miércoles, 8 de octubre de 2014

El nuevo hombre del renacimiento

Muy buenas.

 “Virtud ("virtus", en latín). Cualidad que permite a quien la posee, ayudarlo en las situaciones más difíciles para cambiarlas a su favor. El virtuoso es el que está en camino de ser sabio, porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo diferente Su posesión significaba viva inteligencia, pasiones violentas, una voluntad indomable acompañada por una energía que todo lo vence. La persona que quiere ser virtuosa lucha por adquirir ese hábito bueno que hace al hombre capaz de cumplir el bien. “

Reclamo desde ya mi condición de hombre moderno. Exijo que se me reconozcan mis talentos personales aunque no sean remunerables o menos valiosos para vosotros, no los subestiméis. Soy un hombre que busca su lado femenino para tener un campo de visión más amplio, más práctico si se quiere, pero no por ello menos importante.

El nuevo hombre del renacimiento está dispuesto a aceptar su destino tanto en los momento prósperos como en los adversos, sabiendo que las circunstancias del presente no pueden hacerte no disfrutar del mismo. Hay que gozar! Cada tarea que hacemos tiene su recompensa, por nimia que sea. A nadie le gusta fregar suelos, pero cuando lo has hecho y lo ves, tienes la misma o mayor satisfacción que cuando has de hacer algo que te gusta. El problema es la predisposición. Soy mejor porque he ampliado mi abanico de habilidades a fregar suelos, planchar y medir mi tiempo para que no se me pase ninguna extraescolar.

Mi deseo es alcanzar mi potencial máximo, y esto en todo cuanto pueda: desde planchar, pasando por el ejercicio físico y llegando hasta lo más minúsculo. Búsqueda de conocimiento, desarrollo físico, sociedad y arte. Estos son mis parámetros. Todo cuanto yo pueda mejorar en cualquier campo será beneficioso para mi desarrollo y el de los demás. Me niego a competir con los demás bajo un baremo que alguien marca –parece que las universidades nos enseñan a ser grandes especialistas- y no para desarrollar mi talento per se. Soy un tío todo terreno, que fríe una camisa o plancha un huevo.

Cuanto más sepa, mejor seré y estaré mejor contigo. Cuanto mejor esté físicamente, mejor me encontraré y mejor estaré también contigo, y tú conmigo ;-)) . Cuanto mejor me relacione con la gente, más conocimiento tendré de todos y me hará mejor. Porque, quién ha dicho que no es un arte cada cosa que hacemos a conciencia? Cada paso que damos para ser mejores? Cuánta gente podría detectar un estado de ánimo decaído a un amigo y ofrecerle aliento, y a la vez saber el precio de los tomates en cada supermercado?

El nuevo hombre del renacimiento tiene que saber todas esas cosas. Tiene que preocuparse por las mujeres, saber qué les gusta, qué les preocupa, qué quieren y que no, aunque esto no sepan explicarlo ni ellas.
Quiero tener el dominio de cuanto esté a mi alcance porque ello me fortalecerá. Cultivar sólo aquello que se nos da bien nos hace ser, además de conformistas y mediocres, blanco perfecto para que la desidia se instale en nosotros. Ser excelente en algo sólo debería ayudarnos a intentar aumentar nuestro deseo de ser mejores en las demás cosas, pues todo es complementario y nos ayuda a tener un mayor conocimiento de nosotros mismos y nuestro entorno.

El nuevo renacimiento nos da la posibilidad de ser la medida de todas las cosas. Que todo lo que pase en nuestras vidas sea medido por nuestra forma de encararlo, de estudiarlo, de preocuparnos por ello y, en último caso, de intentar solucionarlo.

Un mundo mejor es posible. Ser una persona completa también lo es y para mí, intentarlo ya es un reto.

Nos vemos

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