Muy buenas.
Hay una creencia generalizada sobre la idea de que los puzzles son como el amor: si dos piezas no encajan, es imposible insistir. Imagino que es algo muy válido para todos lo que únicamente creen en lo que ven y ni se plantean cualquier otra posibilidad. No es válido para mí, que creo en muchas cosas, incluida la voluntad; ni para los Tauro, por ser lo cabezones que son; ni para las tías en general, que creen lo que quieren creer...
También dependerá, supongo, del tamaño del puzzle. Hay gente que se hace un lío con uno de 2 piezas, aunque sólo haya que encajarlas (igual ahí está el problema), otros que se empeñan en empezar por uno de 10.000 creyendo que lo simple es demasiado sencillo para ellos y que el desafío no es tal, y otros que se quedan a mitad de camino, con el puzzle medio hecho, o medio deshecho, claro.
He pensado mucho en esto y creo haber encontrado la solución. Las piezas que nos son dadas, no tienen porqué ser así. Se pueden moldear según las necesidades. Esta es la clave, las necesidades. Construimos un puzzle que ya viene construido de serie, aunque sea en un papel. Cuando hemos terminado de construirlo, tenemos un grado de satisfacción, sí, pero limitado. Es como si sólo nos quedara la opción de colgarlo en la pared, o destruirlo y volver a montarlo. Al final, nos cansamos de verlo y que siempre sea igual. Esto pasa porque el "diseñador" del puzzle no sabe nada de nuestras necesidades, y es estándar. Cómo va a gustar a todo el mundo el mismo diseño?
Que podamos coger distintas piezas -aunque vengan con otra marca por detrás- y moldearlas para crear nuestro propio puzzle es algo que nos corresponde a cada uno. Tiene ciertos inconvenientes, como pedir prestadas de vez en cuando algunas piezas que no conseguimos encajar, pero el resultado final es nuestro, de nadie más. Es nuestro puzzle. Además, para qué iba alguien a inventar algo que hubiera que montar si no fuera para tener la posibilidad de desmontarlo? No sería más sencillo haberlo inventado de una pieza?
Esto sólo puede tener una respuesta, y es que los puzzles eternos y enteros, cogen polvo. Podemos desmontarlo una y otra vez e intentar volver a montarlo de otra manera, sin reparar en que las piezas tengan aristas más pronunciadas, se puede. Bajo ningún concepto perder piezas. Que no nos sean útiles no significa que no sirvan, o al menos sólo a nosotros.
Los acoplamientos perfectos están sobrevalorados. Quedan bien, pero no te obligan a mejorar, a pensar, aunque a muchos le asuste... No estoy hablando de desorden, quien me conoce lo sabe, sino de inmovilismo. Todos hemos cambiado los cuadros de pared, y los muebles. Quien necesite unas clases particulares de acoplamiento, Ena-moral-2 continúa a vuestro servicio.
Nos vemos.
martes, 31 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Amigos Amigas
Muy buenas.
A los que nos gustan las conversaciones hombres-mujeres, Cuando Harry encontró a Sally es una de las películas de referencia. Como es normal uno tiende a identificarse con sus iguales y tal vez por ello aún llama más la atención que la guionista sea una mujer, Nora Ephron, a la que no conozco todavía, pero si algún día eso sucede le diré que estoy muy de acuerdo con ella.
"Naturalmente comprenderás que no podamos ser amigos". Siempre que he defendido, al igual que Billy Cristal, esta afirmación, me he encontrado la misma respuesta: no sé porqué dices eso! Aquí es donde viene la parte en la que se explican las teorías sobre la naturaleza de hombres y mujeres y su inevitable atracción... ante lo cual también nos encontramos la misma respuesta: pues yo tengo amigos con los que no existe atracción.
Podría defender simplemente la postura de que eso es mentira, que siempre existe atracción, pero prefiero no pecar de soberbia. Diré, únicamente, que si no existe atracción la sola presencia de un hombre y una mujer, la provoca. Y es así.
Es muy bonito pensar que todos podemos ser amigos y que el sexo no tiene porqué interponerse en una relación de amistad. Esto es muy cierto. En realidad, voy a cambiar mi postura y diré que sí, los hombres y las mujeres pueden ser amigos. Puedo aceptar esto siempre que los demás acepten la posibilidad de que la atracción, en alguna de sus versiones, aparezca.
Pasear con una mujer toda una tarde charlando es una atracción en toda regla. Ir al cine -da igual de quién y en qué momento sea la petición- es una atracción que también pocos podrían discutir. Preferís pensar que sólo el sexo es importante en ese tipo de atracción? Iré más allá, al que le apetece pasear o ir al cine con una tía, es muy posible que le apetezca algo más. Vale, vale, las que me quieran contestar que ellas tienen un amigo con el que pasean y van al cine, que primero se pregunten si para ellos es lo mismo...
Y ojo, que no estoy hablando de amor, que es seguro lo que pensáis, como buenas tías, claro. Sólo digo que un hombre y una mujer se atraen. Yo no quiero renunciar a lo que siento cuando estoy, en cualquier orden de la vida, con una mujer. Hay gente que siempre me ha dicho que me pierdo la posibilidad de ser amigo de mucha gente, lo acepto. En realidad, no creo que sea cuestión de perder o ganar, sino de sentir.
Y ahora voy a decir algo, cómo diría, no muy popular, pero creo sinceramente que es verdad. Es muy difícil encontrar amigos que sean extremadamente distintos en cuanto a belleza. Y esto no sólo entre hombres y mujeres, sino entre el mismo sexo. Aceptemos pues que, cuando entramos en un vagón de metro, según va pasando y vamos viendo por el cristal, siempre tendemos a sentarnos al lado de la más guapa... al igual que elegimos nuestros amigos-amigas de manera que nos atraen.
Por cierto, cuanto más se empeñan en aclarar que son sólo amigos, más atracción hay. Sobre todo entre ellos, que se autoconvencen: "somos sólo amigos, no podríamos ser otra cosa..." Malo. O bueno, nunca se sabe. Podríamos reconocer que somos hombres y mujeres y que, ADEMÁS DE AMIGOS, nos atraemos?
Supongo que alguna creerá que es mi amiga, con todas las letras, y no seré yo quien les quite la razón, siempre y cuando sepan con quién están...
Nos vemos.
PD: Estoy en disposición de oír a las que quieran confesarse. No problem, como amigos...
A los que nos gustan las conversaciones hombres-mujeres, Cuando Harry encontró a Sally es una de las películas de referencia. Como es normal uno tiende a identificarse con sus iguales y tal vez por ello aún llama más la atención que la guionista sea una mujer, Nora Ephron, a la que no conozco todavía, pero si algún día eso sucede le diré que estoy muy de acuerdo con ella.
"Naturalmente comprenderás que no podamos ser amigos". Siempre que he defendido, al igual que Billy Cristal, esta afirmación, me he encontrado la misma respuesta: no sé porqué dices eso! Aquí es donde viene la parte en la que se explican las teorías sobre la naturaleza de hombres y mujeres y su inevitable atracción... ante lo cual también nos encontramos la misma respuesta: pues yo tengo amigos con los que no existe atracción.
Podría defender simplemente la postura de que eso es mentira, que siempre existe atracción, pero prefiero no pecar de soberbia. Diré, únicamente, que si no existe atracción la sola presencia de un hombre y una mujer, la provoca. Y es así.
Es muy bonito pensar que todos podemos ser amigos y que el sexo no tiene porqué interponerse en una relación de amistad. Esto es muy cierto. En realidad, voy a cambiar mi postura y diré que sí, los hombres y las mujeres pueden ser amigos. Puedo aceptar esto siempre que los demás acepten la posibilidad de que la atracción, en alguna de sus versiones, aparezca.
Pasear con una mujer toda una tarde charlando es una atracción en toda regla. Ir al cine -da igual de quién y en qué momento sea la petición- es una atracción que también pocos podrían discutir. Preferís pensar que sólo el sexo es importante en ese tipo de atracción? Iré más allá, al que le apetece pasear o ir al cine con una tía, es muy posible que le apetezca algo más. Vale, vale, las que me quieran contestar que ellas tienen un amigo con el que pasean y van al cine, que primero se pregunten si para ellos es lo mismo...
Y ojo, que no estoy hablando de amor, que es seguro lo que pensáis, como buenas tías, claro. Sólo digo que un hombre y una mujer se atraen. Yo no quiero renunciar a lo que siento cuando estoy, en cualquier orden de la vida, con una mujer. Hay gente que siempre me ha dicho que me pierdo la posibilidad de ser amigo de mucha gente, lo acepto. En realidad, no creo que sea cuestión de perder o ganar, sino de sentir.
Y ahora voy a decir algo, cómo diría, no muy popular, pero creo sinceramente que es verdad. Es muy difícil encontrar amigos que sean extremadamente distintos en cuanto a belleza. Y esto no sólo entre hombres y mujeres, sino entre el mismo sexo. Aceptemos pues que, cuando entramos en un vagón de metro, según va pasando y vamos viendo por el cristal, siempre tendemos a sentarnos al lado de la más guapa... al igual que elegimos nuestros amigos-amigas de manera que nos atraen.
Por cierto, cuanto más se empeñan en aclarar que son sólo amigos, más atracción hay. Sobre todo entre ellos, que se autoconvencen: "somos sólo amigos, no podríamos ser otra cosa..." Malo. O bueno, nunca se sabe. Podríamos reconocer que somos hombres y mujeres y que, ADEMÁS DE AMIGOS, nos atraemos?
Supongo que alguna creerá que es mi amiga, con todas las letras, y no seré yo quien les quite la razón, siempre y cuando sepan con quién están...
Nos vemos.
PD: Estoy en disposición de oír a las que quieran confesarse. No problem, como amigos...
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