viernes, 29 de junio de 2012

Mismas quejas, distinto final

Muy buenas.

Ultimamente he tenido la suerte de hablar con muchas mujeres que piensan -por primera vez y como concepto- o están pensando en el divorcio. Digo la suerte porque, aunque es algo que me entristece profundamente, conocer distintos puntos de vista sobre las relaciones, siempre es enriquecedor.

Aparte de este enriquecimiento personal, también el hecho de que confíen en mí para contar algo tan íntimo y personal me hace sentir bien, no creo que sea mi ego, sino simplemente que tengo oídos grandes y predispuestos. Sólo tengo que pulir algunas cosillas, como el hecho de que todo lo que me cuentan me afecta sobremanera, como si tuviera que dar una solución. Pero eso será otro post.

Para resumir, diré que básicamente son las misma quejas con disitintos finales. Las mujeres se quejan de que los hombres no les hacen caso, y es totalmente cierto. Sin más. Es cierto que es difícil saber qué quieren exactamente y que no tiene porqué ser lo mismo hoy que mañana, pero esa es una excusa demasiado fácil y recurrente para que la usemos. Las mujeres sólo quieren que les hagan caso.

Creo no equivocarme si digo que la principal queja de las mujeres es esta. Podría ser mucho peor, podrían esperar que las quisiéramos! Pero no. Quieren que no seamos un compañero de piso. Esto choca frontalmente con aquella idea de que tienen un espíritu de supervivencia y que con que el entorno familiar esté bien, es suficiente. Para nada.

Esta es una confusión habitual de los hombres por tanto. El hecho de que consigamos éxitos profesionales y todo nuestro entorno esté "normalizado" no es suficiente para que una mujer, al menos en lo que respecta a la parcela de la pareja,  esté satisfecha. Es muy común confundir el pack familiar con el de pareja.

Elegir la persona con la que quieres estar es lo más importante de nuestras vidas. Cuando has luchado por lo que quieres y diseñado un futuro para los tuyos, lo único que merece la pena es compartirlo, si no, es mejor estar sólo. Los trabajos, por mucho que nos den, se acaban; los hijos, por mucho que los queramos, se van; los amigos, por mucho que nos juntemos, siguen su camino. Qué nos queda? Nos queda la persona con la que hemos decidido compartirlo todo. Y compartir es eso, formar parte de uno.

Esto, aunque no lo creáis, se repite constantemente. Sólo cambian los finales. Algunas deciden "aguantar" por diversos motivos: que sea verdad que en esos momentos es lo que quieren, la seguridad familiar, el bienestar de los hijos, el miedo a la soledad, etc. Todas muy respetables, y todos los motivos de ellos, también. Pero "todo fluye, nada permanece, sólo existe el movimiento", y es así, por mucho que nos empeñemos en enrocarnos en posturas que creemos firmes.

Lo más difícil de todo esto es que no tiene que ver con el amor, al menos si no profundizamos. Y todos queremos, o creemos querer, y estamos convencidos de nuestro amor. Pero hay algo que casi todo el mundo olvida, y es lo que uno quiere hacer. Esto es cambiante y no se puede planear, y lo que es peor, no se puede obviar, que es lo que hacemos.

Sería un ejercicio de honradez por nuestra parte -la de los hombres- reconocer que algo está mal cuando una mujer decide separarse "teniéndolo todo", algo de lo más común. Podríamos reconocer también que el desconocimiento universal de la mente femenina y la incapacidad mundial para controlar sus emociones tiene algo que ver. Hasta que no encontremos un mecanismo de comunicación más eficaz -al parecer no basta con nuestro "emisor" y su "receptor"- tendremos que contarnos experiencias, único camino para hacer frente al día a dia.

En fin, encantado de recibir vuestra confianza.

Nos vemos.

2 comentarios:

  1. Gracias por estas palabras. Yo no te he contado mis sensaciones, pero comparto totalmente lo que dices. Hay un denominador común con distintos resultados.

    Yo creo que en las relaciones de pareja, como en casi todo, se va creciendo dia a día, y en ocasiones, llega un momento en que uno se ha quedado en un segundo escalón mientras que el otro va ya por el octávo (difícil encontrarse en el mismo nivel). Pero en cualquier caso, no podemos dar por hecho que todo está bien en una pareja solo por haber cumplido ciertos objetivos básicos. Estoy muy de acuerdo contigo en que hay que separar el pack familiar del de pareja (gran error y muy común).

    Gracias por tus palabras.

    ResponderEliminar