jueves, 13 de noviembre de 2014

He sido bueno

Muy buenas.

He sido bueno. En general, en mi vida, he sido bueno. Desde pequeño he mirado siempre por los demás, tanto en no molestar como en que estuvieran bien. Nunca dí collejas porque sí ni llamé "gordito" o "gafotas" a nadie. Nunca me peleé más allá de las cosas de niños. De hecho, a día de hoy, no recuerdo haberme peleado salvo para responder a una agresión.

He hecho las cosas bien. Las cosas generales, claro. Fui a catequesis sin rechistar y pasé todos mis cursos porque era lo suyo, imagino, lo mínimo para tener un futuro. Trabajé y gané dinero, unas veces más y otras menos, para poder seguir con una vida independiente. No le debo dinero a nadie, salvo al banco (que se aguante) y mis gastos están más o menos controlados.

He sido fiel. Siempre. Ya sé que es una elección y que lo ideal sería que ni siquiera se te pasara por la cabeza mirar a otra mujer. En fin, en eso he hecho lo que he podido, pero he sido fiel. Y lo seré siempre. Me parece el peor de los engaños hacer creer a una persona que todo está en orden mientras no es así. Indefensión total.

He querido de verdad. Nunca he tenido que pensar en querer, es lo que me apetecía. Cuando he visto problemas los he dicho y cuando he notado cosas que no me cuadraban, también. Nunca he dejado pasar una sensación sin comentarla ni me he quedado con algo guardado para luego echarlo en cara. Lo he dicho en el momento.

He sido buen amigo. Tampoco es ningún mérito. Me gusta ayudar a la gente y ver que se siente bien. He escuchado y preguntado cuando creí que las cosas no iban bien. A veces me ha costado más de un disgusto por preguntar más de la cuenta, pero no quería dejarlo pasar y hacer como si no pasara nada. Me parecía que era echarme a un lado. Una vez fallé y me ofrecí a pedir disculpas, pero no fueron aceptadas. También me fallaron y alguien muy sabio, y ahora muy lejano, me dijo que perdonara y olvidara. También lo hice lo mejor que pude.

He sido buen hijo, hermano y familiar. La familia nunca falla y está claro que la sangre tiene algo especial. Como dicen los gitanos, te quiero más que a mi sangre. Sólo espero no fallar como padre, aunque para ser honesto, estoy tranquilo. Mi abuela era única y todos somos uno, así que no fallaré.

Y después de enumerar OBJETIVAMENTE todas mis virtudes y buenas maneras, debo decir que no es suficiente para llevar la vida que uno quiere. Uno se cae y se levanta, se tambalea, se marea y busca su sitio, se reinventa, en definitiva. Es así, la vida es así. Nos pone a prueba y sólo la manera en que uno encara los problemas define el resultado final. Volvemos a poner parapetos y tapamos las goteras a la espera de que no filtren nuevas fugas, pero es imposible.

Así que nos rearmamos e intentamos hacer una nueva casa desde los cimientos, desde lo que realmente importa, desde los sentimientos. Y crece y crece a medida que pasa el tiempo. Y vence las dificultades y es resistente a las nuevas amenazas y todo tipo de ataques. Es la casa que quieres. Pero hay que estar alerta. Llegarán nuevas dificultades y nuevos retos y ¿estaremos con las herramientas adecuadas para vencerlas? Uno cree que sí, que con la predisposición es suficiente, pero no lo es. Hay que levantar el muro y bajarse a pie de obra para evitar que haya fugas. Sabemos la casa que queremos, vamos a construirla.

Debo decir que mi casa son las personas que quiero. Si pudiera vivir de eso, lo haría. Querer. Querer de verdad y por encima de todo. Sin excusas. También tengo que admitir que la vida para los demás no es así, que esa vida quizás sólo me vale a mí. Mas que comprenderlo, lo encajo, como los golpes. Sé positivamente que soy mejor persona cuando estoy con la gente que quiero. Me motiva, me anima y me hace querer hacer más y mejores cosas. Ojalá siempre me dejaran. A cambio, prometo ser buen chico.

No quiero terminar sin dedicar una mención especial a todos los hipócritas de los cuales estoy rodeado, que preferís echaros unas risas antes que preocuparos por los demás. Mejor así. No podríais encajar la verdad.

Nos vemos.

2 comentarios:

  1. Siempre tan directo, muy buen post Iván. De todas formas siempre habrá alguien para el que no seas como tu crees que eres, aún siendo bueno y teniendo la razón, en fin, hay que respetarlo a pesar de que pueda estar equivocado.

    ResponderEliminar