Muy buenas.
Ya sé que nuestra percepción de las cosas depende en gran medida de nuestro estado de ánimo, y que debido a ese estado podemos catalogar como genial una película, una canción o un lugar que a otro mero espectador -o mejor dicho, sin un estado de ánimo concreto- podría parecerle mucho más común. Pues bien, y a riesgo de equivocarme (de nuevo), diré que "Nunca es demasiado tarde" es una película durísima y que, a la vez, me ha encantado.
Me da vergüenza hablar de la película en términos técnicos, pero me atreveré a decir que no sabía si era de los 80 o actual, hasta que terminó y me fijé que era de hace un par de años. Para los análisis de psicología morfológica, un 10. Todo lo que uno puede valorar como específico en una persona se refleja en ella. Que me ha encantado, vaya.
Trata de la soledad, de ayudar a gente sola dando precisamente tu soledad para conseguirlo. De cómo cada buen acto tiene siempre una recompensa, aunque nosotros no lleguemos a verlo. Aunque perdamos la pista a esa buena acción, sus ramificaciones se multiplican exponencialmente y vuelve a nosotros, repito, aunque no nos demos cuenta.
Siempre hay una persona que muestra interés por ti, por tu situación, por tu familia, por tu trabajo, por cómo te va en definitiva, y no siempre somos capaces de verlo, así que mucho menos de agradecerlo. Incluso nos aislamos en nuestro círculo privado al que no permitimos entrar, ni tan siquiera por nuestro bien, porque podría darse el caso de obligarnos a pensar, y más vale lo malo conocido... Pues no, si algo aprende uno "en la obligación" de abrirse es que hay muchísima gente que merece la pena y, por qué no decirlo, nos lo perderemos.
La peli es muy dura, ya lo he dicho, y muy triste, pero la vida es así! Dentro de tanta tristeza siempre hay alguien que nos quiere, alguien que apuesta por nosotros hasta el final, sin condiciones, tú y yo y el mundo, y a disfrutar. Eso es lo más bonito, hacerlo y saber que lo diste todo, aunque la gente no llegue a verlo. Quedarnos parados es morir en vida, aunque todos tengamos nuestros momentos, ya sé, pero también todos sabemos los que merecen la pena, los que valen una vida y recordaremos para siempre.
Nunca es demasiado tarde. Nunca es tarde para querer y darse cuenta de las cosas,
Me quedo con esos momentos, los que das porque quieres hacerlo, sin importar que quien los reciba los aprecie.
Nos vemos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario