viernes, 5 de noviembre de 2010

Duda existencial (sólo para seguidores muy fieles)

Muy buenas.

Según estoy yendo a la cama mi cabeza decide que quiere seguir pensando (o empezar a hacerlo) y que la idea de desconectarse, aunque sea por tiempo determinado, no le convence. Si alguien inventara algo para plasmar la tormenta de ideas que se nos pasan en esos momentos por la cabeza sería merecedor de, al menos, el mayor de mis reconocimientos.

Justo antes de dormirte te repites una y otra vez las "brillantes" ideas que has tenido con la esperanza de recordarlas al día siguiente tal y como las imaginaste. Nada más lejos de la realidad. Te despiertas sin ninguna pista sobre tu excelencia, lo que sin duda te pone en el lugar que realmente te corresponde, el de los normales. O dicho de otra manera, no eres tan especial como creías.

He procurado siempre ser muy cuidadoso con lo que pensaba de mí mismo, intentando abstraerme de las definiciones que siempre han hecho sobre mí la gente que (evidentemente) me quiere y, sobre todo, de mi abuela. Es difícil no pensar que eres el mejor y el más guapo del mundo cuando alguien te lo dice con tanta pasión y, lo más importante, con tanto convencimiento.

La duda que me surge es qué capacidad o incidencia tiene la convicción con la que se hacen o dicen las cosas. Tengo una lucha interna entre mi querencia a no creerme mejor que los demás y la sensación de que sí lo soy. Como todo en la vida, cada uno acaba en su sitio pero, cómo debo actuar si SÉ que lo que diga o haga puede cambiar las cosas? Esto no es lo más preocupante, sino la posibilidad de que mi actuación y mi mente decidan no estar en el mismo prisma y, a sabiendas de su poder, una quiera sacar provecho.

Con todo esto quiero decir que no puedo estar muy seguro de que lo que consigo sea fruto de la razón o del convencimiento. Por otra parte, cómo puede uno dejar de lado la convicción que tiene sobre las cosas para hablar pura y objetivamente? Acaso actuar así no sería también una mentira porque estás quitando de la ecuación algo que podría influir en el resultado final? Me haría mejor o peor persona decir a cada uno lo que creo que quiere oír? Supongo que depende: para ellos estaría bien y para mí supondría un ejercicio de análisis interno para saber si se trata de la "verdad" o del poder de mi convencimiento.

El otro día me dijo alguien que no era mi abuela que seguro que pocas se me habían resistido. Tengo que decir que, por supuesto, no ha sido así. Creo que sabemos cuándo nuestro "poder" va a ser efectivo o no y es posible que en esas situaciones decidamos no actuar porque nuestra mente nos advierte, pero también estas habría que considerarlas calabazas en toda regla porque dejas de actuar a sabiendas de ir en contra de lo que quieres. Mentiras internas que las llamo.

En fin, afortunados los que llegan en las últimas a la cama cansados para pensar.

Nos vemos.

1 comentario:

  1. Creo que una de las cosas que más especial te hace Ivan, es que dices las cosas tal y como son, nos guste o no. Desde luego (yo al menos) lo que escribes en el blog nos influye y a veces ayuda.

    ResponderEliminar