viernes, 20 de marzo de 2009

De la infidelidad (o de la fidelidad)

Muy buenas.



No tengo claro que mi concepto acerca de la fidelidad sea el mismo que la gente con la que hablo. Siempre he creído que la principal característica de ésta era precisamente el acto que representa, quiero decir, ser fiel. No creo que el hecho de pensar, divagar, fantasear e incluso soñar con otras personas tenga algo que ver con la fidelidad. De hecho, lo más importante para mí de la fidelidad es que se hace conscientemente. Se hace porque se quiere. Es más, es un acto que uno asume en un momento determinado y con unas condiciones, con unos sentimientos presentes, pero también es para el futuro. Es una promesa que incluye comportamiento futuro, y ahí es donde creo que radican las diferencias de pensamiento.



Uno no puede decir que es fiel pero sólo hasta determinado momento. El compromiso de la fidelidad es para siempre, no entiende de sentimientos. Seguro que hay otra palabra que usar para otros casos. Cuando uno se desenamora o deja de tener los sentimientos que le llevaron a una determinada situación, lo lógico es asumirlo y afrontarlo, no huir hacia adelante.



Tampoco veo mayor problema en "pensar" en otras personas. Está claro que no somos únicos en el mundo ni, por supuesto, los más altos y los más guapos. Es más, veo cierta excitación en el hecho de que la otra persona piense a su vez en alguien distinto y aún así, permanezca con nosotros. Si lo piensas bien eleva el concepto que cualquiera tiene sobre sí mismo. De hecho, eso es la fidelidad. Da igual si el deseo es fantasioso o real. Eso es fidelidad.



- Es que yo no sé si soy fiel.

- Por?

- Pues porque me gustaría hacérmelo con otros?

- Y lo haces?

- NOOOOO, que quiero mucho a mi marido.

- Entonces?



A las mujeres no les basta con que seamos fieles. Quieren que no pensemos en nadie más. Bueno, mejor dicho, quieren que les digamos que no pensamos en nadie más. En definitiva, quieren creer que no pensamos en nadie más. Si mi pareja se siente atraída por alguien, y no hace nada, no debería yo pensar que se siente más atraída por mí?



Por qué se la da tan poca importancia a la fidelidad? Supongo que dentro del romanticismo que suele rodear a las mujeres tienen mucho más peso el deseo y la aventura que lo aburrido de la fidelidad. Y encima los más infieles son los hombres. Para mí es excitante pensar en el amor en términos de fidelidad. Hay quien me ha llegado a acusar de que en realidad no era fiel. Que teniendo otros deseos los hacía dominar y que por eso era fiel. Joder, pues como todo el mundo. Eso no debería quitar ni un ápice el amor que uno pueda sentir, ni hacerlo de menos.

En fin, estoy en un proceso de no callarme ante lo que no considero justo y la gente da por hecho precisamente porque no se alzan voces discordantes. Qué le voy a hacer!

Nos vemos.

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