Muy buenas.
Otra excelente película. Para los que hemos nacido en una gran ciudad es difícil decir de dónde somos, por lo menos en mi caso. Hay gente que busca su lugar y otros que van por tiempos: depende lo que tengan que hacer administran el tiempo que van a dedicar a ello y cuando han finalizado, van donde les lleve la siguiente tarea.
La gente suele defender, como dice un buen amigo, su carretera. Los de la sierra la Nacional VI (dónde quedó aquel maravilloso grupo!!!!) y dependiendo de su poder adquisitivo más arriba o más abajo, los de la A-3 ven en Rivas el nuevo Majadahonda, los de la A-5 nunca tienen atascos (???, ya se sabe que Aluche-Plaza de España, 5 minutos) y los de la A-2 no tardan nada en llegar a Guada porque tienen la R-2. Total, que todo el mundo tarda en llegar al trabajo 35 minutos y sin parar, aunque no tenemos muy claro cuándo y dónde empieza a contar el cronómetro.
Lo que me interesa saber es si, como tengo idea (Estaré prejuzgando?), la diferenciación sobre dónde ubicarse también diferencia a las personas. Normalmente los que buscan "su lugar", cuando lo encuentran, suelen atarse a la familia, a los amigos, a las rutinas, etc, mientras los que manejan tiempos no tienen problemas en hacer mil mudanzas y las raíces las llevan en las maletas.
Y a propósito, hay un tiempo para cada cosa? Alguien sabe cuándo hay que "parar" de formarse y pensar dónde y con quién quieres vivir? Esto me lleva a otra diferenciación:
- Los que saben con quién quieren estar. Piensan primero en "estar" y luego en cómo. Las dudas existenciales se comparten y la singularidad tiene que esperar a la resolución de los problemas caseros. Para éstos suele ser fácil ubicarse porque cuando uno tiene claro con quién quiere estar, suele saber dónde.
- Los que saben lo que quieren pero no con quién. Son los que conocemos como "triunfadores". Se preocupan por resolver sus inquietudes antes de que sean compartidas. Éstos sí esperan que, después de hacer todo según el manual y tras el éxito cosechado, el lugar donde vivir debería aparecer sólo.
- Los que no saben lo que quieren ni el lugar. Esto no me parece tan extraño, aunque parezca mentira. Es obligatorio saber con 18 años saber lo que harás? Creo que, salvo las profesiones muy vocacionales, es difícil elegir un futuro, no digo ya que deba ser prometedor. La gente va creciendo, madurando y cambiando de estación, por lo que es precisamente eso, la edad, lo que mueve sus actuaciones.
- Los que no saben lo que quieren ni el lugar, ni les importa un carajo. Es más, prefieren no saberlo y justamente hacen lo posible por huir de todo lo previsible. Estos no dependen de la edad, es más, la confunden. Pueden parecer mayores con 16 y unos críos con 40, dependiendo de lo que toque.
No me parece nada fácil tener una familia y un sitio dónde vivir. Cada uno tiene sus historias, sus inquietudes y su forma de resolverlas, y ninguna es la buena o la mala. Si queréis saber mi opinión, prefiero ser rico y tener salud, que pobre y estar enfermo.
Nos vemos.
jueves, 8 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
Alta fidelidad
Muy buenas.
Me parece un excelente libro/película que recomiendo a quien tenga interés en las relaciones hombre-mujer. Es la versión masculina de la actual "En qué piensan los hombres", pero mucho mejor. Hay una parte que me gusta especialmente y es la búsqueda de respuestas a los "fracasos" anteriores que se creían superados. Digo que se creían porque parece que siempre queda algo en el aire y, después de unos años, uno es capaz de pensar con mayor nitidez y todo tiende a aclarase.
Que los tíos tenemos listas de todo tipo -tías, canciones, pelis, etc- y puntuaciones -idem- no es ningún secreto. Lo que me sorprende ahora no es descubrir que ellas también las tienen, naturalmente con diferente interpretación, sino que no las han compartido, sin duda lo mejor. En este sentido debo romper una lanza en favor de las herramientas cibernéticas tipo "Facebook" que nos han ayudado a contactar con gente que, de otro modo y a priori, nos hubiera parecido embarazoso. La frialdad de Internet nos ayuda a llevar mejor ese primer contacto.
También somos de "cajas". Guardamos en cajas, normalmente bien escondidas, recuerdos que no hemos querido tirar. Tiene sentido guardar algo que no quieres tirar? Tiene sentido guardar algo que no tienes interés en mirar? Pues yo creo que sí. La gente se empeña en borrar recuerdos, como si su incidencia en el presente fuera determinante. Los recuerdos son parte de cada uno y sin duda han contribuido a forjar cada presente, pero si de eso depende lo que vayas a hacer en cada momento será mejor que no las guardes...
Aclarar lo que pasó no es determinante, pero sí gratifica. Saber que no te odiaban, que no hiciste nada desagradable, incluso que estaban más enamoradas de lo que pensabas -más que tú si cabe- reconforta. Te enteras que alguien que no imaginabas, desde pequeño, "estaba por tí". Dios mío, pero si no me dijo nada! Todo bajo el telón de Internet, sin las emociones del cara a cara. Uno no podría evitar que le temblara la voz si lo intentara por teléfono, por muy sutil que fuera.
Las cosas se acaban y cuando lo hacen nadie está en condiciones de pensar. Por eso me parece interesante el punto de vista con el paso de los años. Parece que nadie tenía razón y todos estamos "contentos". Me parece que a la golpeada autoestima femenina (????) le vendría muy bien acciones de este tipo. Muchas sorpresas se llevarían.
Estáis invitadas a compartir vuestras listas.
Nos vemos.
Me parece un excelente libro/película que recomiendo a quien tenga interés en las relaciones hombre-mujer. Es la versión masculina de la actual "En qué piensan los hombres", pero mucho mejor. Hay una parte que me gusta especialmente y es la búsqueda de respuestas a los "fracasos" anteriores que se creían superados. Digo que se creían porque parece que siempre queda algo en el aire y, después de unos años, uno es capaz de pensar con mayor nitidez y todo tiende a aclarase.
Que los tíos tenemos listas de todo tipo -tías, canciones, pelis, etc- y puntuaciones -idem- no es ningún secreto. Lo que me sorprende ahora no es descubrir que ellas también las tienen, naturalmente con diferente interpretación, sino que no las han compartido, sin duda lo mejor. En este sentido debo romper una lanza en favor de las herramientas cibernéticas tipo "Facebook" que nos han ayudado a contactar con gente que, de otro modo y a priori, nos hubiera parecido embarazoso. La frialdad de Internet nos ayuda a llevar mejor ese primer contacto.
También somos de "cajas". Guardamos en cajas, normalmente bien escondidas, recuerdos que no hemos querido tirar. Tiene sentido guardar algo que no quieres tirar? Tiene sentido guardar algo que no tienes interés en mirar? Pues yo creo que sí. La gente se empeña en borrar recuerdos, como si su incidencia en el presente fuera determinante. Los recuerdos son parte de cada uno y sin duda han contribuido a forjar cada presente, pero si de eso depende lo que vayas a hacer en cada momento será mejor que no las guardes...
Aclarar lo que pasó no es determinante, pero sí gratifica. Saber que no te odiaban, que no hiciste nada desagradable, incluso que estaban más enamoradas de lo que pensabas -más que tú si cabe- reconforta. Te enteras que alguien que no imaginabas, desde pequeño, "estaba por tí". Dios mío, pero si no me dijo nada! Todo bajo el telón de Internet, sin las emociones del cara a cara. Uno no podría evitar que le temblara la voz si lo intentara por teléfono, por muy sutil que fuera.
Las cosas se acaban y cuando lo hacen nadie está en condiciones de pensar. Por eso me parece interesante el punto de vista con el paso de los años. Parece que nadie tenía razón y todos estamos "contentos". Me parece que a la golpeada autoestima femenina (????) le vendría muy bien acciones de este tipo. Muchas sorpresas se llevarían.
Estáis invitadas a compartir vuestras listas.
Nos vemos.
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