martes, 30 de abril de 2013

Y si al final...

Muy buenas.

Pues aquí estamos, analizando "momentos de enamorados", como no podía ser de otra manera...

Hoy he presenciado una conversación de dos personas de avanzada edad sobre política. Ambos defendían que había gente válida e incompetente en ambos lados (derechas e izquierdas??) y me he preguntado cuándo se llega a ese convencimiento, cuándo se tranquiliza uno con sus ideas y decide que todo es más relativo. Pues bien, algo parecido pasa con los enamorados. Imagino que os suena:

- Te quiero
- Pues yo a ti más
- Eso no puede ser
- Por qué?

Aquí hay también una variedad de respuestas con un sólo punto en común, que es la seguridad de quien lo dice:

- Porque yo lo he dicho primero
- Porque yo soy más grande
- Porque hoy he ido a la peluquería
- Porque sí, porque esas cosas se saben (?)

Y ese es el momento de apuntar un poco más alto, con más distancia:

- Y, nunca dejarás de quererme, verdad?
- No, por qué iba a dejar de quererte, si TE QUIERO!
- Ya, pero luego pasan cosas...
- Qué cosas!!! Acaso vas a hacer algo para que no te quiera? O quieres decir que, queriéndote, de repente voy a dejar de hacerlo?

Pues sí, soy un viejo joven. O tal vez un eterno viejo joven, quien sabe. Y si al final es verdad que nos queremos? Y si al final es verdad que dos personas que se dicen la verdad, tienen el premio de la compañía? De la compañía? Se resume todo a estar juntos, es eso? No, no lo creo. Y si al final fuera cierto que el amor llama al amor, que todo se multiplica?

Si, ya sé que "al final" casi todo sale mal, que la gente se desilusiona. Bueno, todo es relativo, hay cosas que salen bien y otras que salen mal. Y si al final sale bien lo que planeas con todas tus ganas? Y si al final hay gente muy buena por el mundo que quiere encontrar alguien para compartir su vida?

El único problema es el amor verdadero. Nadie lo quiere. Ellas no quieren la verdad y yo no puedo con las mentiras. Mala combinación, sobre todo para mí. Aquí me quedo con todo mi amor.

Sí, otra vez sí, ya sé que diréis que quién soy yo para juzgar el amor, verdadero o no. Pues simplemente soy alguien que se ha interesado por la vida de los demás, y también de la mía, no creáis, y las actitudes de unos y otros. Y busco el amor verdadero, porque existe, lo sé, lo he tenido, aunque ella no quiera, ahí está.

Y si al final resulta que sí, que es posible? Y si resulta que todo es mucho más sencillo? No merece la pena todo por encontrar esa complicidad, ese cariño que todo lo cura y ese "verse" y "darse cuenta" de la presencia del otro, aunque no esté?

Hace tiempo que no escribía, y fundamentalmente lo he hecho para decir una cosa: Está claro que no sé querer, pero al menos me preocupo en preguntar cómo podría hacerlo mejor. Eso está bien, no? Respetar lo que quiere la otra persona sin imponer nada.

Sinceramente, no creo que haya una persona igual pero, de qué me vale ahora?

Y si al final...

Nos vemos.

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