jueves, 8 de octubre de 2009

Un lugar en el mundo

Muy buenas.

Otra excelente película. Para los que hemos nacido en una gran ciudad es difícil decir de dónde somos, por lo menos en mi caso. Hay gente que busca su lugar y otros que van por tiempos: depende lo que tengan que hacer administran el tiempo que van a dedicar a ello y cuando han finalizado, van donde les lleve la siguiente tarea.

La gente suele defender, como dice un buen amigo, su carretera. Los de la sierra la Nacional VI (dónde quedó aquel maravilloso grupo!!!!) y dependiendo de su poder adquisitivo más arriba o más abajo, los de la A-3 ven en Rivas el nuevo Majadahonda, los de la A-5 nunca tienen atascos (???, ya se sabe que Aluche-Plaza de España, 5 minutos) y los de la A-2 no tardan nada en llegar a Guada porque tienen la R-2. Total, que todo el mundo tarda en llegar al trabajo 35 minutos y sin parar, aunque no tenemos muy claro cuándo y dónde empieza a contar el cronómetro.

Lo que me interesa saber es si, como tengo idea (Estaré prejuzgando?), la diferenciación sobre dónde ubicarse también diferencia a las personas. Normalmente los que buscan "su lugar", cuando lo encuentran, suelen atarse a la familia, a los amigos, a las rutinas, etc, mientras los que manejan tiempos no tienen problemas en hacer mil mudanzas y las raíces las llevan en las maletas.

Y a propósito, hay un tiempo para cada cosa? Alguien sabe cuándo hay que "parar" de formarse y pensar dónde y con quién quieres vivir? Esto me lleva a otra diferenciación:

- Los que saben con quién quieren estar. Piensan primero en "estar" y luego en cómo. Las dudas existenciales se comparten y la singularidad tiene que esperar a la resolución de los problemas caseros. Para éstos suele ser fácil ubicarse porque cuando uno tiene claro con quién quiere estar, suele saber dónde.

- Los que saben lo que quieren pero no con quién. Son los que conocemos como "triunfadores". Se preocupan por resolver sus inquietudes antes de que sean compartidas. Éstos sí esperan que, después de hacer todo según el manual y tras el éxito cosechado, el lugar donde vivir debería aparecer sólo.

- Los que no saben lo que quieren ni el lugar. Esto no me parece tan extraño, aunque parezca mentira. Es obligatorio saber con 18 años saber lo que harás? Creo que, salvo las profesiones muy vocacionales, es difícil elegir un futuro, no digo ya que deba ser prometedor. La gente va creciendo, madurando y cambiando de estación, por lo que es precisamente eso, la edad, lo que mueve sus actuaciones.

- Los que no saben lo que quieren ni el lugar, ni les importa un carajo. Es más, prefieren no saberlo y justamente hacen lo posible por huir de todo lo previsible. Estos no dependen de la edad, es más, la confunden. Pueden parecer mayores con 16 y unos críos con 40, dependiendo de lo que toque.

No me parece nada fácil tener una familia y un sitio dónde vivir. Cada uno tiene sus historias, sus inquietudes y su forma de resolverlas, y ninguna es la buena o la mala. Si queréis saber mi opinión, prefiero ser rico y tener salud, que pobre y estar enfermo.

Nos vemos.

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