día culturizándome y buscando temas para publicar. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que casi siempre se me ocurren por la noche, al acostarme. Me dan ganas de levantarme a escribir todo lo que se amontona en mi cabeza, pero nunca me he levantado de la cama por no poder dormir: una vez que me acuesto -si no soy requerido para otros menesteres- suelo dormirme.

El caso es que he leído, de pasada, un artículo realmente interesante cuyo título era "El lagarto gigante de 2 penes". Al parecer, han encontrado un lagarto del tipo de los dragones que tiene 2 penes, lo cual ha maravillado a los científicos por lo insólito del descubrimiento. No tanto a los aldeanos que lo conocían desde hace tiempo y venían advirtiendo de sus capacidades para con las lagartas del lugar.

El hecho es que el nombre en latín del bicho es "Varanus bitatawa", que debe significar algo así como lagarto con 2 penes, lo cual no deja de sorprender pues siempre pensamos que estas cosas del latín vienen de lejos. De hecho, el animalito llevaba tiempo por los árboles danzando sin que nadie le viera, pues posee las típicas cualidades de los camaleones que le permiten camuflarse. Sólo come fruta, para "mantenerse en forma" y poder estar siempre en las ramas de los árboles.

Total, que os parecería disponer de un ejemplar de este tipo "humanizado"? Un tío finito comiendo frutas todo el día para mantener la tableta bien marcada, siempre en las alturas para no ensuciaros las alfombras, camuflado para que no le veáis cuando estáis enfadadas..., una joya.

Al parecer, ya hay más ejemplares de serpientes y anfibios con 2 penes, pero ninguno con la característica principal de éste: Puede usar los 2 penes simultánea Y/O alternativamente. Esto me parece sublime. No sé el grado de separación entre ellos, pero la madre naturaleza es muy sabia y seguro que pensó en todo.

En fin, para los que buscan negocios rentables y dicen que está todo inventado en los sex-shops...

Nos vemos.

miércoles, 7 de abril de 2010

Sobre qué hacer

Muy buenas.

Me llama mucho la atención qué hace a una persona dejar los trabajos o su familia. Cuando hablas con alguien que ha pasado por eso suele decirte que no es una nada en concreto, sino que es un cúmulo de circunstancias que vas dejando pasar y de repente, explotas. No me digáis que no es curioso que siempre se utilice la palabra "explotas". Yo lo veo como una justificación para dejar claro que ya no podías volverte atrás, que es algo contra lo que no merecía la pena luchar.

Supongo que todas esas circunstancias son cosas que te van pasando día a día. No creo que tengan que ver con la cotidaniedad ni con el aburrimiento de hacer siempre lo mismo, entiendo que serán cosas más importantes, como cosas que no puedes dejar pasar por principios, falta de respeto, peleas continuas, etc.

Lo que más me sorprende es que todos admiten que todas esas cosas "llevaban tiempo pasando" pero que no querían verlas. Verlas o decirlas? Debe uno callarse cuando hay algo que no le gusta? Depende de lo que sea? Depende de a quién tengas que decírselo? Depende de lo que el futuro te depare por decirlo?

A mí me gusta decir lo que pienso y lo que siento. Lo hago porque me parece lo más sencillo, no por hacer honor a la verdad absoluta ni nada parecido. Pero llega un momento en el no sabes si la gente quiere oír lo que quieres decir -da igual si es verdad o mentira- o simplemente quieren que le digas lo que quieren oír.

¿Qué debe hacer uno cuando cree en lo que está diciendo? Debe "no encerrarse" en sus palabras y dejar abierta la posibilidad de estar equivocado? Cómo puedes estar equivocado si estás diciendo lo que sientes o lo que quieres?

Al parecer, soy un idealista. No lo digo en sentido positivo, en plan cuando preguntan a alguien por alguno de sus defectos y dice "quizás soy demasiado generoso y me entrego mucho a los demás". Lo digo porque al parecer tiendo a idealizar todo lo que tengo alrededor como si fuera lo mejor y eso está mal porque no soy consciente de la realidad. Debo entonces pensar que todo lo que siento es mentira? Debe serlo, porque es lo que tiene que ser. O a lo mejor es que si alguien me pregunta si quiero a mi mujer o si me acuesto regularmente con ella (que sólo la pregunta tiene tela) y mi contestación es afirmativa, es que estoy diciendo que los demás no son felices.

Tampoco puedo decir, al parecer, que cuando me preguntan y contesto, estoy diciendo la verdad. Es sólo algo que hago para dar una sensación de bienestar, pero nada que ver con la realidad. Lo cierto es que me pudro en la soledad con mis pensamientos y la insoportable carga de mi familia que me lo hace más difícil.

Tampoco ayuda demasiado intentar hacer las cosas siempre bien porque, también al parecer, todo el mundo lo hace. Como todo el mundo lo hace, no importa que yo crea que siempre las intento hacer bien. Incluso tengo que pedir perdón porque existe la posibilidad de que lo que yo creía cierto, pudiera no serlo y alguien puede sentirse ofendido. Digo yo que lo suyo no es que uno pida perdón, sino que la gente diga lo que quiere o lo que le sienta mal o bien o regular.

Quiero añadir sólo un par de cosas, sólo porque me apetece: mi mujer y mi familia me parecen perfectas, a pesar de lo que ellas o los demás piensen. Me da exactamente igual que sea porque son las mías o por otra razón. También me da exactamente igual lo que piensen los demás. Antes también solía incluir a mis amigos, pero ahora no. Hay pocas cosas que me afecten (también al parecer eso está mal), pero entre ellas están la desilusión y la decepción, y ambas están conmigo. Me preguntarán qué me ha pasado y dirán que vaya rollos me traigo, y no tendré respuesta para ninguna de esas cuestiones. Seguramente sí las hubiera tenido en su momento, cuando pasan las cosas. Ahora no las recuerdo, sólo me queda la sensación.

Nos vemos.