jueves, 3 de diciembre de 2009

Me sentiende bien?

Muy buenas, y perdón por el retraso.

Por qué si te preguntan qué hora es y contestas que las 3 y cuarto, ellas entienden "que te den"?
Ya se ha planteado aquí la existencia de la visión en distintos prismas, incluso el otro día me enteré de que había 11 dimensiones reconocidas por la ciencia, aunque sólo podemos ver 3. Pero entiendo que por muchos planos que tengamos, las palabras son las palabras, y para eso están.

- Cariño, puedes y a ese rincón?
Naturalmente vas al rincón, a ser posible directamente, y al llegar allí sueles preguntar que qué quiere. Sin más.
Si eres tú el que pides que vaya al rincón, lo más probable es que te lleves una bronca. Así, de entrada. Luego igual van al rincón, previo paso por una pared, el baño y la cocina, preguntándose por qué le has mandado al baño y que qué estarás tramando. "Seguro que alguna de su oficina ya ha ido al rincón"

Simplicidad. Acaso no hay suficientes problemas en la vida como para crear más? A veces pienso que las reminiscencias de la mujer esclava y sumisa florecen cuando las cosas van bien, como si hubiera que estropearlo de alguna manera. Sin explicación. Cuanto menos hay que preocuparse, más se preocupan. Es como si no fueran capaces de relajarse y disfrutar. Como cuando se prepara una cena, que la verdad, no sé si merece la pena pasar las peleas previas por los nervios de ellas. Que si está todo bien, que si la mesa, que si la comida, que si todo recogido. Cualquier cosa que pagará contigo si te cruzas por el pasillo. Lo mejor en estos casos es no aparecer mucho. hacer algún trabajo que requiera toda tu atención sin levantar la cabeza hasta que llegue el primer invitado. Incluso que tengas que ducharte después, que ya no le de tiempo a nada.

A lo mejor el problema soy yo. Sinceramente, a mí sólo me interesa que los que me rodean sean felices. No es una frase hecha. Es que eso me hace feliz a mí. En realidad el éxito de cualquier tío es que las tías disfruten con él, no que ellos disfruten (Bueno, esa es mi opinión). A lo mejor es que siempre soy feliz. Es la verdad. Las cosas pasan y tampoco se puede hacer mucho por remediarlas o interponerse, la vida sigue. Al final todo pasa y qué queda, pues eso, lo bueno.

Llegamos a casa con la mejor de nuestras sonrisas y ella está de mal humor por no sabemos qué. No se sabe muy bien cómo, pero tienen una capacidad especial para que el humor se vaya trasladando hacia ti y las tornas van cambiando. Empiezas a tener un globo importante, no por el problema (que ella y nosotros sabemos que no existe). Y finalmente tienes un mosqueo por no sabes qué. Y lo más curioso es que de repente te suelta: encima no te enfades. Como si sólo ella pudiera enfadarse por nada. Como si tuvieras algo que ver en todo aquello. Como si fuera contigo la cosa.

Si queréis algo de nosotros, lo mejor es que lo pidáis. Los rodeos nos despistan, dejamos de prestar atención. Lo normal es que sepamos lo que queréis desde el principio, si no os cortamos es porque queremos oírlo o porque no queremos oírlo (si acaso en uno de los rodeos os despistáis y se os olvida). Cuando queremos algo lo solemos pedir. Si queremos vuestro móvil lo pedimos y si os queremos llamar os llamamos, no esperamos a nada, no dejamos pasar los días. Y si no queremos nada, podemos ser amables, pero seguimos sin querer nada. Es posible que queramos algo y nada más, y solemos decirlo, pero vosotras no escucháis. Sólo oís lo que os interesa. O lo mejor, interpretáis lo que os ¿interesa?

Hay cosas contra las que no se puede luchar y, sin duda, vuestras interpretaciones son una de ellas. Lo mejor es retirarse y aceptar la derrota, esperando que no os moleste, claro.

2 comentarios:

  1. Vaya tu!, hoy no me has sorprendido en absoluto, tus quejas son iguales a las de uno de tantos, jaja, todo es cuestión de nivel, jaja.
    Es mu fácil llegar a casa tan contento, cuando lo único que se tiene en la cabeza es un.. "umm, por fin a descansar". Otro gallo cantaría si la cabeza estuviera llena de "tengo que.., tengo que..., tengo que..", ahí es donde radica la diferencia.
    En esta vida, se da por sentado que somos las mujeres las que tenemos que llevar el peso de la casa, además de trabajar fuera, claro, no me rodea ningún caso donde sea totalmente al contrario, el mejor...colabora.
    Más fácil sería si todo dentro de la casa fuera compartido. No es nada grato, tener que estar diariamente robándole tiempo al tiempo para poder terminar todos los "tengo que.." una tiene en la cabeza desde que se levanta, y cuando parece que se va viendo el final del tunel aparece el contrario y ¡¡ala!! a descansar, dejando todo por en medio mientras va camino del sillón a buscar su inseparable mando y diciendo "que más da!, dejalo para mañana" pero claro, los "tengo que.." no hechos hoy serán acumulados a los de mañana, no le veo la ventaja.
    Por no hablar de vuestros intentos de ayuda con un "¿quieres que te ayude? pero qué pasa qué la casa es solo nuestra??? l@s niñ@as también?? no nos teneís que ayudar, teneis que hacer vuestra parte, no??
    Un besito y hasta otra

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  2. Las cosas pasan y tampoco se puede hacer mucho por remediarlas o interponerse, la vida sigue. Al final todo pasa y qué queda, pues eso, lo bueno.

    Tu lo dijiste cariño............ solo lo bueno queda.

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