Muy buenas.
Anoche estuve viendo la película "Los becarios", muy entretenida. No sé si os pasa a vosotros, pero a mí cada película, o cada libro, me deja alguna cosa muy aplicable a mi persona o a la situación que vivo en ese momento. La película trata de dos tipos que han trabajado toda su vida sin mayor pretensión que esa: trabajar y vivir, sin grandes alardes. En un momento determinado su Empresa cierra y tienen que buscarse la vida, por lo que deciden apuntar alto y se postulan para trabajar en Google. Naturalmente son los becarios más viejos del lugar, y de eso trata la película, de qué pueden aportar dos personas que no cuadran exactamente en el sector y el tramo de edad que supuestamente es el idóneo para ese trabajo o la vida.
Hace no mucho tiempo, alguien que he considerado lo más cercano a mí, me dijo que quién iba a querer a una persona con 3 hijos, que era una putada. Se supone que todo está establecido para que te cases entre unas determinadas edades, tengas hijos en otras, coches, casas, etc. Pasa igual con el quehacer diario: trabajas-quedas después de trabajar, trabajas-cuidas hijos después de trabajar, te vas de vacaciones con amigos, te vas de vacaciones con tus hijos, te vas de vacaciones con tus amigos y los hijos de ambos, etc. Creo que más o menos es así, no? Ni que decir tiene que los que se van de vacaciones con su familia echan de menos a los amigos y los amigos se preguntan cuándo tendrán una familia...
Pues bien, se presenta una nueva generación de Becarios de la vida. Un montón de personas que ya no van a seguir las "normas" habituales y tendrán que hacer nuevos planes cada día. Es mucha gente para despreciarla, nunca se sabe. Mucha gente con muchas cosas detrás, que le ha tocado -haya querido o no- vivirlas de una manera muy intensa. Nos atrincheramos en nuestro perímetro de seguridad conocido pensando que ahí nada nos pasará, que lo que tenemos -sea lo que queremos o no- nos protegerá de cualquier atentado. Error. Todo fluye.
El juzgador juzgado. Yo, que siempre he sido acusado de juzgar (imagino que con razón), ya he sido juzgado, y sentenciado! Eso está bien, lo anoto para la próxima. Pero voy a encabezar esta nueva generación. Lo voy a hacer porque puedo ponerme cara a cara con la mayoría "normalizada" y rebatir cualquier acusación. Igual hay más culpables sin sentencia que están en su círculo para no pasar a formar parte de tan denostada nueva generación, y eso que acaba de empezar.
Cabeza arriba, cogemos aire, nos tranquilizamos y pensamos en lo que queremos. Todo está bien. A ver quién es el guapo normalizado que se atreve a compararse con toda esa gente (al menos la que yo conozco, y ahora es mucha) que tiene nuevas situaciones.
Hay que seguir.
Nos vemos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario