miércoles, 27 de enero de 2016

Mis 100 post, mis 100 mujeres

Muy buenas.

Si las hay!!!

Qué mejor manera de celebrar, quién me lo iba a decir, haber sido capaz de ponerme a escribir sobre las mujeres y su influencia sobre mi, que dedicarles este post.

1. Empezaré, cómo no, por mis ancestros -mi abuela materna para más señas- que me enseñó, sin ella saberlo, pues bastante tenía con la prole, que la vida son dos días y que no hay que morirse, porque en ese momento lo que no hayas hecho no lo harás. Resiliencia y supervivencia sí, pero siendo felices.

2. Por no dejarla a un lado y para ser justos, hablaré de mi otra abuela, la paterna, de la que aprendí, también sin ella darse cuenta, que el cariño no basta, que hay que tomar decisiones correctas en la vida. Los hijos son sagrados, por muy nieto que seas.

3. Mi madre, claro. No hay piedra en el camino que obstaculice la verdad. Las cosas bien hechas siempre tienen su recompensa, tarde o temprano. Seguir adelante es la única opción y, lejos de estar tristes, la vida de cada uno continúa.

4. Sisters. Meteré a las 3 en el mismo saco para que no se enfaden. Si algo puede definirlas es que son nietas e hijas de su madre y abuela. La opción de mujer retorcida no la he visto por casa... No puedo hablar de amores porque nunca me metí o enteré en lo que hacían o deshacían, así que bien hecho está!

5. Tenía como 9 o 10 años y estaba en el cole de mis hermanas en la típica fiesta en la que nos juntábamos en el patio por algo que celebrar. Al día siguiente llamaron a mi casa y preguntaron por mí. Era Verónica, una niña con la que al parecer estuve jugando. Me pasó el teléfono, medio riendo, mi hermana mayor, y al minuto me estaban preguntando que cómo estaba, a mí, una niña.

6. La primera vez que recuerdo fijarme en una mujer (por decir algo) desnuda también fue por esa época, unos 10 años, cuando una vecina pasaba por casa como Dios la trajo al mundo, sin más.

7. Había una amiga de unos vecinos que de vez en cuando llegaba a nuestro edificio. Siempre nos peleábamos, pero me gustaba. Me la encontré con 18 años y no sabíamos de qué nos conocíamos...

8. Podría decir que estuve enamorado desde una edad temprana de una vecina de mi urbanización. Por supuesto ella ni se fijaría en mi, primero porque soy algo más pequeño y segundo porque nunca me interesaron las chicas si había algo de deporte que hacer (por buscar alguna excusa). Aún así, siempre tuve la esperanza de que me dijera, pues sí, me gustabas. Pero no.

9. Era una amiga de mi prima. Justo antes de irnos de veraneo pasé allí una noche y fuimos a las fiestas de Móstoles. Recuerdo perfectamente asomarme al balcón...

10. En el camping, con mi prima. Íbamos juntos muchas veces y ver que a ella se le acercaban -y dejaba que se acercasen- me ayudaba a mi a hacer lo mismo. Las chicas en esas edades nos dan mil vueltas.

11. En el camping, con mi primo, se nos acercó una chica con sombrero y nos dijo si éramos de Madrid. Nosotros, lo más, y mi primo de Goya! Tenía 13 años. Me besó y yo no sabía si besarla o tocarle las tetas, por seguir el instinto natural...

12. En el camping, con mi primo. Creamos una brigada de seguridad en la playa para defender a las chicas necesitadas (una excusa como otra cualquiera para entrar a tías con 13 años!) y allá que nos lanzamos. Cuando la vi me olvidé de mi amor (eterno y sólo mío hacia mi vecina de urbanización) y aquella chica morena de pelo negro, guapísima, pasó a ser mis desvelos durante años, no exagero. Estuvimos 2 o 3 veranos allí, nunca en Madrid, aunque yo hubiera querido. Me llamó años más tarde para pedirme quedar en Madrid. La de vueltas que da la vida.

13. Coincidimos en los campeonatos de España de Atletismo. Me gustaba mucho, no sé si por su velocidad en los 100 vallas. Ni caso

14. Ella saltaba longitud y tenía los ojos azules más claros que he visto nunca.

15. Rubia, alta y singular. Estuve con mi primo un invierno detrás de su panda, en La Caseta de Villalba, pero no me hizo caso alguno. En fin, yo tenía mi amor de verano y esas cosas no me afectaban.

16. Otra vecina de mi urbanización. Le gustaba esquiar y tenía una sonrisa sincera. Aunque no podría decir que fuera guapísima, su simpatía hacía que lo pareciera. Tuvimos un momento, quizá ella ni lo recuerde, donde algo hubo, o a lo mejor sólo en mi imaginación.

17. Otra de mi urbanización. Tendría como 25 años y era espectacular, de otro mundo. Para mí, en plena pubertad, era lo más.

18. De pequeño tenía el "problema" de que era el menor de mis amigos, algo así como 2 o 3 años, que en esas edades es mucho. Un día vino uno de ellos que ya tenía pelos y me dijo que yo estaba saliendo con la amiga de su novia. Me dijo que la besara, obligatoriamente.

19. Venía a verme desde una urbanización cercana, mientras jugaba al tenis. Como yo no sabía bien cuán caballero tenía que ser, fue ella la que me dijo que qué pasaba con lo nuestro... Años más tarde creció, y mucho, a punto de convertirse en toda una star de la sierra madrileña.

20. Otra de mi urbanización. No me gustaba nada, pero fue la primera que vi hacerse mayor de nuestro grupo, y tenía soltura. No era tan malo pensar en eso!

21. Otra de mi urbanización. No me gustaba nada, salvo sus tetas, que le gustaban a todo el mundo. Eran como un mito. La vimos en la playa, años más tarde -sin ya saludarnos ni nada- haciendo topless como si con ella no fuera la historia...

22. En el camping, con mis primos. Para darle celos a la que me gustaba, que por aquel entonces ya pasaba de mí, me propusieron besar en el juego de la botella a una murciana 3 o 4 años mayor que yo. Me dijo, literalmente, si me pasaba por su tienda a terminar lo que había empezado.

23. Llegó nueva a la urbanización. En un principio no nos llevábamos bien, siempre discutiendo con medio bromas. Estuve muchísimo tiempo con ella, conversando, saliendo, queriéndonos y de todo, y en etapas muy distintas. Me enseñó a tomarme la vida con más alegría y siempre se lo agradeceré. Si hubiera sido deportista y sincera, no sé qué hubiera pasado. Estaré siempre a su lado cuando lo necesite.

24. Resumiré en este número las que me presentó mi compañero y amigo en nuestras salidas los Viernes en Titanic. Qué puedo decir?

25. En el camping, con mis primos. Era francesa. Podría contar la historia, pero sería en francés.

26. En el camping, con mis primos. No recuerdo ninguna más fea que ella, pero no sé. Siento contarlo así...

27. En el camping, con mis primos. Me encabezoné con ella hasta que me dio el teléfono. Quedé con ella en Madrid y no quise quedar más. Se me fue el interés, no sé, como si ya estuviera todo conseguido con haber quedado con ella.

28. Con mi compañero de fatigas. Entró a 2 francesas y me dijo: esta para ti. La chica se quedó mirándome, pensando si valía la pena o no, supongo, y se vino conmigo. Creo que no hablamos nada.

29. Otra de una urbanización vecina. Me acusaba de tener la boca demasiado grande ya que le dejaba un contorno alrededor de sus morros imposible de disimular.

30. Sembramos nuestro "amor" en la biblioteca municipal, la cual no hubiera pisado en mi vida de no ser por ella. Era mi tipo de chica ideal, algo así como Sienna Miller. Era muy soso para ella y ella poco activa para mi. Dicho esto, me dio boleto rápidamente.

31. A la hermana de Sienna Miller le pareció fatal que me dejara así, y descubrí que ella era más divertida! No consiguen llevarse del todo bien las hermanas...

32. Vino de socorrista y pensé que era mayor para mi. Resulta que lo era, pero luego todos crecemos y la edad no es tanto impedimento...

33. Era amiga de la socorrista y pasó a ser mi primera novia oficial. Creí que estaríamos juntos para siempre porque yo la quería, pero era evidente que eso no lo es todo en una pareja. Me ayudó mucho llegar a entender que puedes hacer de todo por una relación y no tener un final como el que esperas. Ojalá sea feliz.

34. Mi profe de Hacienda en la Facultad. Mi compi me decía que estaba coladita por mis huesos y eso para mí, que venía de profes del Opus, fue un descubrimiento.

35. Rubia y preciosa. Era compañera de Facultad, pero tenía novio y yo novia. Algo había, yo creo.

36. Querría hacer mención a 2 heavys que había en clase porque supe con certeza que nunca estaría con alguien con esas aficiones.

37. Otra rubia, esta no tan preciosa, de mi clase. Esta sí me hizo caso, pero yo estaba a otras cosas.

38. Vino a la Facultad de intercambio. Me pidió entradas para el fútbol contra el PSG y me dio su teléfono en París para la vuelta. Yo, caballero fiel donde los haya, lo tiré porque tenía novia.

39. Estaba en Santander con el equipo de fútbol y se me acercaron 2 estudiantes de Bilbao. Me quedé con ellas hasta el amanecer recorriendo las calles, pero no me decidí. Al día siguiente llamaron al hotel preguntando por mi, pero no me presenté.

40. En Santander, salí a correr hasta el faro y compartí estiramientos con ella, que me gustó. La acompañé hasta su casa por el Sardinero en una noche preciosa, pero no volví a verla.

41. En el camping. Llegaba soltero después de 4 años con novia ininterrumpidos y nunca había estado en esa situación. Salí con los amigos de allí y me puse a hablar con una lugareña. Ella parecía que no quería, así que me fui, pero luego volvió.

42. En el camping. Me preguntó si era de Madriz, con z. Parece mentira lo que hacía en esos tiempos ser de la capital!!

43. En el camping. Me encantó nada más verla. Era dulce y delicada, pero con muchos palos. Estuvimos 2 años de mucho amor y mucha guerra, seguramente por mis prisas para todo.

44. Tengo que decir que era gemela, casi idéntica, de la anterior. La menciono no porque tuviera algo con ella o me gustara, sino porque fue casi imposible no pensar alguna vez en las dos juntas.

45. Su tía, prácticamente de su edad. No es que me gustara, ni mucho menos, pero imposible no pensar en las 3...

46. Amiga de una amiga. Pensé que estaba preparado para volver a querer y resultó que no. Hay cosas que no pueden forzar, y lo siento porque era buenísima.

47. Farmacéutica. Sólo quería algo cuando me veía con otra, como si necesitara llamar la atención... Nunca entendí eso de las mujeres de ir a la contra de todo.

48. Me encantaba desde pequeña y no veía el momento de que creciera. Creció, nos estuvimos viendo, pero yo no estaba a lo que tenía que estar.

49. La conocía desde hacía mucho pero nunca habíamos quedado. Quedamos y resultó que tenía novio, lo cual fue una sorpresa.

50. Estaba en un bar y vino a pedirme que le abriera la botella... Estuvimos quedando bastante, pero no estaba yo para muchas cosas. Interesante en otro momento.

51. Ya la conocía de una Nochevieja en casa, donde me pareció un ángel. Volvimos a vernos en Argentina y, bueno, mis prisas!!!

52. Morocha y petisa, como ella decía. Me enseñó Buenos Aires de arriba a bajo.

53. La conocí en un bar y me encantó su sonrisa. Nos quisimos, nos casamos y tuvimos 3 hijos increíbles. El amor no lo es todo, la vida está llena de momentos que hay que llenar.

54. Un día trabajando vi por la calle a una chica corriendo, guapísima. No le dije nada porque tenía novia, pero pensé que sólo no le dije nada por eso, lo cual es bastante representativo de nuestra naturaleza.

55. Era la azafata del palco del Bernabeu al que iba. La conocía de antes pero no surgió la idea de quedar hasta que yo ya había conocido a otra persona, por lo que no quedé.

56. Era la amante de un jugador de fútbol bastante famoso. Justo cuando hubo la mínima posibilidad de quedar, conocí a otra persona.

57. Al conocernos no procedía como pareja, pero siempre me había gustado su presencia y hacer cosas juntos. No puedo decir que me sorprendiera enamorarme, pero desde luego no habría pasado de no ser por las circunstancias. Es la persona con la que, sin ninguna duda y si tuviera que elegir, pasaría todos mis días.

58. Estábamos en Málaga y me puse a hablar con una doctora. No quería nada y luego lo quería todo. No hay quien entienda a las mujeres.

59. Era la mujer de un futbolista. No pasó nada, pero tengo que decir que me impresionó su belleza.

60. Era inglesa y estuvimos trabajando poco tiempo juntos, pero algo había.

61. Hablé mucho tiempo con ella acerca de su vida. Me sentí un poco como un psicólogo y eso me gustó.

62. Hablamos mucho y estaba muy interesado en que se juntara con mi amigo. Lo hizo y después me ayudó a liberarme un poco. Muy buena muchacha, como dirían.

63. La conocí en la fiestas, de las pocas veces que he ido. Sabía que no resultaría, pero me ayudó a ver que podría ser de interés para alguna, y para saber que ese interés es muy posible que desaparezca rápido.

64. Pensé que podría ser frío y estar con una persona fríamente, pero no. Cada uno es como es.

65. Incluiré en este punto a todas las que me he encontrado estos últimos años, sobre todo en las salidas a la montaña. Mujeres que suelen saber lo que quieren a partir de los 40, donde el fantasma del amor eterno deja paso a uno mucho más sólido en el tiempo, en el cual la característica principal es pasarlo bien.

...y ya está!!!

Naturalmente habré conocido de una manera u otra a muchas más, pero he puesto las que recuerdo por algo en concreto. Creo, sinceramente, que pocas hay de fiar, pero por alguna extraña razón siempre están en nuestra mente.

Nos vemos.



1 comentario:

  1. Vaya! no sabemos que decir... nos tienes abrumadas, a las tres!!! como poco nos has arrancado una sonrisa a cada una...ya tenemos para un rato recordando esos días. Gracias por las menciones! un besito desde tierras cálidas. M, A e I
    PD.- Y lo bien que lo pasaste con tanto trajin?

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