martes, 13 de abril de 2010

Elecciones

Muy buenas.

Me parece increible que cualquier película que vea, por mala que sea, tiene alguna frase que queda para el recuerdo. Lo mismo puedo decir de las canciones, sobre todo de las que entiendo. Incluso me atrevería a decir que de los artículos de opinión, casi siempre hay algo con lo que estás de acuerdo. Eso debe significar que todos pensamos más o menos lo mismo y lo expresamos cómo y cuándo podemos, y sobre todo que al menos algo de lo que dices le sonará a alguien como propio.

Con las mujeres creo que pasa algo parecido: que te gusten más o menos es cuestión de tiempo o de costumbre. Lo que lo hace diferente es que no todos conceden ese tiempo y la oportunidad no surge. Tampoco tiene que ser en plan súper amor, basta con que empieces a ver cosas que no veías la primera vez que la viste. Esto me lleva a una conclusión: todos somos más o meno iguales.

Dónde está entonces la diferencia? Yo creo que en la disposición de cada uno. Todos hemos visto parejas que no nos cuadraban, al menos en un principio. Siempre pensamos aquello de "de flor en flor y al final, coliflor" o acusamos a las tías que han perdido el tren y cuyo reloj biológico les mete prisa de casarse con el primero que pillan a determinada edad.

Está claro que las parejas más "enamoradas" son las jovencitas, al menos a primera vista. Luego surgen ciertos requisitos sin los que nadie parece poder vivir y que condicionan las elecciones. Estudios, carreras profesionales, coche, casa, etc. son cosas que siempre estarán por delante en nuestras preferencias antes que la pareja. Todo esto significa que hay que conformarse con lo que tenemos? Yo creo que no.

Lo cierto es que el amor joven es seguramente el más desinteresado, pero a la vez el menos sincero, sin quererlo seguramente. Querer cuando todo se vuelve en contra es mucho más difícil y requiere un acto de voluntad que ni siquiera tenemos en cuenta cuando somos jóvenes. No creo que querer querer sea menos que querer a secas. Oigo muchas veces que el amor no se piensa ni se planea, que sólo se siente. Quizás es que soy poco romántico, o muy realista.

Lo que sé es que cada día tengo más capacidad de querer y que antes no la tenía, lo cual me hace dudar de lo que la gente llama "enamoramiento". Creo que todo suma en las relaciones y que, lejos de aferrarse a las declaraciones de que sólo queda cariño, el tiempo hace el amor más puro y valiente. Para los que tengan dudas, es posible.

También es posible conseguirlo en segundas oportunidades. Estoy un poco cansado de escuchar como se tildan de taras a los hijos o relaciones tormentosas. Todos tenemos pasado y lo que cuenta es lo que haces ahora. Además, las parejas que se juntan después de otras relaciones suelen quedarse con 2 casas..., que no es poco hoy en día (de las cuales una Ena-moral-2 podría subarrendar, o un refugio para los gatos que han sido sustitutivos de los tíos en las tías, etc).

En fin, hoy me han dicho que estoy cabreado con el mundo, y seguramente sea verdad, pero mi capacidad amatoria está intacta.

Nos vemos.

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