martes, 1 de marzo de 2011

Las ventanas

Muy buenas.

Mi dilatada carrera profesional (permitidme la licencia, siempre quise poner esta frase pero no encontraba el momento) me ha llevado algunos años a poner ventanas en las casas. Puede parecer un trabajo cualquiera, pero no lo es, ya que todo lo que tenga que ver con el hogar, con mayúsculas, merece tratarse de manera especial.

Debería decir que hay una diferencia sustancial: cuando te haces la casa o cuando las renuevas. En ambos casos existe una gran variedad de modalidades y colores, a gusto del consumidor, pero cuando renuevas los huecos están hechos.

He visitado infinidad de casas donde, de cualquier manera, se intentan salvar las ventanas existentes. Se ponen burletes para que el viento no sople, se colocan gomas más gordas para que cierren mejor, hasta se colocan unas tiras perimetrales (embellecedores) para que resulten más bonitas. Todo el trabajo de restauración SIEMPRE corre a cargo de las mujeres. Te reciben y te preguntan esperando una solución milagrosa.

Cuando unas ventanas están mal, hay que tratar de restaurarlas, no se puede tirar por la borda la inversión que has hecho al mínimo problema. Pero hay ventanas que, o son malas desde el principio, o se estropean, ya sea por defectos de fábrica o por mal uso de ellas. Cogen vicios.

Los hombres siempre toman la iniciativa cuando la casa se construye. Está todo diáfano y es más fácil pensar. Sólo hay que elegir tipos y colores, pero no quieren saber nada de rehabilitaciones. Ella, que está más tiempo en casa, debe ocuparse. Esta es una de las razones por la que, hoy en día, muchos separados están en un piso de 20 metros (sin ventanas, por supuesto).

Las ventanas malas, no tienen ningún sentido. No nos dan el calor ni el abrigo que necesitamos. La mayoría de las personas sólo ve el envoltorio y no acierta a valorar la confidencia que nos da una buena ventana, la solidez y el equilibrio entre nuestro hogar y el exterior. Tiene eso algún precio? Yo creo que no.

No tiene sentido aguantar años con ventanas que no nos dan el servicio que precisamos de ellas, ni valor el tiempo que malgastamos intentando reparar lo irreparable. Cuando se estropean y no se pueden arreglar, es mejor abrir huecos más grandes, que nos dejen ver la luz.

Las ventanas desde fuera casi siempre se ven bonitas. Es difícil apreciar si son buenas o malas si no las conoces. Dan el pego. Desde mi pequeño conocimiento del sector, podéis contar con mi ayuda.

Nos vemos.

2 comentarios:

  1. Nunca habia mirado las ventanas, como a partir de ahora lo haré.

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  2. Totalmente de acuerdo.....
    Vivan las ventanas q dejan entrar la luz!!

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