sábado, 17 de septiembre de 2011

Buscando la perfección

Muy buenas.

Tengo las mismas gafas desde aproximadamente el año 90. Son simples y sencillas, y han superado las modas sin problemas, al menos para mí. Siempre he tenido un problema con ellas, y es que se torcían y de vez en cuando tenía que llevarlas a enderezar. Hace poco fuí a una tienda de gafas para lo mismo y, después de un largo estudio, llegamos a la conclusión de que el problema no era de las gafas, sino de mi cabeza.

Es posible que un absoluto fracaso en el amor sea debido a que una oreja es más alta que otra? Si es así, todo es mucho más sencillo. Los tíos no nos preocupamos mucho en los detalles físicos, aunque penséis lo contrario, porque al final todos tenemos alguna oreja a la virulé. Nosotros queremos la perfección y eso no existe porque siempre habra alguna con algo mejor, y es por esa razón que es mejor no pensarlo.

Eso es huir de la realidad, de lo que realmente tienes? Yo creo que no. Justamente todo lo contrario, es ser realista y no pasarte la vida persiguiendo fantasmas. No es conformarse, como muchos presumen. Búsqueda de la perfección, sí; búsqueda del ideal, sí; resignación, no; conformismo, no; y sobre todo, humildad para contigo y los demás.

Me parece que la comprensión de lo que uno quiere es fundamental para la convicencia. Sé que el clan del romanticismo nunca pondría estas palabras en una relación, pero es que el amor -o el querer, según quién lo diga- se nutre del entendimiento que tiene uno mismo de su modo de ver las cosas y el de su pareja. De ahí en adelante, con el respeto, se avanza en todos los caminos. Se puede por tanto perseguir el ideal basándose en la estabilidad emocional? Yo creo que es la única manera.

Digo esto porque siempre asociamos lo "ideal" con algo que surge de las flores y huele bien, como si lo demás no contase. "Los pequeños detalles son los que marcan el todo", oigo muchas veces. No estoy muy de acuerdo, creo que todo marca el todo. Cada cosa que haces, dices, planeas, piensas o sientes, cuenta para avanzar, aunque sean pensamientos contrarios al ideal. Un mal pensamiento se contraresta con uno bueno, tampoco hay que ser tan severos!

Alguno pensará qué hago a estas alturas escribiendo sobre esto, con la que está cayendo! Lo hago porque me veo con fuerzas de hacerlo, porque siempre lo he defendido y porque cuando sigo investigando (QUE SIGO!!!), me doy cuenta de la satisfacción que me produce hacer las cosas bien, aunque no tengan su premio.

Si alguien leyó este blog desde el principio, se dará cuenta que un advenedizo como yo no andaba tan desencaminado:

"Si pudiera impartir a las mujeres una lección que aprendí escribiendo este libro, sería que comprender la biología del cerebro masculino nos ayuda a relacionarnos mejor con la realidad masculina. Gran parte del conflicto que existe entre hombre y mujeres se debe a las expectativas, poco realistas, derivadas de la incapacidad de comprenderlas diferencias innatas entre hombre y mujeres. En el caso de los hombres, espero que este intento de arrojar luz sobre las tendencias del cerebro masculino y sus respuestas físicas a las hormonas clarifique el fundamento de sus impulsos naturales y el modo de pensar, sentir y comunicarse. Creo que esta información puede aportar a los hombres cierto alivio por ser al fin comprendidos.

La mayoría de la gente, incluídos los hombres, cree que los objetivos primordiales del cerebro masculino son el sexo, el estatus y el poder, no necesariamente en este orden. Y es cierto que la tendencia a buscar estos fines está programada en los circuitos del cerebro masculino. Pero eso no es todo, ni mucho menos. Los chicos desde el principio aprenden de forma diferente a como lo hacen las chicas, y se interesan por cosas distintas. La acción, la asertividad y el juego brusco están programados biológicamente. Decimos en broma que los hombres están regidos por la líbido, pero la realidad es que no son esclavos de la testosterona o del impulso sexual. Como hemos visto, el impulso sexual del hombre puede madurar hacia una capacidad de amar y apegarse que es al menos tan fuerte como en la mujer. El estereotipo de hombre estoico y falto de emociones se contradice con las investigaciones que muestran la entrega y devoción del padre y el hombre maduro. Y los hombres no son menos emotivos de pequeños. De hecho, los bebés varones son más emotivos que las niñas. Sin embargo, las presiones sociales, las prácticas educativas, y la biología empiezan a remodelar los circuitos cerebrales masculinos desde muy pronto. Enseñar a los chicos a inhibir sus sentimientos y expresiones faciales, junto con la influencia de la testosterona, resulta "exitoso" cuando alcanzan la edad adulta. Esto es consecuencia del entrenamiento y la biología. La respuesta del cerebro masculino a las emociones de los demás sigue su propio camino, generando soluciones prácticas ideadas para aliviar la angustia.

En un plano personal, creo que el conocimiento de los entresijos del cerebro masculino puede ayudar, tanto a los hombres como a las mujeres, a sentir más intimidad, compasíon y valoración mutua. Tal comprensión puede ser el factor más importante para crear un auténtico equilibrio entre los sexos."

Louann Brizendine, "El cerebro masculino"

Pues eso, que soy una cobaya, para lo que queráis.

Nos vemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario