Muy buenas.
“Virtud ("virtus", en latín). Cualidad que permite a quien la posee, ayudarlo en
las situaciones más difíciles para cambiarlas a su favor. El virtuoso es el que
está en camino de ser sabio,
porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a
los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo diferente Su posesión significaba viva inteligencia,
pasiones violentas, una voluntad indomable acompañada por una energía que todo
lo vence. La persona que quiere ser virtuosa
lucha por adquirir ese hábito bueno que hace al hombre capaz de cumplir el bien.
“
Reclamo desde ya mi condición de hombre
moderno. Exijo que se me reconozcan mis talentos personales aunque no sean
remunerables o menos valiosos para vosotros, no los subestiméis. Soy un hombre
que busca su lado femenino para tener un campo de visión más amplio, más
práctico si se quiere, pero no por ello menos importante.
El nuevo hombre del renacimiento está
dispuesto a aceptar su destino tanto en los momento prósperos como en los
adversos, sabiendo que las circunstancias del presente no pueden hacerte no
disfrutar del mismo. Hay que gozar! Cada tarea que hacemos tiene su recompensa,
por nimia que sea. A nadie le gusta fregar suelos, pero cuando lo has hecho y
lo ves, tienes la misma o mayor satisfacción que cuando has de hacer algo que
te gusta. El problema es la predisposición. Soy mejor porque he ampliado mi
abanico de habilidades a fregar suelos, planchar y medir mi tiempo para que no
se me pase ninguna extraescolar.
Mi deseo es alcanzar mi potencial
máximo, y esto en todo cuanto pueda: desde planchar, pasando por el ejercicio físico
y llegando hasta lo más minúsculo. Búsqueda de conocimiento, desarrollo físico,
sociedad y arte. Estos son mis parámetros. Todo cuanto yo pueda mejorar en
cualquier campo será beneficioso para mi desarrollo y el de los demás. Me niego
a competir con los demás bajo un baremo que alguien marca –parece que las
universidades nos enseñan a ser grandes especialistas- y no para desarrollar mi
talento per se. Soy un tío todo terreno, que fríe una camisa o plancha un
huevo.
Cuanto más sepa, mejor seré y estaré
mejor contigo. Cuanto mejor esté físicamente, mejor me encontraré y mejor
estaré también contigo, y tú conmigo ;-)) . Cuanto mejor me relacione con la gente, más
conocimiento tendré de todos y me hará mejor. Porque, quién ha dicho que no es
un arte cada cosa que hacemos a conciencia? Cada paso que damos para ser
mejores? Cuánta gente podría detectar un estado de ánimo decaído a un amigo y
ofrecerle aliento, y a la vez saber el precio de los tomates en cada
supermercado?
El nuevo hombre del renacimiento tiene
que saber todas esas cosas. Tiene que preocuparse por las mujeres, saber qué les
gusta, qué les preocupa, qué quieren y que no, aunque esto no sepan explicarlo
ni ellas.
Quiero tener el dominio de cuanto esté a
mi alcance porque ello me fortalecerá. Cultivar sólo aquello que se nos da bien
nos hace ser, además de conformistas y mediocres, blanco perfecto para que la
desidia se instale en nosotros. Ser excelente en algo sólo debería ayudarnos a
intentar aumentar nuestro deseo de ser mejores en las demás cosas, pues todo es
complementario y nos ayuda a tener un mayor conocimiento de nosotros mismos y
nuestro entorno.
El nuevo renacimiento nos da la
posibilidad de ser la medida de todas las cosas. Que todo lo que pase en
nuestras vidas sea medido por nuestra forma de encararlo, de estudiarlo, de
preocuparnos por ello y, en último caso, de intentar solucionarlo.
Un mundo mejor es posible. Ser una
persona completa también lo es y para mí, intentarlo ya es un reto.
Nos vemos
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