lunes, 5 de julio de 2010

Autoayuda

Muy buenas.

Hace poco he tenido un viaje de relax, o de salud, o no sé cómo llamarlo. El caso es que he estado en un sitio que por supuesto ya os recomendaré y estaba lleno de libros para estar sano física y mentalmente. Hay gente que hace de la salud su forma de vida, ya sea a través del deporte, de la alimentación o de la psicología; y otros escriben libros sobre cómo vivir precisamente eso.

Lo que más me llama la atención son los títulos de estos libros. Lo cierto es que, junto con los de las pelis porno, son de lo más divertidos. Además veo ciertos paralelismos, lo que me da a entender que, definitivamente, lo que le importa a la gente es la salud y el sexo.

"Las peras: del árbol a la boca". Qué puedo decir? Está claro que cuando somos pequeños no llegamos, pero en cuanto crecemos unos palmos estamos como locos por llegar a ellas. No confundir con "Espero esas peras", de Pajares y Esteso.

"Los melones de Murcia: lo mejor que da la tierra". Pues claro, qué esperaban? La verdad es que no se complican mucho con los nombres. Imagino que buscan algo que la gente identifique rápidamente, sin tener que pensar mucho: uno piensa en los melones de Murcia e inevitablente se le hace la boca agua. Dicen que por la noche son indigestos...

"El pepino: recetas varias". Recetas varias? Joder, si al final esto es todo marketing. Apuesto a que a mayoría pasarían por el súper sin caer en los pepinos, pero con un título así de sugerente, pues se empieza a pensar.

"La chirimoya y nuestro destino". Este es el típico ejemplo de algún listo que se cree que por poner un título enigmático la gente se hartará a comprar chirimoyas, al precio que está el kilo y con la que está cayendo...

Desde luego, son títulos que pretenden enganchar a la gente. "Qué hacer cuando te dejan?", puede ser oportuno y la gente seguro que cae e incluso contará cosas interesantes, pero desde luego para mí pierde toda credibilidad cuando en el segundo estante encuentras "Qué hacer cuando te dejan: lo que no te contamos en el primero"

"El dolor de la primera vez". Lo ves en la librería y qué haces? Qué será lo que duele? Seguro que hay gente que lo compra porque, sin duda, algo le ha dolido. Además, hubo una primera vez que le dolió. Sin duda es su libro. Para no llevarse sorpresas es mucho mejor la famosa "Lali, mi primera vez por detrás" o la archiconocida "Torpedeadas por la popa", que no dan lugar a equívocos.

No quiero, ni mucho menos, quitarle importancia a este tipo de libros que, seguramente y lejos de cualquier frivolidad, han ayudado y ayudarán a mucha gente. Me gustaría entender por qué es más válida la opinión de cualquier otro que la cercana. En definitiva, todos queremos que la gente busque soluciones y lo cierto es que el camino no importa, pero llama la atención que todos damos por hecho que "si algo está escrito" debe ser verdad.

Al final, saber que todo lo que comemos está estrechamente relacionado con alguna parte del cuerpo y que nuestros excesos o defectos con ellos son la causa de todos nuetros males es, cuando menos, jodidamente revelador. Todos sabemos lo que nos va bien o mal y lo que nos sobra o nos falta, pero está claro que leerlo nos dicta una sentencia que no podemos obviar.

Mi recomendación personal -y si queda escrito debe ser verdad- sería "El ciruelo español: el pequeño Hulk".

Nos vemos.

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